31 ago. 2006

Miranda, el nómada sentimental

Muy pronto estará en la calle mi biografía de Francisco de Miranda, que tanto placer y aprendizaje me ha dado estos últimos años. La editorial Norma, que ya publicó mi novela y mis dos biografías para jóvenes, ha confiado en mí otra vez, temeridad que les agradezco para siempre. Deseo a quienes la lean que disfruten tanto como yo lo hice mientras la investigaba y escribía. Les dejo un pequeño fragmento, para que vayan teniendo una idea, y el estudio de Arturo Michelena para su famoso cuadro, que ilustra la portada de mi libro, creo que de preciosa manera. Ahí va:

Estudio para Miranda en La Carraca

Miranda en La Carraca
Su presencia reclama la mirada desde el mismo momento en que cruzamos el umbral. En el espacio que separa nuestros ojos de su superficie, se instala por unos instantes una atmósfera sagrada, como si estuviera a punto de ocurrir un portento. Sólo es un efecto más de la composición del dibujo y la manera de colocar los colores. Si nos acercamos más, descubriremos que los detalles apenas son pinceladas astutamente puestas para que a la distancia nos parezcan reales, casi tridimensionales. Apenas el rincón superior, por encima de su cabeza, nos aleja de la sensación de realidad. Pero hay demasiado espacio como para tomarlo en cuenta.
Y, sobre todo, él nos está mirando.Fija sobre nosotros sus ojos oscuros, aún más opacos por efecto de una sombra que ligeramente lo envuelve. Se podría decir que en esos ojos nació la noción de mirada sombría. Pero nosotros estamos frente a él, como si hubiéramos pedido audiencia para una entrevista. ¿Qué pretendemos preguntarle? Es que el instante en el que quedamos suspendidos, el instante en que entramos al recinto para encontrarnos con él, no dejará que recordemos las preguntas que traemos anotadas en un trozo de papel. ¿Acaso queremos saber sobre sus viajes, sus aventuras? ¿Tenemos algún plan que ofrecerle, distinto al incanato con que siempre soñó? ¿Preguntaremos por el destino de su flauta, de sus partituras, de la técnica que utilizaba en su ejecución? Quizá él piense que somos los mensajeros de alguna gran personalidad que viene a rescatarlo; creerá que venimos de parte de Washington, de parte de su serenísima alteza la zarina Catalina, de parte del Primer Ministro británico, William Pitt, the younger («el joven»). O nos envía John Turnbull, su gran amigo inglés, que no ha perdido la esperanza de sacarlo de esa prisión injusta en la que se encuentra. ¿Acaso no tiene derecho un ciudadano de la América española a exigir para su patria lo que ya los franceses y los estadounidenses han logrado para ellos? ¿No es suficiente ignominia trescientos años de sumisión? Contenemos el aliento, porque parece que va a decir algo, va a preguntar algo. ¿Querrá un poco de agua? ¿Lápiz, papel para escribir? El Generalísimo Francisco de Miranda está solo en su celda de La Carraca, a donde ha ido a parar tras su intento de devolverle la libertad a sus conciudadanos venezolanos, a quienes no veía desde hace varias décadas. ¿Ha perdido el acento dulce del caraqueño? ¿Ha cambiado el enigmático «¡guá!» por la exclamación latina, por el dístico griego, por la interjección francesa? Él, cuyo nombre está inscrito en el Arco de Triunfo de París, junto a otros trescientos generales, el único latinoamericano entre ellos. Un héroe de dos revoluciones. Y ahora allí, preso, en La Carraca...

Against the thumb


Por hacer una gracia le salió una morisqueta.
En tiempos de elecciones, no se puede poner cómico nadie ni tratar de ser más chavistas que Chávez, más "papistas que el papa" como dice la embajadora Mari Pili Hernández (sí, la misma que se quedó sin silla en la ONU al lado del presidente: ese día no le salía foto), que hoy revuelca (¿es una venganza?) a Juan Barreto en El Nacional y, veladamente (¿o no?), en su artículo sobre las expropiaciones de los campos de golf, lo llama (¡oh!, ¡sorpresa!) fascista:

"Los radicalismos no son otra cosa que fascismo del más puro. Las actitudes radicales no favorecen los procesos de cambio y menos aquellos que pretenden ser de carácter colectivista, puesto que el radical es aquel que no acepta, que es intolerante y que excluye a aquellos que piensan o se comportan diferente". ("Más papistas que el papa", El Nacional, 31 de agosto).

Tan linda, después se pone teórica y comienza el arroz con mango:

"Sería natural que una persona radical fuera de derecha, puesto que estos personajes le rinden culto al individualismo y rechazan cualquier cosa que pueda supeditar sus intereses particulares y ponerlos al servicio de los demás. Por el contrario, para quienes dicen creer en el colectivo y en la necesidad de colocar los intereses sociales por encima de los particulares, pareciera no tener mucho sentido tener comportamientos radicales, puesto que se debería partir del principio de que todos son importantes y de que "es mejor equivocarse con el pueblo que acertar sin él". ("Más papistas que el papa", El Nacional, 31 de agosto).

Qué primor. Y no se da cuenta de que los conservadores, la "gente de derecha" que llama ella, son reaccionarios, que es muy distinto (pero muy parecido en sus implicaciones violentas) a ser radical. Sí, radical era Stalin; Mussolini era reaccionario. Tal para cual.
Total, que supongo que el líder y única voz de la revolución ya mandó a tomar su cafecito a Barreto (que era lo que hacía Franco, otro reaccionario, para dar a entender que alguien debía ser elimininado), porque el siniestro ser que es vicepresidente del país, J. V. Rangel, ya le dijo a Barreto no te vistas que no vas. Con mi propiedad privada no te metas. Más detalles, aquí.
Por su parte, Barreto lame bota con fruición y avisa perrunamente en torno a su decreto de expropiación: "Dicha medida no compromete a nuestro líder, el presidente Chávez". ¡Viva el líder! ¡Sacrifiquémonos por el líder! Por cierto, que este fue el tema con que Umberto Eco, ese delicioso escritor, ganó un premio en la escuela, a la edad de diez años: ¿Debemos dar la vida por el Duce? Tal parece que Barreto escribiría el mismo ensayito (sólo que el Alcalde no siguió la senda semiológica y de novela edadmediopolicial, sino la de los medidos improperios).
Y como niño malcriado que no acepta que ha cometido un error, el Alcalde afirma, enfurruñado:
"No vamos a bajar la cabeza ante los atropellos que se llevan a cabo en el este de Caracas y asumir la necesidad de una paz sin principio que en nada beneficia al proceso revolucionario, porque supuestamente afecta las encuestas y asusta a un sector de la clase media".
¡Y si no hacen lo que yo digo, dejo de respirar!
Otro amigo mío especula (quizá no sin razón) que todo esto es una estrategia del gobierno para enturbiar el ambiente antes de las elecciones, con la finalidad última de que no haya comicios. Es una posibilidad que no debería ser descartada.
Lo que pasa también es que Barreto no sabe que, en ese jardín de infantes, el dueño de la pelota (de golf) no es él, y nadie se va a poner de parte del looser. Hay que recordar siempre el consejo de la mafia:
Si no sabes quién es el muerto, tú eres el muerto.

28 ago. 2006

Títulos que asustan

Eveling Trejo.
Foto sacada de la portada de El Nacional, 28 de agosto (de Sandra Bracho)


No sé quién fue la lumbrera a la que se le ocurrió titular, en primera página, la entrevista a Eveling Trejo, primera dama del Zulia, de esta guisa:

"Ningún líder sin familia sólida puede dar un buen ejemplo a los que vienen detrás de él"

Tuve que leer la entrevista completa para encontrar la frase en cuestión, porque obviamente no era, ni muchísimo menos, lo más importante de sus palabras. Habló de su labor en la Fundación del Niño del estado Zulia, de las excelentes relaciones de su marido -el candidato a la presidencia y rival más probable de Chávez el 3 de diciembre, Manuel Rosales- con los alcaldes de Mara y Páez, ambos chavistas, a quienes "no dejan trabajar con el gobernador y así es imposible avanzar". Habló de su visión del mundo, de la necesidad de trabajar unidos -todos, en el país-, de la necesidad de luchar "pero sin fusiles" por el bienestar de todos.
Muchas cosas interesantes dijo la señora; una entrevista que hay que leer con detenimiento.
¿Y cómo se le ocurre a El Nacional titularla en su portada?

"Ningún líder sin familia sólida puede dar un buen ejemplo a los que vienen detrás de él"

para que uno se alarme; uno, que está convecido de que ese modelo de familia mamá-papá-hijo-hija-hijo-hija-etc. es sólo uno de los tantos, miles de modelos posibles de familia. Y, sobre todo, que un hombre (o mujer, no se les olvide) que decida pasar su vida solo, en la soltería, en la soledad feliz de su hogar unicofamiliar de sí mismo de él (o ella) no tiene por qué dar ejemplos menos sólidos a los que vienen detrás de él que uno que tenga una enorme familia con hijos, nietos, abuelos y asomaos, o uno que viva tranquilamente con su pareja en el sabroso ejercicio de sus apetencias hetero, homo, bi u onanosexuales.
Por eso brinqué hoy cuando leí que nuestra futura primera dama de la república afirmaba que

"Ningún líder sin familia sólida puede dar un buen ejemplo a los que vienen detrás de él"

porque pensé que me iba a enfrentar con una de esas señoronas que dan botes de alegría cuando les hablan de la tradición, la familia y la propiedad tan temidas hace veinte años. Una de esas señoronas conservadoras que dicen ese tipo de cosas fuera de lugar y de tiempo y que tanto se parecen a aquella frase en aquella película que la hermosa Marisol le decía a su amiguita negra, porque se quejaba de no ser un sol rubio como la niña actriz andaluza (ese rayo de luz, uno de mis perturbadores amores secretos de la infancia): "No te preocupes por ser negra, Dios te quier así".
Pero no. Todo mi susto ante ese posible brote de fascismo eterno fue culpa de la lumbrera de El Nacional a la que se le ocurrió titular la entrevista de la señora Eveling, nuestra futura primera dama con esta horrenda, pacata y ultraderechista declaración:

"Ningún líder sin familia sólida puede dar un buen ejemplo a los que vienen detrás de él"

sacándola de contexto y convirtiéndola en una de esas opiniones que todas las susanitas del mundo dicen para que las mafaldas salten de sus asientos, asustadas. Ojo pelao, pues.

25 ago. 2006

El panadero fascista

He estado intercambiando comentarios con amistoso en el post dedicado a los insultos que el Alcalde Mayor de Caracas le espetó en la cara a sus colegas de oficio pero rivales políticos, Leopoldo López y Enrique Capriles. Ambos alcaldes declaran que, tras el discurso grosero y lamentable que todos vimos (y por el cual será demandado), se cerraron las cortinas del teatro Teresa Carreño y el Alcalde mayor "se les fue pa'encima" (Ruben Blades dixit) y escupió a Capriles y trató de golpear a López. Escena por demás plausible. Amistoso, que dice ser "uno de los que defiende el homosexualismo como un movimiento profundamente revolucionario en sus luchas por el reconocimiento de sus derechos civiles", no está de acuerdo conmigo en que este gobierno cojea de fascismo, y cree que expresiones homófobas y xenófobas no forman parte del discurso diario del imaginario chavista. Creo que se equivoca muy mucho. Creo de hecho que Chávez le teme a la homosexualidad: ¿recuerdan cómo dejó de hablar del Oráculo del guerrero cuando el travieso Boris Izaguirre insinuó que era un libro gay?
El inaugurador del discurso grosero y salido de tono fue, por supuesto, el presidente, y todos, chavistas y antichavistas se fueron detrás de él: todos usan el insulto, la descalificación y la intolerancia, desde Mario Silva y Miguel Ángel Rodríguez, hasta Teodoro Petkoff (ahora escandalizado por las pataletas barretianas) y José Vicente Rangel (ese oscuro ser). Creo que han confundido la diatriba política y la eutrapelia de las ideas con "las alegres comadres de windsor" del verdulerismo político. Todas son señales del nivel en que está la discusión política.
Sin embargo, insisto en que el actual Alcalde Mayor ha cruzado límites que hasta a los propios chavistas saca los colores. En algún lugar leí que chavistas de alto rango llamaron a los alcaldes para disculparse por el comportamiento de su compañero de partido. Pero ni Jesse Chacón ni el poder moral quieren pronunciarse en público sobre "algo que no hemos visto", aducen. "Yo no estaba allí". Pero las cámaras sí estaban y todo el mundo lo vio. Esperemos a que un juez dictamine.
Dije que las palabras del actual Alcalde Mayor me recordaron los discursos de Hitler y Mussolini, y si no me creen lean Mein Kampf o acérquense a las lindezas del dictador italiano para que comparen y vean. Hitler en la cervecería de Munich no habría hecho mejor el acto de linchamiento público. Y entonces Amistoso insiste en que mis comparaciones con los dictadores son descabelladas. Yo creo que no; que Eco, que vivió sus primeros años infantiles adoctrinado por el fascismo y que conoció a los doce años el significado de la palabra libertad (que también es darle libertad a la retórica), esbozó una guía para perplejos que muestra muy bien en qué consiste la esencia del fascismo.
Y cada vez más constato que todo intento de un grupo político por hacer que todos piensen como ellos se acerca peligrosamente a las playas del fascismo. Que el talante y el discurso de Barreto, de Chávez, de Tascón, de Ron, de Varela (pero también de Carmona, Ortega y del cura español Rouco Varela) se parece demasiado al totalitarismo de la Alemania nazi o la Unión Soviética de Stalin. No olviden que Walter Martínez, el periodista más brillante (y perrunamente fiel) que tenía el chavismo, fue silenciado hace ya un año y nadie en el gobierno ha dicho ni mú. Ahora uno pone Venezolana de Televisión y ve a un señor que parece ser el presidente del canal y que habla como si una afasia avanzada le carcomiera las palabras.
Las características que desarrolla Eco, y que están muy, muy resumidas en el post anterior por uno que se apoda atravesao, parecen carecer de límites. Al principio, según esas reglas, hasta el panadero sería fascista, como dice amistoso; pero ocurre con el fascismo como ocurre con las enfermedades mentales; te las describen y crees que las tienes. Y la cosa no es así.
Creo que el quid del asunto radica en que el ánimo fascista no admite la contradicción y dos bestias lo mueven: el apetito voraz y la intransigencia. La envidia, en definitiva. Esa pasión sagrada con la que no se hacen los panes.

24 ago. 2006

El fascismo eterno: un resumen


Para que nos entendamos un poco, les pongo este resumen de la conferencia de Umberto Eco sobre el fascismo que encontré aquí, elaborado por atravesao, que sólo deja su mail y que tiene un blog. Muchas veces utilizamos los términos sin pensar que podemos incurrir en exageraciones o errores. El texto, que se encuentra completo en Cinco escritos morales (Madrid, Lumen, 2000, entre otras ediciones), me ha servido de iluminación y no dejo de leerlo continuamente porque tal parece que estas actitudes no han desaparecido de nuestro planeta. Además, siempre es un placer leer a Eco. No pongo la conferencia compleeta porque es un poco larga. Espero que disfruten de este inteligente resumen y le reitero a atravesao mi agradecimiento por hacerlo.

El fascismo fue, sin lugar a dudas, una dictadura, pero no era cabalmente totalitario, no tanto por su tibieza, como por la debilidad filosófica de su ideología. Al contrario de lo que se puede pensar, el fascismo italiano no tenía una filosofía propia: tenía sólo una retórica. La prioridad histórica no me parece una razón suficiente para explicar por qué la palabra «fascismo» se convirtió en una sinécdoque, en una denominación pars pro toto para movimientos totalitarios diferentes. No vale decir que el fascismo contenía en sí todos los elementos de los totalitarismos sucesivos, digamos que «en estado quintaesencial». Al contrario, el fascismo no poseía ninguna quintaesencia, y ni tan siquiera una sola esencia. El fascismo era un totalitarismo fuzzy. No era una ideología monolítica, sino, más bien, un collage de diferentes ideas políticas y filosóficas, una colmena de contradicciones.
El término fascismo se adapta a todo porque es posible eliminar de un régimen fascista uno o más aspectos, y siempre podremos reconocerlo como fascista. A pesar de esta confusión, considero que es posible indicar una lista de características típicas de lo que me gustaría denominar Ur-Fascismo, o fascismo eterno. Tales características no pueden quedar encuadradas en un sistema; muchas se contradicen mutuamente, y son típicas de otras formas de despotismo o fanatismo, pero basta con que una de ellas esté presente para hacer coagular una nebulosa fascista.

1. Culto de la tradición, de los saberes arcaicos, de la revelación recibida en el alba de la historia humana encomendada a los jeroglíficos egipcios, a las runas de los celtas, a los textos sagrados, aún desconocidos, de algunas religiones asiáticas. Cultura sincrética, que debe tolerar todas las contradicciones. Es suficiente mirar la cartilla de cualquier movimiento fascista para encontrar a los principales pensadores tradicionalistas. La gnosis nazi se alimentaba de elementos tradicionalistas, sincretistas, ocultos. La fuente teórica más importante de la nueva derecha italiana, Julius Evola, mezclaba el Grial con los Protocolos de los Ancianos de Sión, la alquimia con el Sacro Imperio Romano. Si curiosean ustedes en los estantes que en las librerías americanas llevan la indicación New Age, encontrarán incluso a San Agustín, el cual, por lo que me parece, no era fascista. Pero el hecho mismo de juntar a San Agustín con Stonehenge, esto es un síntoma de Ur-Fascismo.

2. Rechazo del modernismo. La Ilustración, la edad de la Razón, se ven como el principio de la depravación moderna. En este sentido, el Ur-Fascismo puede definirse como irracionalismo.

3. Culto de la acción por la acción. Pensar es una forma de castración. Por eso la cultura es sospechosa en la medida en que se la identifica con actitudes críticas.

4. Rechazo del pensamiento crítico. El espíritu crítico opera distinciones, y distinguir es señal de modernidad. Para el Ur-Fascismo, el desacuerdo es traición.

5. Miedo a la diferencia. El primer llamamiento de un movimiento fascista, o prematuramente fascista, es contra los intrusos. El Ur-Fascismo es, pues, racista por definición.

6. Llamamiento a las clases medias frustradas. En nuestra época el fascismo encontrará su público en esta nueva mayoría.

7. Nacionalismo y xenofobia. Obsesión por el complot.

8. Envidia y miedo al "enemigo".

9. Principio de guerra permanente, antipacifismo.

10. Elitismo, desprecio por los débiles.

11. Heroismo, culto a la muerte.

12. Transferencia de la voluntad de poder a cuestiones sexuales. Machismo, odio al sexo no conformista. Transferencia del sexo al juego de las armas.

13. Populismo cualitativo, oposición a los podridos gobiernos parlamentarios. Cada vez que un político arroja dudas sobre la legitimidad del parlamento porque no representa ya la voz del pueblo, podemos percibir olor de Ur-Fascismo.

14. Neolengua. Todos los textos escolares nazis o fascistas se basaban en un léxico pobre y en una sintaxis elemental, con la finalidad de limitar los instrumentos para el razonamiento complejo y crítico. Pero debemos estar preparados para identificar otras formas de neolengua, incluso cuando adoptan la forma inocente de un popular reality-show.

El Ur-Fascismo puede volver todavía con las apariencias más inocentes. Nuestro deber es desenmascararlo y apuntar con el índice sobre cada una de sus formas nuevas, cada día, en cada parte del mundo.

23 ago. 2006

La homosexualidad como insulto denigratorio en el discurso político venezolano

Juan Barreto jugando a Joseph Goebbels en el teatro Teresa Carreño

Dicen que el partido [Primero Justicia, del candidato a la vicepresidencia Julio Borges y del Alcalde del municipio Chacao Leopoldo López] no se "dividió" sino que se "partió", no sé por qué, dijo el alcalde Juan Barreto en público, haciendo maliciosa alusión a alguna condición homosexual de los miembros de dicho Partido, mientras era jalonado por sus acólitos, cual discurso de Hitler en la cervecería de Munich. Para los que no saben, partirse en Venezuela se dice cuando alguien demuestra con palabras o hechos su condición homosexual. Un partido es un homosexual no necesariamente que haya salido del armario.
El discurso siguió con la grosería, histeria y bandolerismo típicos del discurso del fascismo eterno del que habla Umberto Eco. Es un video terrorífico, porque es como ver un discurso de Hitler, de Mussolini, de Franco. Y qué pena me da por Venezuela. Nosotros no le tenemos miedo a nada, ni a la muerte, sigue diciendo. Y recuerdo a los novios de la muerte de la Guerra Civil. Me dan escalofríos.
Y yo me pregunto, aparte de todo, ¿hasta cuándo estos políticos mediocres y bananeros van a seguir pensando que llamar gay, o marico, o cualquiera de sus variantes es un insulto y denigra al ser humano agredido?
¿Y qué si digo que soy gay, porque un día me da la gana de serlo? ¿Todavía le importa a alguien lo que haga con mi culo? Y aunque no lo crean los que no viven allí, en Venezuela todavía se crucifica por eso. Se marca. Se condena al ostracismo. Y nadie, mucho menos los políticos, quieren que los identifiquen con un gay. ¿Y cómo trataron a Pedro Zerolo, entonces? Ah, porque él es europeo y, ya se sabe, los europeos son más maricos que'l coño.
Así de atrasado anda nuestro país. Y no hay Henrik Ibsen que escriba el teatro que se merece.
Dan ganas de llorar. Más que si Gunter Grass fuera caballero teutón.
Pobre país mío.
desde Periodismo de Paz rescato este link para bajar el video con el infamante discurso, para el que quiera una sesión de vergüenza humana.

22 ago. 2006

Pagar impuestos, pero no votar

Felip Puig señalando el camino a los inmigrantes. (Foto de Domenec Umbert tomada de El Mundo)

Psoe e Izquierda Unida han planteado la "posibilidad de que se reconozca el derecho al voto en las municipales a los extranjeros no comunitarios", porque ya que vivimos aquí, y pagamos impuestos aquí, y sufrimos (o gozamos) a los alcaldes de aquí (aunque nuestros países sean motivo diario de atención en Internet), pues es de justicia que también tengamos derecho a decidir quién va a gobernar el trocito de calle por donde hacemos la vida real. De hecho, también deberíamos exigir el voto en la elecciones generales, que también los señores que gobiernan desde el Congreso de los Diputados y el palacio de La Moncloa influyen en nuestras vidas -y nuestros bolsillos-. Pero, ¡oh, dioses, ya salió el xenófobo, campuruso y unicejo de turno a dar sus razones para oponerse a un derecho que nos asiste plenamente. Felip Puig, diputado de Convergencia y Unión (así, en español, pa'que se joda) suelta esta perla que reseña El País en uno de sus editoriales de hoy, pidiendo "cautela para evitar decisiones que podrían ser 'una amenaza para el proyecto de país' y ha advertido de que 'Catalunya no puede regalar derechos políticos' a unos inmigrantes que ni tan siquiera 'tienen la cultura de saber lo que es votar en sus países'. ¿Qué tal? Es decir, parece oírse el siguiente subtexto en la frase de este [no encuentro el adjetivo apropiado para este tipo de político-basura]: "negro de mierda, sudaca de mierda, chino de mierda, moro de mierda que venís de esos paisitos tercermundistas a ensuciarnos nuestras ciudades [y a hacer el trabajo que nadie quiere hacer], encima queréis echarnos a perder nuestro país [léase en este caso Cataluña], y nuestro sistema político ejerciendo un derecho que, obviamente, desconocéis por subdesarrollados. Agradeced que por lo menos os dejamos vivir la experiencia de pagar IVA de 16% e IRPF de 18%. Agradeced la declaración de la renta a Hacienda. Agradeced, ingratos, que pertenecéis a esta gran potencia que somos. ¿Para qué queréis votar? Dejad esos trajines a los que sí sabemos de vida republicana, nosotros tan frescos, tan cultos, tan poco inmigrantes".
¡No me jodas, Puig!

Mi imperialismo

Quizá uno sea lo que juega, también, además de lo que come y de con quién anda. Ya tengo dos años jugando sin parar Empire Earth, una estrategia como Age of Empires y que supongo viene de la familia de las civilizaciones, tan famosas siempre. Pero yo juego el más chungo, porque mi computadora es pequeña ya para los avances tecnológicos de los ordenadores portátiles, que según cálculos aumentan su capacidad cada dieciocho meses de manera exponencial y así no hay bolsillo que aguante. Creo que el avance de las computadoras es como aquella petición al emir que contaba el brasileño Júlio César de Mello e Souza, mejor conocido por su seudónimo árabe, Malba Tahan, en El hombre que calculaba: que le recompensara con tantos granos de trigo como cupieran en un tablero de ajedrez, de la siguiente manera: 2, 4, 8, 16, 32, 64... y como el tablero tiene 64 escaques, la recompensa superaba con creces las posibilidades del reino Exactamente 9.223.372.036.854.775.808 (9,22 trillones de granos, que ya es algo). Pues asimismo me pasa a mí con la velocidad de las computadoras y su precio: nunca tengo como para comprarme el útlimo modelo; y, además, esas uvas estaban verdes, como dijo la zorra. Así que juego mi versión chunga de Empire Earth y me divierto creando una civilización a partir de diez habitantes y una casita, a los que de inmediato pongo a cortar leña, recoger comida y recolectar oro, hierro y piedra. A algunos los mando a explorar. Hago iglesias y pongo sacerdotes y profetas, que son terribles lanzando epidemias y creando terremotos; hago universidades y adelanto el conocimiento de mi pueblo; hago hospitales y aumento la salud de mis ciudadanos; hago granjas y puertos para pescar; y al rato me entran ganas de convocar una asamblea constituyente (es broma; mi pueblo no hace caso a falsos profetas). Y, claro, inevitablemente me veo obligado a construir establos, cuarteles, campos de tiro con arco y fábricas de ingenios para asedio y defensa, porque pronto las otras civilizaciones (esos asirios malucos, esos babilonios perversos) vienen a atacarme, por lo cual levanto murallas y construyo torres de vigía. A veces lanzo 60 jinetes a explorar el territorio. Y, si sobrevivimos, mi pueblo avanza desde la edad de piedra hasta la nano-edad, con cybers y helicópetros reaper, después de haber pasado por el Renacimiento sin un Leonardo, un Giotto, un Miguel Ángel o un Rafael, y por la Edad Imperial sin un Byron, un Goethe o un Wordsworth, ni siquiera un Esproncedita de nada. A mí me gusta más ver cómo crecen las ciudades, pero el juego está hecho para que construyas maravillas y te enfrentes por el territorio con los demás. Y, cuando ya no queda más que conquistar, la computadora te grita; ¡has alcanzado la victoria!, como si eso fuera lo que uno andaba buscando. Total que al final, después de largas horas, mis hombrecitos y mis mujercitas (todos los militares son hombres, cosa curiosa) se quedan devastando bosques, cosechando trigo y saqueando las minas. No me aburre; soy un adicto a los videojuegos desde que vi (y jugué) el primero a los diez años (ese que era una pelotica y dos raqueticas que tanto nos maravilló a mi hermano y a mí); pero me gustaría que, sin ser la ñoñada de los Sims, estas civilizaciones fueran menos dirigidas a joderle la vida a los demás. ¿Algo así como La decadencia de Occidente en videojuego? ¿El otoño de la Edad Media para pc? ¿Historia de la locura en la época clásica para x-box? En Leerse los gatos, mi primer libro de cuentos, publiqué un relato, Prince of Persia(como el juego homónimo), que era un intento de literaturizar mi pasión por los videojuegos. No sé si lo logré. Juzquen ustedes aquí, si quieren ---> ¡zas!. En fin, qué mundos estos.

21 ago. 2006

Hacia el futuro no se va a pie



A través de la Esquizopedia llegué a esta página extraordinaria, Jeff Russell’s Starship Dimensions, que tiene una galería de naves espaciales de la ciencia ficción. La Guerra de las Galaxias, Star Trek, Babylon 5, etc., puede uno jurungar cada nave y compararla con las otras y con más cosas, Godzilla, la torre Eiffel o el Empire State. A veces uno agradece el mundo de la ficción para imaginarse que los malos están escondidos en la estrella de la muerte, o vienen dentro de este Imperial AT-AT walker de veinte metros de alto, un transporte acorazado del episodio V de la serie de George Lucas. Porque la página está pixelada y se pueden comparar las dimensiones de cada objeto. Una página para estar todo el día metido en ella. Qué mundos estos, ¿no?

¿Y Walter Martínez?


Dossier
En agosto del año pasado salió del aire el programa del internacionalista venezolano de origen uruguayo Walter Martínez; todas las protestas, todas las amenazas se han quedado, por lo visto, en nada. Él amenazó con llevarle, como buen soldado que se consideraba, documentos a su comandante, el presidente de la república, con los que demostraría que había graves hechos de corrupción dentro de las filas del gobierno. Hace un año que no se sabe nada de él, aunque hubo rumores de que regresaba al canal del estado, VTV, pero parece que sólo eran rumores. Todo acabó después del regaño en vivo del presidente a Mario Silva, del que ya he hablado en otra oportunidad, porque se puso a defender a su compañero de canal quizá ofendiendo la sensibilidad de la actual embajadora Mari Pili Hernández, la misma que trató de estar al lado del presidente en la rueda de prensa en la ONU y que fue levantada antes de sentarse por el personal de las Naciones Unidas (parece que no le tocaba esa silla, ni robar cámara). Fue un rifi-rafe que duró varias semanas, pero pronto la voz de su amo mandó callar todas las murmuraciones porque en esta revolución hay un solo líder y se llama Hugo Chávez, dijo en su oportunidad el de Sabaneta. Si Castro se hubiera enfermado el año pasado, y hubiera tenido que traspasar los poderes hace un año, quizá Walter Martínez habría entendido que a un líder se le sustituye muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento de la vida y cuando ya está mascando el agua. Ni siquiera un hermano está por encima del mesías que crea revoluciones. ¿Vas a querer ser tú, bruto, más denunciante que el conductor de Aló, presidente?
¿El año de silencio, de castigo, es prueba suficiente de que no se puede ser más papista que el papa, por lo menos no en esta revolución? ¿O es que Martínez sí llevó las pruebas al presidente y todos los trapos sucios se están lavando en casa, como suele suceder? A estas alturas, la credibilidad de Martínez debe de seguir intacta ante su público; de lo que no cabe duda es de que su fidelidad es a prueba de humillaciones, ¿guau, guau?
De a Walter Martínez, quedan pocas referencias interesantes en Internet, una petición de firmas on line para que restituyan el programa, y una entrada en wikipedia de Dossier. Lo demás es agua pasada..

19 ago. 2006

¿Quién miente?/Who’s the liar?



Me han llamado la atención estas dos versiones de la misma foto del candidato a la presidencia Benjamín Rausseo, Er Conde del Guácharo, y el embajador de Estados Unidos en Venezuela, William R. Brownfield. En una, la de arriba, publicada el 11 de agosto en la página web del candidato (pinchar aquí --> ¡pow!), Rausseo aparece con la insignia de visitante de la embajada y, detrás de él, un adornito de una pocetica, o váter, como lo lláman aquí en España. En la otra, la que está colgada en la página web de la embajada estadounidense en Caracas, hoy 19 de agosto (pinchar aquí --> ¡zap!), han desaparecido la insignia de visitante y la pocetica en cuestión. ¿Quién miente? Si la embajada, ¿por qué quiere "sofisticar" su imagen quitando los adornos más bien kitsch de la Embajada? Y si la manipulación fotográfica la hizo la gente de Rausseo en su página, ¿qué mensaje quiere enviarnos? Especulo capciosamente: ¿Que sólo está de visita en el lugar al que, quizá, considera una cloaca? ¿O será que son dos fotos distintas?
ojo: supongo que esta anomalía desaparecerá pronto, así que si los links no les funcionan, no pasa nada, ya he guardado ambas fotos en mi compu. Uno de esos expertos en fotografía podrían determinar cuál es la foto original y cuál la trucada. Parace que no es tan difícil hacerlo.

17 ago. 2006

Profecía de Raymond Chandler para Venezuela

«Pienso que un hato de buró­cratas puede abusar del poder del dinero con tanta rudeza como un hato de banqueros de Wall Street, y lo harán con mucha me­nos competencia. El socialismo hasta ahora ha vivido mayormen­te de la riqueza de la clase a la que está tratando de empobrecer. ¿Qué pasará cuando toda esa riqueza se termine?»

16 ago. 2006

Los peligrosos rebuznos del Centro Nacional del Libro de Venezuela


Este es un tema que a mí me interesa mucho, porque me atañe, y debería ser tema principal para todos aquellos relacionados con la escritura y el libro. Aún están por verse las consecuencias de la postura de la delegación venezolana en la Feria del Libro de Bolivia (ninguna, cabe esperar); hoy añaden "teoría" haciendo público un comunicado donde aseguran que "Escribir y leer son esencialmente prácticas socialistas", explicando que ambos actos, íntimos e intransferibles, propician "el sentido de asociación con los otros" y son bases para que se "incrementen las probabilidades de satisfacer los requerimientos básicos particulares, familiares y comunitarios", confundiendo, no sé si con malicia o por pura ignorancia e incapacidad para pensar, ser de ideología socialista con ser capaz de socializar y que, según la segunda acepción del DRAE, es algo así como "promover las condiciones sociales que, independientemente de las relaciones con el Estado, favorezcan en los seres humanos el desarrollo integral de su persona". Un concepto, como se ve, bastante alejado del socialismo, que tiene en el Estado el origen y su fin, si no me equivoco.
Cuando leo u oigo a un partidario de esta revolución bolivariana defender con uñas y dientes el proyecto de país que se imaginan, creyendo que están dándole a la nación una salida próspera, tiendo a pensar que se trata de una expresión del momento, avalada por el discurso infinito, paranoico y sedante del presidente; pero cuando leo estas "reflexiones" en forma de manifiesto, escritas por personas a las que por simple cortesía se les supone capacidad de raciocinio, y cierto tipo de planificación, no puedo menos que pensar que hay una manifiesta voluntad de mala fe. O es que son tontos.
Mientras ellos desarrollan un discurso contra el mercado y la simple compra-venta, su jefe máximo se expresa todo el tiempo en primera persona del singular de lo que se debe o no vender, comprar o regalar a los demás (países). No importa que el dinero y los bienes de que hablan no les pertenezcan: son de todos, y a todos deberían de traernos prosperidad.
El peligro, y he aquí la causa de mi nota, es que esta pataleta en La Paz no es un arranque malcriado de unos cuantos escritores ávidos de notoriedad y sus representantes sindicales y diplomáticos; no es un simple exabrupto de unos escritores ofendidos por no ser tratados como los virreyes petroleros que se creen ni como los capataces oleaginosos que son, no; este comportamiento forma parte de una manera enloquecida de ver el mundo (a pesar de la cual nunca le hiceron ascos a los viajecitos a Brown University ni a la Feria de Guadalajara en tiempos del CONAC de Abreu), una manera que nos puede (y nos va a) afectar tarde o temprano en forma de ley de derechos del autor y la autora o ley de la cultura. Allí es cuando nos daremos cuenta de que el desaire a la Cámara Boliviana del Libro se puede convertir en una represiva tormenta para nosotros. Por eso levanto la voz de nuevo, como deberían hacerlo todos los interesados. Avisao.

15 ago. 2006

¿Nos merecemos la representación cultural que tenemos?


Juan Claudio Lechín
El que pueda que vaya a leer la (justísima) nota que Juan Claudio Lechín ha enviado a El Nacional (a quien llaman, lapsus de las prisas, Juan Carlos Lechín), y que aparece hoy en las páginas culturales, para vergüenza nuestra y por culpa de la campurusería feudal y rastacuera de la boliburguesía literaria oficial. Léanla para que sientan, si son venezolanos, cómo se les suben los colores; y, si no, vergüenza ajena.
Dos detallitos de la misma:
(1) Capitaneaba la histérica turba Ramón Medero (presidente del Cenal) argumentando, con el índice en apasionada agitación, que esta feria boliviana (a la que Venezuela ha asistido en los últimos 10 años) era la "mercantilización del libro". ¡Imagínense ustedes! Los representantes de un Estado que por mercantilización del petróleo recibe 150 millones de dólares por día, enrostrándole al país más pobre de América Latina su mercantilización del libro. Qué paradoja. Todos los millonarios bolivianos no hacen un cuarto de la fortuna de Cisneros.
(2) Preveo que el objetivo real es quebrar a las editoriales bolivianas y a los importadores de libros para entregarle este mercado a las subvencionadas editoriales cubanas, que pagan centavos a sus obreros, actuando como el más barato imperialismo opresor y editando lo que le da la gana al régimen.
Ahí, queda eso...
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nota del 17 de agosto:
Jorge Gómez comentó la carta en La espuma de Lechín y dejó este link para leer la nota del escritor boliviano aparecida en El Nacional. Se agradece.

11 ago. 2006

Los petroferiantes


Invitado a la feria en representación de la granja de George Orwell
Venezuela desaira a la Feria del Libro de Bolivia
Venezuela renunció a ser el país invitado de honor de la XI Feria Internacional del Libro de La Paz, por considerar que ésta incentiva “la mercantilización del libro” y en reclamo por la “reducida participación venezolana en la FIL”. La decisión fue hecha pública por Ramón Medero, presidente del Instituto Autónomo Centro Nacional del Libro de Venezuela, en conferencia de prensa.
La Razón, La Paz, 11 de agosto

"Traemos a gente de la calidad de Luis Britto García, Ramón Medero, Eva Golinger, Yury Weky, Ronny Velásquez, Luis Laya y Stefania Mosca, a quienes le habían reducido su participación a una sola conferencia. Nuestro gobierno hace un gasto enorme y aunque somos los invitados especiales nuestro stand es tres veces más pequeño que el de transnacionales como Planeta, Santillana o el de Estados Unidos. Por eso tenemos que hacerles un espacio alternativo y poner el acento de nuestra participación en la calle".
José Gregorio Bracho Reyes, agregado cultural de la embajada de Venezuela en Bolivia, en conversación telefónica con Albinson Linares. El Nacional, 11 de agosto de 2006.

O sea, si a los organizadores de la Feria del libro de Bolivia les da la gana de cobrar la entrada de su evento, y si les da la gana de darle más espacio a Santillana y a Planeta (como, por cierto, hizo la Feria del Libro de Caracas en su última edición: la editorial privada venezolana Alfadil, tuvo que retirarse de la feria porque le dieron un solo stand, mientras que Cuba tenía cuatro y Planeta y Santillana, tres), el invitado de honor, Venezuela, se enfurruña y, como nuevo país colonizador, decide rechazar ¡en La Paz! ser invitado de honor. Lleno de indignación y de vergüenza escribo esto: Bolivia debería mandar a tomar viento fresco a los escritores venezolanos, por ingratos y descorteses, y que se vayan para su país podrido de petróleo y sin ninguna dignidad.
En estos momentos me da vergüenza que me identifiquen con un venezolano (con esa clase de venezolano), y que por un error me confundan con, para poner un ejemplo espeluznante, Luis Britto García, el único licenciado que conozco que estudió en la Universidad para graduarse de tonto, y que cada año hace más pinitos para el doctorado en bobolonguería. Encima que se invitan ellos mismos a todos los eventos habidos y por haber, usando -por supuestísimo- el dinero del Estado porque no hay editorial privada que arriesgue en "su obra", y tratan de copar todos los espacios, obligando con sus artimañas "revolucionarias" a reeditar libros de los que se vende ¡un ejemplar! al año, van a los otros países y, llenos de soberbia y estupidez (mojoniaos, como se dice en Venezuela), creyendo que un poco de petróleo de mierda los convierte en los amos del valle, dan semejantes desplantes, ¡apoyados por la embajada de turno, torpe e ignorante como ellos! ¡Ay!, ¡si Rufino Blanco Fombona levantara la cabeza!
Lo único que pido, por favor, es que los ciudadanos de otros países que pasen por aquí (y por aquella feria) recuerden que no todos los venezolanos somos así de miserables y maleducados. Por lo menos, eso no fue lo que me enseñaron en la escuela. Ni a mí, ni a muchos otros.
Seguro que con ese comportamiento nuevo rico y ta-barato-dame-dos van a recibir pronto una invitación a ser el país de honor en la Feria de Frankfurt. Yes, Louis.
Lo que decía el buen Rubén Darío: ¡Son unos rastacueros!
¡Qué vergüenza con ese señor!

Nuevo número de Ficción Breve


Aquí, los gatos peleando en el Museo del Prado
Amigos, ya está on line el nuevo número de Ficción Breve Venezolana, el "archivo digital de la narrativa de Venezuela" que desde 1999 ha ido llenando sus bases de datos con textos, fichas de autores y toda clase de artículos sobre narrativa (y demás literatura) venezolana. Allí podrán leer, si les apetece, mi columna Riña de gatos, homenaje a ese pequeño y maravilloso cuadro de don Francisco de Goya, que en mano de los dioses de la ira esté. Así que ya saben, pinchen aquí ---> ¡ping! y descubran el sonido espeluznante de una bomba terrorista. Ta logo.

10 ago. 2006

Apagar populismo con populismo, o echarle gasolina al fuego (o repartir el petróleo antes de que vengan los políticos malucos)

Presidentes de Latinoamérica sorprendidos viendo volar alto las promesas del candidato. A la izquierda, foto de Nelson Castro sacada del El Nacional

Primera oferta electoral del candidato único Manuel Rosales: 600.000 bolívares mensuales para todo el mundo.
Prefirió enfocar su intervención en su oferta electoral centrada en este caso en dos aspectos básicos: un salario mínimo para los desempleados; y la creación de una cuenta especial a la que irá la quinta parte de los recursos petroleros para otorgar a cada familia una asignación mensual de 600.000 bolívares, de la cual se dispondrá a través de una tarjeta de débito. [Y como ñapa, como para no diferenciarse mucho, agrega:] Las misiones, dijo, deben continuar, pero sin discriminar a la ciudadanía ni exigirle obediencia política a cambio. (El Nacional, 10 de agosto)
O sea, que en mi populismo caben todos. ¿En qué se diferencia del populismo de Chávez? ¿En que no es autoritario? Tranquilos, tiempo al tiempo. Y venga más populismo:
"En Venezuela no manda el pueblo, manda el hampa. Acá hay un conflicto asimétrico con el hampa. En lugar de repartir fusiles para guerras imaginarias, vamos a repartir libros, computadoras y becas para los jóvenes. Nuestro verdadero enemigo es el hampa". (El Nacional, 10 de agosto).
Repartir, dar, regalar, entregar. ¡Yo doy, yo traigo regalos, yo soy más niño Jesús que el otro, voten por mí! Yo tengo más renos en mi trineo. ¿Será que los venezolanos vamos a creer siempre en los discursos populistas? ¿Somos así de tontos o estamos así de desesperados? ¿De dónde va a salir todo ese dinero? De nuestros recursos, desde luego. No de la riqueza que generemos -y que no generamos.
Pequeñas cuentas generosas del populismo:
600.000,oo Bs./mes x 24.000.000 de venezolanos = 14.400.000.000.000,oo Bs./año (14,4 billones al año, o sea, 5.212.138.704,2835 euros, id est, 5,2 + ñapa millardos de euros, o lo que es lo mismo, 6,706,621,701.5947, id est, 6,7 + ñapa millardos de dólares ).
o
Si es para cada familia, y suponiendo que consideramos "familia" a un grupo de cuatro personas, las cuentas serían las siguientes:
600.000,oo Bs./mes x 6.000.000 de familias = 3.600.000.000.000,oo Bs./año (3,6 billones al año, o sea, 1,302,797,197.022 euros, id est, 1,3 + ñapa millardos de euros, o lo que es lo mismo, 1,676,433,120.989, id est, 1,6 + ñapa millardos de dólares ).
Y todo lo que se podría hacer con ese dinero regalado.
A mí, en realidad, lo que me gustaría saber es cuál va a ser la política económica de su gobierno, y la política educativa, y el plan de salud: ¿para dentro de cuántos años tienen planificado hacer crecer el PIB del país? ¿Cuál es el estimado de crecimiento económico dentro del sexenio? ¿Cuál es la política cultural hacia dentro y hacia fuera? ¿Cómo se va a fomentar la lectura? ¿Cuántos puesto de trabajo, cuántas viviendas con precios accesibles, cuánto se destina para las infrestructuras del país? Yo sólo pido, como pedía Cabrujas, un plan para varias décadas, no la resolución de la papa inmediata, no el premio porque llegaron los buenos. No el despilfarro de dinero para que parezca que la riqueza se distribuye. Un plan de gobierno, nada más, porque estas promesas me suenan a las ofertas que hacen algunos bancos, según las cuales te regalan unas ollas si confías tu dinerito a las arcas bursátiles de sus bóvedas. ¡Unas ollas por darles dinero! No saben nada. Pero, claro, mucha gente preferirá que le den sus 600 mil bolívares mensuales, porque nunca se sabe. Y no se dan cuenta que el mensaje del candidato es "agarren esa plata, que en este país somos unos corruptos, y antes de que vengan los políticos a robársela es mejor que la repartamos y todos en paz. No hay que confiar en los políticos". Y después algunos nos preguntamos por qué nos llaman tercermundistas mayameros.
Si creemos en estas chapuzas, nos merecemos los gobernantes que tenemos.
No con dádivas, sino con trabajo, se levanta un país.

"No duele regalar dinero", dicen los ricos (o cómo aliviarse con la plata ajena)


Dos noticias, sacadas de la red, tan criticada porque no habla de la realidad:
Primera noticia:
Los Gates donan 500 millones de dólares al Fondo Mundial en su lucha contra el sida (El País, 9 de agosto de 2006)
Link aquí ---> ¡pink!
El Fondo Mundial recibirá 100 millones al año, desde 2006 a 2010. Se trata de la contribución privada más importante que recibe el Fondo Mundial desde su creación en enero de 2002 por el actual secretario general de la ONU, Kofi Annan, con el fin de promover la lucha contra las tres enfermedades infecciosas en países pobres.
Segunda noticia:
Hasta ahora, la Misión Madres del Barrio ha recibido un aporte de 275 mil millones de bolívares (Agencia Bolivariana de Noticas, 8 de agosto de 2006).
Link aquí ---> ¡ponk!
Al respecto, Chávez dijo: «Por supuesto, este aporte no nos duele, por el contrario nos hace felices, porque sabemos que este dinero servirá para construir el camino que haga posible salir de la pobreza».
¿En qué se parecen ambos benefactores, amigos?
En que al señor Gates no le duele su dinero, el que le ha costado amasar a lo largo de todos estos años usando su cabecita de computadora y alguna que otra trampita más; al contrario, está encantado de donarlo para una causa justísima (que le desgrava y le da prestigio); y al señor Chávez tampoco le duele entregar a los venezolanos 275 mil millones de bolívares de su... perdón, del dinero de la nación, que sale del negro tesoro escondido en el subsuelo que es de todos los venezolanos.

Es que los magnates son así de dadivosos. Es la historia natural de los ricos.

9 ago. 2006

"Yo no estoy interesado en mantener relaciones diplomáticas, ni oficinas, ni comercio, ni nada con un Estado como el de Israel". Hugo Chávez, 8/8/06


¿Hasta cuándo Venezuela va a tener un presidente que gobierna según sus gustos y disgustos, como si de su propia hacienda se tratara? ¿No es el *mismo* personalismo de Gómez, de Hitler, de Mussolini? ¿No se supone que se gobierna *en grupo*, con un equipo, y el uso de la primera persona del singular debería de estar desterrado del discurso presidencial, no por cortesía sino por principio de gobierno?
A mí me da la misma sensación de autoritarismo, mesianismo y arbitrariedad cuando leo esto, que aparece hoy en El Nacional: "Las modificaciones [del Gabinete] también apuntan al planteamiento que se ha venido haciendo sobre la necesidad de transformar el Parlamento con miras a la próxima discusión de la reforma constitucional destinada a profundizar el carácter socialista de la República Bolivariana de Venezuela". Pero, ¿por qué confundir un Gobierno socialista con un Estado socialista? ¿No se supone que nosotros debemos ser los que decidamos si queremos ser socialistas o no?
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Sigo leyendo (muchas veces) con disgusto el libro que comenté más abajo de Oppenheimer, Cuentos chinos, porque me parece que contiene las mismas (¿cómo las llamo?) "arbitrariedades" de los populistas como Chávez pero con signo contrario. Tal parece que muchos políticos y periodistas no se han dado cuenta de que el ciudadano común no quiere ya cambiar una cosa por otra; no queremos iglesia por revolución, ni capitalismo salvaje por mesianismo, ni democracia de las transnacionales por pobreza para todos, ni bushes enanos por castros mínimos. Deberían de tener muy presente en la cabeza el refrán: son el mismo mono pero con distinta cachimba. Hay un no sé qué de determinismo puro y duro en los discursos muy liberales o muy revolucionarios; un no sé qué de teoría que va más allá de toda comprensión. Un no sé qué ecuménico.
¡Uy, las ideas cuando se apoderan del cerebro y se cristalizan! Son dragones alados.
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El lema de Medina del Campo, donde nació el soldado escritor, Bernal Díaz del Castillo, es un ejemplo de lo que me llama la atención de una forma atractiva de independencia: Ni al rey oficio, ni al Papa beneficio, cláusula que se entiende perfectamente cuando visitas esa ciudad y conoces a su gente muy amable y cañera. No en balde la primera letra de cambio del mundo fue hecha en el mercado de esa ciudad. Inventaron los cheques. Además, allí vivieron esos seres extraordinarios que fueron Isabel y Juana, la loca.
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Si critico con fiereza a los que ven el mundo anticuado o *bipolar* como Ramonet, de igual forma me echan para atrás los que creen alejarse de estos discursos oportunistas con otros de igual categoría. Son los ramonets al revés. Los Tenomar.
Quizá haya que estar en constante lucha contra las ideas; no dejarlas pasar a la cabeza, sino utilizarlas como herramientas para conocer la realidad y siempre evitar llevárselas puestas, como recomendaba Sócrates. Cosa que parece imposible por culpa de los memes.

8 ago. 2006

Voy pegao -ada

Consultorio lingüístico venezolano

Es una expresión que tenía tiempo sin escuchar: ¡voy pegao!
Ayer, por casualidad, la oí en la plaza Santa Ana. Dos amigos, venezolanos turistas, supongo yo, estaban fumándose un cacho de hachís tan tranquilos en una de las terrazas como no podrían hacerlo en Caracas (es lo que yo digo, este país muy abierto para muchas cosas, mucho más que los países latinoamericanos), y de pronto uno le dice al otro:
-Voy pegao ahí, chamo
A lo que el cacho-habiente le respondió haciendo un gesto de espera con la mano, con una mirada de comprensión pero sin palabras, porque el humo del hachís aún estaba haciendo su efecto en sus criollos pulmones. Y toda la plaza olorosa a monte. Los niños, jugando en sus triciclos; las madres pendientes; los turistas tomando refrescos para paliar el calor. Y los dos venezolanos, fumando montesquiú. Bueno, uno de ellos "hacía cola", "iba pegao", esperaba ansioso su turno porque "iba detrás" en el orden del fume. Su forma femenina es voy pegada.
No sabía yo que esta frase sirviera para tantas cosas.
¡Voy pegao ahí!

Madrid miope

Es como queda la ciudad cuando uso la cámara de mi teléfono para guardar los rincones y lugares que me atraen y que no suelen llamar la atención. Como si me quitara los lentes para mirar hacia esos lugares, mi cámara enfoca de mala manera una imagen que, en su nitidez, es una belleza. Este ángel verde, por ejemplo, que está en un cuadro de Memling del Museo del Prado: es la primera vez que veo un ángel totalmente de verde, como si de un papageno celestial se tratara: ¿vendrá de este espíritu flamenco la inspiración del cazapájaros mozartiano?

Adora al niño Jesús, desde luego; y es con mucho lo mejor de todo el tríptico donde se halla...
A estos caballos también les pasa miopía. A esa hora que los vi, por allá por los lados de la calle Sevilla, el sol incidía sobre el grupo escultórico de una forma curiosa; el juego de las sombras que siempre seduce me impulsó a sacar mi teléfono y ¡click! dejar plasmada la imagen, pero otra vez la miopía, esta vez en chiquitico...

Finalmente este león de oro; quería escribir una cosa larga y bonita sobre este león y sus hermanos, escondidos aquí en la callé del León (desde luego), pero esta tecnología nueva es miope como mis ojos sin los lentes:

La próxima vez mejor me quedo con las imágenes en la memoria porque, o mi pulso es un desastre (los vicios...), o la punta de la tecnología no es tan afilada como uno cree, más bien roma.
Pues sí.

7 ago. 2006

Cuentos chinos


Estoy en medio de la lectura de este libro de Andrés Oppenheimer ("Editor para América Latina, The Miami Herald", pone en su tarjeta de presentación), cuyo subtítulo me atrajo de inmediato, en parte por las cosas que ando investigando en estos tiempos: El engaño de Washington y la mentira populista en América Latina. Pues resulta que el periodista argentino ha viajado por Latinoamérica y por varios países de Europa y Asia, como Irlanda, Polonia y China con la curiosidad de saber cuáles han sido las causas de la prosperidad capitalista de unos y el fracaso económico de otros (los otros, cuándo no, somos nosotros los de América Latina, con la ya conocida excepción chilena). El libro me está deparando muchas horas de entretenimiento, porque no paro de objetar en mi cabeza algunas ideas, y refutar muchas de sus frases: no se puede decir que la postura Oppenheimer sea ambigua: trabaja en el Herald, y eso ya es un grado. El libro me está resultando tendenciosón, aunque se sustenta en una buena bibliografía y en las entrevistas que fue haciendo durante sus viajes y, cómo no, en la larguísima experiencia del autor como analista y periodista de América Latina (posee un Pulitzer, un Ortega y Gasset y un Rey de España, que no es moco de pavo). No se puede decir que es un paracaidista, pero a veces comete errores que hubieran sido fáciles de subsanar y que afean la veracidad de su discurso. Doy un ejemplo enano y baladí: cuando habla de Venezuela (porque le dedica el capítulo 8 completo, que leí en primer lugar: Venezuela: el proyecto narcisista-leninista -¿conocerá las categorizaciones literariomaracuchas de Luis Barrera Linares?) y se refiere a los cambios nominales que el presente gobierno ha impuesto y que no han afectado aún a los nombres en Caracas, dice textualmente: "De hecho, tampoco había metido mucha mano en los nombres de las calles de las zonas más populares de la Caracas del Oeste, como Catia, Petare o El Centro" (p. 252). Cualquier caraqueño lo habría sacado de su error: Petare está en el este, El Centro es una denominación demasiado ambigua para referirse a, entre otros, La Candelaria, Altagracia, San José, La Pastora, La Hoyada, El Conde y Quinta Crespo. Es como si llamáramos, aquí en Madrid, El Centro a Sol, Latina, Tirso de Molina, Santa Ana y Huertas, por decir algunas de las zonas de lo que entendemos como el downtown tradicional de la capital española. Estos gazapos los pude detectar cuando leía sobre Venezuela y porque viví once años en Caracas; ¿cuántos más habrá en los capítulos dedicados a México y Brasil (en el caso de Argentina, supongo que no)? No son más que detalles tontos (bueno, ni tanto...), que no afectan el grueso del ensayo, pero que molestan de veras y siembran la perniciosa semilla de la duda. Aparte de que muchas de las afirmaciones que hace lo levantan a uno de la silla por generalizadoras y un poco discriminantes, y tal vez ustedes digan que son tonteras de un mundo hipersensibilizado con la corrección lingüística, y lo acepto. Pero, si no cuidamos el lenguaje, ¿qué más podemos cuidar para salvarnos?
Si pueden, y les apetece, léanlo; por lo menos se divertirán un montón discutiendo con unas páginas que no les van a contestar. Yo sigo en lo mío...