1 mar. 2006

mi μεταφορά

tomado de: http://gak.sam.sch.gr/

En griego suena mejor: metáfora. En mi vida me he visto involucrado en casi dos decenas de metáforas, y siempre son una tortura para mí. Es el momento en que odio los libros, por pesados, los papeles, por abundantes y caóticos y la ropa, por inútil. Odio las metáforas. Sobre todo cuando se hacen realidad con una periodicidad implacable. Cada dos años en mi vida. Una amiga me decía que le encantaban las metáforas, supongo por lo que tienen de transportar la memoria vital en un solo viaje. A mí, que llevo cuatro ciudades de metáfora en metáfora, no me hacen ninguna gracia. Por eso caigo en el silencio. Y lo peor es que sé que ésta no será lo última de mis metáforas. Para mi desgracia, todavía tendré que mudar mis cosas algunas veces más, porque así es la vida.
Somos caracoles del mundo.