31 may. 2005

MISSING PRESIDENT

Desapareció este fin de semana el presidente de Venezuela y sus partidarios se echaron a la calle reclamando su presencia, como una resurección. Todo el mundo tiene miedo; tanto chavistas como antichavistas temen que el-que-ha-hecho-de-palabra-única de este régimen desaparezca, el mismo temor que tienen los cubanos (de La Habana a Miami) cuando por fin Dios se apiade de ellos y llame a su lado (o al lado de su colega del Hades) al dictador-comandante.
Aparte del peligro enorme que significa el hecho de que asesinen o le den un golpe de estado al presidente en Venezuela, puertas seguras para una guerra civil o para una dictadura muy dura, de izquierda o derecha, porque nadie se va a quedar quieto si alguna de las dos cosas ocurren, sobre todo porque el presidente se ha encargado de caldear los ánimos del resentimiento con dinero, chulería y armas; aparte del peligro que estos dos escenarios entrañan, repito, hay que subrayar con tristeza lo presidencialista (casi sinónimo de monarquía) que se ha vuelto Venezuela. El presidente no puede desaparecer ya hacia la vida eficiente y trabajadora del funcionario público que es sin causar la histeria de sus fans y detractores. Como una estrella mediática, si no va al concierto semanal es porque algo está pasando, y los fanáticos son capaces de destruir el escenario y exigir que le devuelvan su dinero.
Tantas veces y con tanta malicia ha dicho él mismo, ¡Que viene el lobo! que la gente, en vez de hartarse, está asustada y basta que desaparezca unas horas para que se levanten todo tipo de rumores y llantos desesperados. Incluso se puede permitir la figura poética: estaba secuestrado por Rosa Inés (su hija menor).
Y, finamente, da una pena infinita ver los esfuerzos de las rémoras que le han aupado estos siete años (el muy abochornante vicepresidente [faldero] José Vicente Rangel, el ministro de Información y demás representantes del Gobierno) tratando de que les creyeran sus palabras, vitupereadas, humilladas y despreciadas por su ídolo cada vez que a este le ha venido en gana hacerlo.
¿Cuántos años faltan en Venezuela (cuántos en el mundo) para que la vida cotidiana de los funcionarios públicos que llamamos presidentes no sea digna de atención para nadie y que cumplan con su trabajo como cualquier trabajador de cualquier ministerio?
Qué tristeza, qué tristeza de país.

CUANDO EL LOBO ES EL COMISARIO


Termino de leer otra cosa que sale de la línea de las que estoy haciendo. Sigo enganchado a Fábulas, historia creada por Bill Willingham para DCcomics y publicada en España por Norma. Las fábulas viven exiliadas en el mundo real, porque los poderes oscuros se han apoderado de su tierra de fantasía: en un edificio de apariencia normal viven los supervivientes, gobernados por la señorita Blanca Nieves y bajo el mando policial del señor Lobo. Ambos resuelven el caso de la hermana de Blanca Nieves, Rosa Roja, y la rebelión de la granja liderada por Ricitos de Oro, pelín amargada. El tercer caso, los números 11 a 13 de la serie regular en Estados Unidos, cuenta cómo Caperucita Roja ofrece su vida para salvar a su amor.
Fábulas ha recibido 4 nominaciones en los Premios Eisner 2003 (los más importantes de EE.UU., equivalentes en el mundo del cómic a los Oscar de Hollywood), en las categorías de Mejor Historia Serializada (los números 1 a 5), Mejor Serie Regular, Mejor Nueva Serie y Mejor Guionista. Finalmente ganó los premios a la Mejor Serie Regular y Mejor Historia Serializada.
Unas historias adictivas, la verdad. Adictivo el mundo del cómic, ya se sabe.
De Mafalda a Watchmen.

30 may. 2005

RECUPERANDO ARCHIVOS DE ULTRATUMBA: ©SOY DE LOS ANDES

laguna Victoria, en Los Andes venezolanos


En un post anterior, Tesne me preguntó qué opinaba de creative commons, y me fui a la página en cuestión para informarme un poco y poder decir algo. Lo que leí (ellos abogan por manejar los derechos de autor con flexibilidad y responsabilidad) me recordó una anécdota que me contó la doctora Isabel Aretz en la Fundación de etnomusicología y folklore, donde tuve la suerte de trabajar un tiempo. Una vez, ella y su marido, Luis Felipe Ramón y Rivera, autor del famoso Brisas del Torbes, estaban en un pueblo por allá en el páramo andino, donde el diablo perdió el tridente. Estaban, como de costumbre, investigando las tradiciones y la música de la zona, y por eso asistían a una boda que tenía lugar esa noche en el pueblo. Una de esas bodas andinas con aguardiente, tequeños, trocitos de carne y arepas de trigo con queso, me imagino. Y músicos, desde luego. Entre las canciones que tocaron esa noche para deleite de los novios, el grupo interpretó la famosa canción, cuyo estribillo celebérrimo conocemos todos los venezolanos: Soy de los Andes, /soy todo corazón, /soy como el ruiseñor /que canta y es feliz. Desde luego, el maestro Luis Felipe sintió una comprensible emoción al escuchar su canción tan lejos. La emoción se volvería sorpresa y luego placentera estupefacción cuando la doctora Aretz les preguntó a los músicos cómo se llamaba la canción.
-Se llama "Soy de los Andes".
-¿Y de quién es? -volvió a preguntar, intrigada.
-¿De quién va sé? ¡Puej de nojotros!
La seguridad del músico no dejaba lugar a dudas y ellos prefirieron guardar discreto silencio. Porque en ese momento entendieron que Brisas del Torbes había dejaqdo de ser una canción de Luis Felipe Ramón y Rivera para pasar a ser una "canción de nojotros". Tal vez lo mejor que le puede pasar a un artista en su vida. Quizá en ese momento el compositor sintió el mismo placer que sentiría el probable Homero de la Ilíada o el dudoso Per Abat de El Cid: el placer de ser un autor de la tribu. De esa manera el artista perdura para siempre en la conciencia de los seres humanos. Con esta esperanza escribimos, componemos, creamos todos los que lo hacemos; los problemas comienzan cuando hay que pagar las facturas...

TAGANGA: LOS INICIOS

Por el diario que comienza así lleva este nombre mi blog:
Taganga, 31 de diciembre de 2001.
Taganga está a una hora de Aracataca y a un palmo de la luna. En la noche, luz. Canciones tristes. La gente, amable y extraña. O extrañada. Y el faro, como en Alejandría. Pero es el faro de Santa Marta.
1 de enero de 2002.
Llegamos a Taganga ayer al mediodía. En principio íbamos a quedarnos en otro hotel, en Santa Marta; pero el taxista parlanchín que nos trajo del aeropuerto y la falta de aire acondicionado nos convenció de venir al hotel de Taganga. El hotel que en la noche nos guardaba una sorpresa: la luna asomándose con timidez detrás de la montaña. Quería decir que ese 31 de diciembre habría de ser hermoso. Entusiasmados, nos fuimos.
Teníamos reservada una mesa en el hotel «Ballena Azul», lo que era señal evidente de películas en blanco y negro y rumores de las olas nocturnas del mar.
El 31 de diciembre es igual en todos lados; la gente espera, no se sabe qué, pero espera. Da la sensación de que algo muy grande se nos viene encima. Desde luego, nada ocurre, si no somos nosotros mismos los que lo provocamos.
Hasta el restaurante nos acompañó la luna, el mar cuya superficie cremosa se veía blanca –culpa, otra vez, de la luna– y los botes de los pescadores que reposan por las noches como una manada de mamíferos marinos o un cardumen que supiera respirar. Creo que ninguno de los dos, en el fondo, podría dar crédito a lo que ocurría; el mundo –¿cómo lo supo?– se acomodaba para algo que estaba a punto de ocurrir.
Los mesoneros del restaurante del hotel «Ballena Azul» son de una asombrosa amabilidad, sólo caminaban entre nosotros con el ansia de hacernos sentir cómodos; pero, como si estuviéramos en otra isla griega o en el borden de una ciudad portuaria de Asia Menor, casi no entendíamos lo que nos decían. Tal era su amabilidad.
Comimos un surtido de delicias que nosotros mismo nos servimos: mero a la orly, pavo en salsa de maracuyá, lomito con champiñones, ensalada de vainita. Pero quizás el plato que ablandó hasta el llanto mi paladar fue el arroz blanco, delicado y suelto que casi nadie sabe hacer en el mundo.
No escribo con orden. Porque las imágenes de anoche están todas agolpadas en mi cabeza y, como me acabo de levantar, se confunden con los vertiginosos sueños que siempre tengo. Adoro soñar, es la posibilidad de ser otra persona y de oír mi nombre en otra tonalidad, con otra longitud de frecuencia, más allá del ultravioleta, más allá del infrarrojo. Por eso cuento el 31 de diciembre sin orden ni concierto.
En la tarde, después de un pargo rojo frito con arroz con coco, fuimos a una playa espantosa, alborotada de lo fea: Playa Grande, el rincón más triste de este lugar. Lo único sensato que se puede hacer allí lo hizo un indígena (¿cómo se llama la etnia de aquí?): se detuvo frente a la orilla, acompañado por dos hijas pequeñas, y entregó al dios perezoso de esa playa una meada larga y amarilla que de inmediato todos nosotros —turistas ávidos de aventuras— nos apresuramos a beber, simulando que la simpleza, la palurdez de ese sitio suplía con corrección las ciudades de donde venimos. Luego, con la misma tranquilidad con que orinó al lado de los botes, casi encima de nosotros, recogió su enjuto sexo y se lo guardó. Las niñas esperaban detrás de él, casi sin hacer caso de nadie salvo de los perros que por decenas vienen a jugar, añorando tal vez su vida ictiomorfa. Para acabar de disgustarme, un hombre nos advirtió:
—Báñense más allá, más allá, señalando al indio que, sin hacer daño a nadie, orinaba sobre el mar.
En la noche me enamoré. Por primera vez en Colombia. La aparición tuvo lugar en el restaurante cuando comíamos de tres tipos de carne y un arroz perfecto. Ella no debía de tener más de veinte años, y no menos de quince: la cintura disminuida la mantenía firme en los 17, en los 18. ¿Cómo puede la sola fuerza de nuestros ojos generar impulso estético y deseo suficientes para hacernos temblar o estar estáticos? No lo sé, pero desde ese momento yo fui un rey antiguo y ella la princesa «de un reino casi bárbaro». Una barbors. Por fortuna, Mafe y yo habíamos comprado una botella de ron y cuatro vasitos —«nunca se sabe cuándo aparece un amante», dijo ella— y junto a una fogata descubrimos la alegría de recibir el año (¿o somos nosotros los que somos recibidos?) bailando con la luna. Los fuegos artificiales eran rojos y flotaban. La alegría era tan grande que yo estaba más inerte, más conservador y Mafe lloró como si fuera una playa de arena abandonada. Invocamos en silencio tiempos mejores (¿puede haber un tiempo mejor que éste?) y terminamos la botella. El Caribe está frente a nosotros y nos llama. Por eso me levantaré y me ofreceré esta mañana, seguro de que está esperando los fluidos de mi cuerpo, y que yo agradeceré su fuerza y su sal.
Y el faro, ay, el faro que gira con su ojo, avisando. El faro de Santa Marta.
9.30 hrs.
Ya las hormigas exploradoras descubrieron el brownie. Pero antes de saberlos yo me había comido la mitad. ¿Cuántas hormigas caminan ahora por mi estómago?
No me gusta escribir a mano. «Necesitas una lap top», dice Mafe. Necesito unir mis pensamientos con mis letras en tiempo real. «Soy una probadora de frutas», agrega, y también: «me deprimo en 31, tengo que contárselo a todo el mundo».

PRENSA

«Mi novela es una gran metáfora adaptada a los tiempos» (Sí Se Puede, Madrid, 14-20 de enero de 2012)


«Cada vez se escribe mejor en Venezuela»
(El Mundo, Caracas, 10 de enero de 2008)

«Escribir es un oficio muy burgués»
(El Nacional, Caracas, 5 de diciembre de 2005)

BUDA, ESE GORDITO SIMPÁTICO



En una entrevista que apareció ayer en El País, Karmentxu Marín, generalmente muy aguda, le hace la siguiente pregunta a Nacho Cano, exMecano, y actualmente dirigiendo Hoy no me puedo levantar, "revival" ochentoso de las canciones del legendario grupo:

P. Me pregunto qué ve en Buda que no tenga Jesucristo, excepto más volumen.
R. Buda aportó al mundo la visión de cómo erradicar el sufrimiento y controlar los deseos. Jesucristo dio más importancia a la entrega a los demás.


¿Hasta cuándo podrá leer uno "cejijunteces" de estas en la prensa española? No se puede mostrar más ignorancia y más desprecio por las culturas foráneas; repito, Karmentxu Marín suele hacer entrevistas geniales y breves, pero en esta pregunta "se le fue la olla", como dicen aquí. Que deje un poquito el colegio de monjas que a todos los cristianos nos pulula en la cabeza y se dé cuenta del etnocentrismo que subyace muy en el fondo de su pregunta...


ps. Para saber por qué a Buda a veces se le representa como un gordo (no es el ejemplo de la imagen), mejor leer 7 Noches, de Borges.

28 may. 2005

GRACIAS, TESNE

Gracias a las indicaciones del muy pana Tesne he recuperado lo de los comentarios, así que ya se puede.
He recuperado el famoso backup de las profundidades de mi computadora/ordenador, pero me da ladilla suprema montar todo otra vez, así que es lo que hay...
Seguimos: semana nueva, blog nuevo, y pa'lante, que pa'trás espantan.
ta logo.


27 may. 2005

LIBROS


El niño malo cuenta hasta cien y se retira (2004)Leerse los gatos (1997)Homero haciendo zapping (2003)Alejandro Magno, el vivo anhelo de conocer (2004)Albert Einstein, cartas probables para Hann (2004; 2005)La reina de los cuatro nombres. Olimpia, madre de Alejandro Magno (Madrid, 2005)Francisco de Miranda, el nómada sentimental (Caracas, 2006; 2007)

Antologías:

Suelta - La sonrisa de Peter PanEl cuento venezolano - 'La mujer de las montañas' (Caracas, EBUC, 2013)Los oficios del libro - 'La manzana de Nietzsche' (Madrid, Libros de la Ballena/UAM, 2011)Río Grande Review - 'El alfabeto del profesor Chomsky' (El Paso, Spring 2011)Words Without Borders - 'Ride of the Valkyries' (ney York, February, 2011)La vasta brevedad (Caracas, 2010)Les nouvelles bonnes (2010)Revista Eñe (Madrid, primavera de 2009)Encuentros literarios en Argel (Argelia, 2009) img border=Anthologie de récits vénézuéliens contemporains (Montreal, 2009) img border=Confluencia -Leerse los gatos (Colorado, USA, 2008)21 del XXI (Caracas, 2007)Las voces secretas (Caracas, 2007)Inmenso estrecho (Madrid, 2006)Cuentos venezolanos (La Habana, 2005)Pequeñas resistencias 3 (Madrid, 2004)Nueva cuentística venezolana: breve inmersión - 'Homero haciendo zapping' en Hispamérica, #97, University of Maryland, 2004


Como antólogo:

Zgodbe iz Venezuele (Ljubljana, 2009)Diarios. Una SelecciónSobre arte y estética


Artículos incluidos en publicaciones periódicas y libros:

Off Boom, 2012Manuela SáenzLa sonrisa de Peter Pan (Tal Cual, Marzo de 2011)Cincuenta cuentos breves (Madrid, 2011)Simón Bolívar el Libertador (HNG 75)Lovecraft inter partes: los fantásticos hispanoamericanosOlimpia, la madre de Alejandro Magno (HNG 44)Gatos, muñecos y fantasmas (A propósito del narrador venezolano Julio Garmendia) Babelia670Gatos, muñecos y fantasmas (A propósito del narrador venezolano Julio Garmendia) Babelia670




Gemelas, Madrid, Casa de Cartón, 2013
ISBN: 978-84-940478-9-3


Nochebosque, Madrid, Casa de Cartón, 2011
ISBN: 9788493889227

«Desde la primera página, muy erótica, Chirinos consigue que el lector vaya detrás del enigma como los perros salvajes corren por Caracas, con ansiedad noctámbula y robándole las sobras a la vida.» J. J. Armas Marcelo

«Juan Carlos Chirinos lo ha vuelto a hacer: una excelente novela.» Pedro Crenes, El Placer de la lectura

«Con gran brillantez estilística y un manejo de la lengua irreprochable, el autor juega con los conceptos de realidad y sueños, verdad y ficción, demostrando que sus fronteras nunca son tan nítidas y precisas como nos gustaría.» Fernando P. Fuenteamor, Divertinajes.com

«Después de leer esta novela, queda la sensación de haber viajado por los secretos más cotidianos y, por eso, mejor escondidos del ser humano: los sueños que nos informan de preocupantes pulsiones, la omnipresencia del deseo que nos mueve hacia acciones aparentemente insignificantes pero llenas de peligro: el ansia de poseer, de saborear, de acariciar, que puede convertirse en dominar, masticar, desgarrar, mediante ese paso adelante que dan los seres que consideramos monstruosos.» Ernesto Pérez Zúñiga, Tal Cual

«Chirinos cuenta con gran destreza y las cantidades adecuadas de ambigüedad y fantasía esta feliz rememoración de los cuentos infantiles para recordarnos a nosotros lectores adultos que de allí venimos y hacernos ver que ahora todavía se nos puede erizar el pelo de espanto y merecer alguna saludable enseñanza.» Lluís Satorras, Babelia

«La Historia de Venezuela (tanto en su versión oficial como en su versión menuda) es pródiga en rarezas que forman parte de la normalidad de la vida cotidiana. Si lo raro es parte de la vida de todos los días (y la vida venezolana ha sido siempre así), entonces no hay razones para sorprenderse. Por eso los libros de Norberto José Olivar y Juan Carlos Chirinos que apuntamos unas líneas más arriba, son tan importantes: porque son sintomáticos de una época en la que 'lo raro' es de tal magnitud en nuestro país que no sólo nos sorprende, sino que nos crea la necesidad de hablar de ello de todas las maneras posibles, incluso con la elusión y la ambigüedad propias del relato fantástico.» Roberto Echeto, Dos novelas de horror y sangre

«Chirinos convierte a Caperucita en la protagonista de una narración gótica sobre la inocencia y la maldad, el instinto y el amor.» Revista Mercurio, 135.



«Caperucita Roja se hace gótica en la novela 'Nochebosque'», Alicia García Arribas, EFE.

«Juan Carlos Chirinos libera sus lobos», Michelle Roche, El Nacional.

Entrevista en Otros Acentos, de Mavi Aldana, Radio Nacional de España.

Paula Sorsky ha encontrado el trabajo perfecto. Durante sus vacaciones va a cuidar a Osip, un niño de once años. Todo es fácil. Quizá demasiado.
En aquella montaña, sobre la nieve, en el chalé y, especialmente, en el eterno bosque de San Guinefort, la vida parece tranquila. Parece... porque algo vibra, algo retumba, algo aúlla encendiendo los más básicos anhelos. En el juego, en la comida, en el sueño, nadie puede escapar al terrible placer de la carne y nada tiene sentido, razón o lógica. La verdad y la realidad se enfrentan, se cruzan, difieren en un mundo dominado por sombras siniestras. La maldad no existe, solo el hambre. La infancia es instinto y el amor, el negro olfato de una manada. Una manada voraz, sedienta de sangre, que busca en la luz de la noche la libertad roja y maldita, mortal, de los cuentos de hadas.
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El niño malo cuenta hasta cien y se retira,
Madrid, Ediciones Escalera, 2010
ISBN:9788493701857
Caracas, Editorial Norma, 2004
ISBN:9806779010



Juan Carlos Chirinos: de lo real y lo maravilloso, por Luis Alonso Girgado (Diario de Ferrol)

El niño malo cuenta hasta cien y se retira, en la revista Mercurio

El niño malo cuenta hasta cien y se retira, por Pedro Crenes

El niño malo en Madrid, por Jorge Eduardo Benavides

Un nuevo juguete rabioso, por Antonio Bordón

El niño malo cuenta hasta cien y se retira, por José Rafael Simón Pérez

Juan Carlos Chirinos presenta su novela de amor y humor, con retranca venezolana (Agencia EFE)

«Brillante relectura del viaje “europeo” hacia la sensualidad febril del sur. Un personaje abandona la calidez de las tierras tropicales para extraviarse en una tierra mítica situada muy al norte en la que los paisajes nevados crean una atmósfera lírica. Conformada por personajes entrañables, de gran plasticidad, El niño malo cuenta hasta cien y se retira se despliega a partir de una mirada que descubre en antagónicos paisajes (el fulgor del Caribe; el esplendor de la nieve) la unidad secreta de la existencia. Punto de partida para que temas como la aparición fugaz del mal, la memoria, el universo paralelo que construye el discurso poético, se desenvuelvan con brillantez y conformen una pieza de soberbia originalidad temática». Juan Carlos Méndez Guédez.

«Se trata de una novela mágica y sugerente, de prosa muy poética (sin ser, ¡oh, contradicción!) prosa poética. El autor, ganador de la Bienal Ramos Sucre en 2002, se estrena con esta novela en el género de la narrativa de largo aliento, demostrando buen dominio de la palabra y del oficio de escritor. No cabe duda de que Chirinos dará que hablar en un futuro cercano». Ana María Hernández, El Universal, Caracas.

«“La niña buena cuenta hasta cien y se retira./ La niña mala cuenta hasta cien y se retira./ La poetisa cuenta hasta cien y se retira”, son los versos de la poetisa valerana Ana Enriqueta Terán, robados por Juan Carlos Chirinos, para parafrasear el título de su primer trabajo narrativo de largo aliento: El niño malo cuenta hasta cien y se retira. La novela cuenta la historia de D. Jota, joven rapaz que se maneja en un tiempo y espacio vagos, cuyo único asidero real es la partida. Al comienzo del libro, el protagonista decide salir de Caracas, hastiado luego de una enloquecida carrera llena de excesos, una suerte de amok (rito malayo de locura homicida), donde pecar era una necesidad urgente antes de despedirse de la ciudad. Luego viene el exilio, hacia una realidad imposible, alucinada, en un pueblo cualquiera, sin nombre, repleto de nieve y trineos por todos lados, al norte de todo y muy lejos del trópico de donde proviene D. Jota. Son motivos temáticos la inocencia, lujuria, crueldad y una fascinación por la maldad, que definen las directrices narrativas de la ópera prima compuesta por el autor trujillano». Albinson Linares, El Nacional, Caracas.

«Malo. Muy malo es D. Jota, el personaje de la primera novela del escritor venezolano Juan Carlos Chirinos». Lisseth Boon, Últimas Noticias, Caracas.

«Una historia llena de crueldad y lujuria, pero también de inocencia y ternura». Arnaldo Rojas, Notitarde, Valencia.

«[Caracas] Es una ciudad complicada, sin duda. La inseguridad, la delicada situación social, política y económica, el tránsito descontrolado, no son precisamente material de brochure turístico. Así la describe Juan Carlos Chirinos, uno de los más interesantes jóvenes novelistas venezolanos, en El niño malo cuenta hasta cien y se retira (2004, editorial Norma; vale la pena buscarla en las librerías caraqueñas): “El aroma embriagante de Caracas lo tentaba aun después de tener todo listo; no es fácil escapar de ella, porque Caracas es una virgen escondida en sucesivos velos, sonriente y con algo dulzón que da el olor de la sangre. Caracas es un asesino, un seductor de mujeres y hombres, la llama de un candil que nunca se apaga. Caracas implora y hay que acudir...”». Daniel Flores, La Nación, Buenos Aires.
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Leerse los gatos, Caracas, Memorias de Altagracia, 1997.
ISBN:9806382099

Premio de relato breve en la embajada de España en Venezuela.

«Leerse los gatos. La sola colocación de este título ya expone a su autor: la extrañeza de cambiar dados por gatos. Esto también nos habla de una inteligencia que usa y el artificio técnico, como afirmación de un talento muy particular. Hay en su libro lo que más puede interesarnos: narraciones vertiginosas y exactas, humor y desolación. No es difícil prever el futuro de Chirinos como narrador». José Balza, El Nacional, Caracas.

«These stories deal with the fictionality of literature. Their characters exist in a continuum of reality-fiction with no clear divide between the two, as in ‘Agnus Rey’ set in the times of Alexander the Great, or ‘Guerrero árabe’ which occurs in medieval times. Chirinos’ fascination with language and its relative inability to represent reality is successfully conveyed». Library of Congress, Handbook of Latin American Studies, v. 58, Washington.

«Una veintena de cuentos bastan para percatarse que la joven literatura venezolana puede confrontarse sin prejuicio alguno a las letras de otras tierras. (...) Hemos releído varias veces algunos de sus cuentos para concluir, prepotente y caprichosamente, que podría haberse quedado aquí escribiendo, que con eso estaba bien, que entre sus cuentos estaba por un buen camino, que basta su universo para que se reflejen otros, tan ricos e infinitos como el suyo». Rubén Wisotzki, El Nacional, Caracas.
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Homero haciendo zapping, Caracas, Fundación Ramos Sucre/UDO, 2003. (relatos). Ganador de la Bienal Internacional José Antonio Ramos Sucre, 2003.

«There’s even a touch of Goya about the images in the story. The fumbling pair brings to mind the irreverence of Goya’s portrait of Charles IV and his family; characters gaze off distractedly and are at a comic remove from one another, all while being captured as though in a hastily snapped photo.» Jonathan Blitzer, sobre la traducción de Cabalgata de Walkirias en Words Without Borders, New York.

«Los barbors son criaturas mitad insectos mitad filósofos que viven en una ciudad que podría ser Caracas, Madrid, Ichbiliah o cualquiera de los lugares sobre los que descansa el universo literario de Juan Carlos Chirinos (Valera, Venezuela, 1967); y como él son lúcidas, ale­gres, y aman sobre todo la vida». José María Pérez-Zúñiga, Ideal, Granada.

«Juan Carlos Chirinos es quizá uno de los más experimentales narradores de las últimas promociones. Sus variables códigos argumentales, su apetito textualista, su sentido de juego y riesgo lo, convierten en un escritor multiforme». Antonio López Ortega, Hispamérica, University of Maryland.

«Homero haciendo zapping es un libro que intenta desplazarse de una ciudad a otra, de una idea a otra, de un mundo a otro, como en un ‘zapping’ textual, y quizás el denominador común sea la búsqueda de una manera propia de decir el mundo». Librusa.com.

«El propio título alude a la fusión de tiempos y espacios que pretende este conjunto de relatos. Algún relato reseña la ancianidad del Homero de La Odisea, pero también flota sobre estas historias el Homero Simpson de los dibujos animados. Recreaciones de la Grecia antigua o el mito de Don Juan; junto con visiones de una frenética ciudad del Caribe del siglo XX, se suceden para conformar un volumen en la que quedan abolidas las separaciones espacio/temporales, pues las pasiones humanas se hilvanan como una continuidad». Juan Carlos Méndez Guédez, Universia, Colombia.
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Los sordos trilingües, Madrid, Musa a las 9, 2011. (edición electrónica).

Antología que recopila Leerse los gatos, Homero haciendo zapping y el libro inédito Los sordos trilingües.
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Alejandro Magno, el vivo anhelo de conocer, Bogotá, Norma, 2004.
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edición mexicana
Albert Einstein, cartas probables para Hann, Bogotá, Norma, 2004. / México, 2005.
Seleccionada para los «Libros del rincón», por la Secretaría de Educación Pública (SEP) de México.

«El autor recurre al truco literario de asumir la personalidad de Einstein, quien escribe a su amigo Hann para ayudarle a entender el universo y las fuerzas que en él interactúan. Basadas con rigor en textos del propio Einstein o de la comunidad científica, las cartas constituyen un ameno y didáctico recorrido por cosas de las que todo el mundo habla y muy pocos entienden. Es evidente que el libro está pensado para inducir el amor hacia la física y las ciencias exactas, y uno esperaría que uno que otro jovencito de mente inquieta, aunque algo desorientado, encuentre en sus páginas las señales de la ruta que conduce hacia el conocimiento científico, tan poco transitada en estas tierras tercermundistas en que la educación se distingue por producir alergia a las matemáticas y la física, cuando debería ser todo lo contrario». El Tiempo, Bogotá.
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La reina de los cuatro nombres. Olimpia, madre de Alejandro Magno, Madrid, Oberon, 2005.
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Francisco de Miranda, el nómada sentimental, Caracas, 2006/segunda edición: marzo de 2007.

«Se acerca a Miranda con una mirada limpia, como podría acercarse cualquiera de nosotros». Rafael Osío Cabrices, El Nacional, Caracas.

«Para empezar, debo decir que sus páginas están escritas con una prosa tan ágil y tan certera que no existe en toda su extensión un ápice de la pesadez habitual en este tipo de volúmenes. Muchos eruditos y estudiosos escriben tieso y alambicado; Juan Carlos no. Juan Carlos le saca brillo a las palabras y hace que se nos olvide que estamos leyendo el producto de una exhaustiva investigación que comprendió la lectura de documentos pertenecientes al archivo del propio Francisco de Miranda y una extensísima bibliografía, como puede observarse al final del libro». Roberto Echeto, Un libro en verdad fascinante

«Un libro que todo venezolano, todo latinoamericano, todo amante de la humanidad, debería leer no una, sino varias veces». Eduardo Casanova, Literanova, Caracas.

«Miranda, el nómada sentimental es más un bien una deliciosa novela histórica, muy bien escrita, que hace amena la revisión de su pasado». E. A. Moreno Uribe, El Mundo, Caracas.

«Juan Carlos Chirinos es de la nueva hornada de nuestros creadores. Su precioso Miranda, el nómada sentimental es una sugestiva biografía del Precursor sin soslayar ningún punto de su fascinante vida, especialmente desde el ángulo del hombre de libros, del escritor autobiográfico, del viajero y del hombre que fue siempre fiel a su ideal: su ‘invento’ de la Independencia de Hispanoamérica». Roberto Lovera De-Sola, El Mundo, Caracas.
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Pequeñas resistencias 3, Madrid, Páginas de espuma, 2004.

«Páginas de Espuma ha apostado por este tipo de antologías para conocer a jóvenes escritores latinoamericanos en este lado del mundo. Ya en su segunda entrega le tocó el turno a Centroamérica, que tiene una literatura desconocida para muchos lectores. La Antología del Cuento Sudamericano reúne a cincuenta autores, quienes han sido editados por Andrés Neuman (Argentina), Paz Padilla (Bolivia), Max Valdés (Chile), Juan Gabriel Vásquez (Colombia), Xavier Oquendo (Ecuador), Milia Gayoso (Paraguay), Carlos Dávalos (Perú), Gabriel Peveroni (Uruguay) y Juan Carlos Chirinos (Venezuela). Estos autores también participan con sus propias creaciones en la antología». Carlos Arenas, Ocio Latino, Madrid.
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hispamerica
Nueva cuentística venezolana: breve inmersión en: Hispamérica, #97, University of Maryland, 2004. - Homero haciendo zapping, University of Maryland, USA, 2004.
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Inmenso estrecho, Madrid, Kailas, 2006.
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Las voces secretas, Caracas, Alfaguara, 2007.
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21 del XXI, Caracas, Ediciones B, 2007.
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Confluencia, Revista Hispánica de Cultura y Literatura - Issue 23.2: Las distintas caras de la urbe: Una mirada a la cuentística venezolana de los años 90 (Eva Márquez, estudio y selección) - Leerse los gatos, Colorado, University of Northern Colorado, Spring, 2008.
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Les bonnes nouvelles de l’Amérique latine. Anthologie de la nouvelle latino-américaine contemporaine, París, Gallimard, 2010.

Reseña en Libération.fr, octubre de 2010

Les bonnes nouvelles en El boomeran(g)

Publican en Francia una antología de relatos latinoamericanos, en Letralia

«La diversité peut être une forme d'égalité. Ces histoires expriment un monde pluriel où coexistent gens, coutumes, croyances et décors très divers et, cependant, quelque chose réunit et fond toutes ces nouvelles en une fraternité sans faille, parce que, chacune à sa manière, elles sont faites à l'image du continent où elles ont leurs racines : un vaste monde où se rencontrent tous les paysages et climats de la terre, toutes les races et cultures, rassemblées et unies par une langue, une histoire, une problématique et un rapport au monde qui établissent entre tous ces écrivains une inévitable consanguinité. L'Amérique latine est une et multiple, et rien ne l'exprime ni ne la définit mieux que la bonne littérature.»
Mario Vargas Llosa.

«A diferencia de otros lugares del mundo, en América Latina sí es posible adquirir un alto prestigio literario sin "cometer" ninguna novela, como lo ha demostrado con largueza el argentino Jorge Luis Borges, sin duda el gran clásico de la lengua española después de Cervantes y uno de los narradores imprescindibles del siglo XX junto a Joyce, Kafka y Proust (aunque ninguno de ellos, subrayémoslo, haya recibido el Premio Nobel de Literatura). No es de extrañar por tanto que todos los miembros del boom se estrenaran como escritores publicando libros de cuentos y sólo mucho más tarde publicaran novelas. Seguían una vieja y bien instalada tradición que ya incluía a cuentistas magistrales como el venezolano Arturo Uslar Pietri, el uruguayo Juan Carlos Onetti, el guatemalteco Augusto Monterroso y el cubano Alejo Carpentier, sin olvidar a los mexicanos Juan Rulfo y Juan José Arreola, a los argentinos Bioy Casares y Marco Denevi, o al peruano Julio Ramón Ribeyro. Gracias a ellos y a muchos otros, la tradición del cuento en América Latina ha sido una de las más fecundas de la literatura occidental porque ha supuesto, a su vez, una lectura creativa de otras tradiciones como la rusa, la francesa, la inglesa y la norteamericana. Es decir, Poe, Flaubert, Maupassant, Chéjov, Turgénev, Conan Doyle, Chesterton, Henry James, Saki, Hemingway y Cheever, entre otros. Los autores elegidos en la presente antología son hijos de esa larga tradición. Todos comenzaron a publicar a mediados de los años ochenta, cuando, gracias al boom, la literatura latinoamericana ya tenía carta de ciudadanía dentro de la República Mundial de las Letras y constituía un corpus o legado susceptible de ser cuestionado, asumido o rechazado». Gustavo Guerrero y Fernando Iwasaki, Un nuevo siglo, una nueva generación
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La vasta brevedad, 2 vols., Caracas, Alfaguara, 2010.

Alfaguara regresa con la más reciente y completa antología del cuento venezolano del siglo XX
Para Carlos Pacheco, Antonio López Ortega y Miguel Gomes la fecunda producción cuentística de la primera década de este milenio se convirtió en una de las razones más alentadoras para publicar, de la mano del sello Alfaguara, La vasta brevedad. Antología del cuento venezolano del siglo XX, una compilación que ofrece un completo panorama de la narrativa breve del país durante la centuria anterior.
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El cuento venezolano - 'La mujer de las montañas' (Caracas, EBUC, 2013)
José Balza (comp.): El cuento venezolano, Caracas, EBUC, 2013.
ISBN:9789800027059
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VV.AA.: Anthologie de récits vénézuéliens contemporains, [Traductores: André Charland, Sylvie Gajevic, Hélène Rioux], Montreal, XYZ, 2009.
ISBN:9782892615531

Cette anthologie regroupe 26 récits d’autant d’auteurs de la littérature vénézuélienne contemporaine. Précédée d’un prologue qui présente chaque récit et suivie de notes biobibliographiques, elle offre un échantillonnage représentatif de cette littérature et en constitue une porte d’entrée intéressante. Ce qui frappe, de prime abord, c’est la grande diversité des univers présentés. Les récits mettent en scène Léonard de Vinci et George Bush père, des indigents et un prince, une femme qui pleure et un prêcheur, un androïde et un guerrier ainsi que de nombreux artistes, tels un écrivain qui veut écrire la plus belle histoire du monde, un peintre qui peint la dernière Cène, un scénariste qui peine sur son scénario et un écrivain qui cherche son manuscrit perdu. Ils se déroulent dans un édifice à condominiums, dans un immeuble sous terre, dans un village en train de mourir ou dans un désert. Ils traitent de la violence sociale et de la fragilité des liens affectifs, de l’amour, du pouvoir et de la mort. Ils entretiennent avec la réalité des liens parfois troublants comme dans «La révolte des clés», un récit où des clés anglaises attaquent un mécanicien. Ils s’apparentent parfois à un conte ou à une fable, ils empruntent à la mythologie et à l’histoire, ils louvoient entre le réalisme et le fantastique et ils versent parfois dans la science-fiction. Leurs auteurs jouent à les déconstruire, mettent leur narration à nu ou emploient la mise en abyme, bref, utilisent un grand éventail des procédés narratifs pour «faire passer sur la page les rêves et les frissons des hommes» (« La plus belle histoire du monde »). Made in Quebec
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VV.AA.: Río Grande Review #37 - «El alfabeto del profesor Chomsky», El Paso, Texas, EUA, RGR, 2011.
ISSN:747743

¿Lo de contar con firmas tan reconocidas no es excluyente?
Daniel Centeno: En primer lugar quisimos dejar claro que estábamos trabajando en una edición que cumple tres décadas. Y, cuando eso pasa, uno intenta hacer algo que tenga la mayor calidad posible, que la gente recuerde, que promocione a nuestro programa en UTEP, porque se trata de una oportunidad única. Por otro lado, nuestra responsabilidad siempre estuvo en mejorar el nivel de la revista. Es decir, que de aquí en adelante, con o sin famosos, los escritores participantes sepan que están en la obligación de enviar su mejor trabajo. Queremos que la competencia sea bien exigente y que se abstengan los que escriben sin rigor.

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Words without Borders - «Ride of the Valkyries», New York, Words Without Borders, February, 2011.

Juan Carlos Chirinos dedicated “Ride of the Valkyries,” to his friend, the Venezuelan photographer and portraitist Vasco Szinetar. Szinetar had proposed Chirinos try writing about politics outside the realm of fiction, in the form of editorials or essays, and Chirinos responded by taking on a political subject in a story, something he rarely does, although to know Chirinos this seems a strange fact. (He is very politically conscious and even something of a political junkie; it’s just not an overt part of his fiction). The dedication is revealing in another way, though. This story is also a kind of portrait: a comic one maybe, full of baroque ironies and motley allusions, but essentially a snapshot of an old and rumpled couple, two aristocrats who were once (perhaps always) ordinary and unremarkable, but who, under the circumstances, happen also to be an outgoing president and first lady. There’s even a touch of Goya about the images in the story. The fumbling pair brings to mind the irreverence of Goya’s portrait of Charles IV and his family; characters gaze off distractedly and are at a comic remove from one another, all while being captured as though in a hastily snapped photo. Jonathan Blitzer
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VV.AA.: Los oficios del libro - «La manzana de Nietzsche», Madrid, Libros de la Ballena, 2011.

Se trata de un compendio de relatos que versan sobre distintos oficios cercanos al mundo de los libros. Entre los autores de los relatos se encuentran Héctor Abad, Javier Azpeitia, Jorge Eduardo Benavides, Doménico Chiappe, Juan Carlos Chirinos, Mario Cuenca Sandoval, Julio Fajardo Herrero, Hipólito G. Navarro, Begoña Huertas, Toni Iturbe, Fernando Iwasaki, Antonio Jiménez Morato, Lola López Mondejar, Juan Carlos Méndez Guédez, Ronaldo Menéndez, Andrés Neuman, Clara Obligado, Alberto Olmos, Antonio Orejudo, Edmundo Paz Soldán, Ernesto Pérez Zúñiga, Rafael Reig, David Roas, José Carlos Somoza y Juan Villoro.
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VV.AA.: Cincuenta cuentos breves, Madrid, Cátedra, 2011.
Paz Díez, Miguel Díez (antólogos)
ISBN:9788437627861
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VV.AA.: Zgodbe iz Venezuele, Ljubljana, Sodobnost, 2009.
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Francisco de Miranda: Diarios. Una selección, Caracas, Monte Ávila Editores, 2005.

La presente compilación de Juan Carlos Chirinos es una contribución significativa al diálogo abierto en torno al precursor, así como una mirada franca donde lo sublime y lo cotidiano confluyen. José Antonio Parra, Papel Literario, El Nacional, Caracas.
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José Gregorio Hernández: Sobre arte y estética, Maracay, La Liebre Libre, 1995.
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VV.AA. Revista Eñe, #17, Madrid, La Fábrica, primavera de 2009.
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VV.AA. Encuentros literarios, Argel, Instituto Cervantes de Argel, 2009.
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VV.AA. Cuentos venezolanos, La Habana, Instituto Cubano del Libro, 2005.
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Simón Bolívar, el Libertador, Historia de National Geographic, #75, Madrid, marzo de 2010.
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Lovecraft inter partes: los fantásticos hispanoamericanos, (Cuadernos del abismo: homenaje a H.P. Lovecraft [David Hernández de la Fuente y Fernando Broncano -editores-], Literaturas.Com Libros, 2008).
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Olimpia, la madre de Alejandro Magno, Historia de National Geographic, #44, Madrid, agosto de 2007.
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Gatos, muñecos y fantasmas (A propósito del narrador venezolano Julio Garmendia), Babelia, #670, Madrid, 25 de septiembre de 2004.
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La sonrisa de Peter Pan, Tal Cual, Caracas, 20 de marzo de 2011. (pinchar en el título para ampliar la imagen).
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La sonrisa de Peter Pan, Suelta, Guatemala, 2013.
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El (nuevo) desembarco de la narrativa venezolana en España, Nuestra América, #4, 2007.
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"Off. Boom", Latinoamérica y la literatura más allá del estallido, Conferencia leída en la Universidad de Granada durante el Congreso "El canon del Boom", noviembre de 2012.
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Manuela, la «amable loca», en Francisco Martínez Hoyos (coord.), Heroínas incómodas. La mujer en la independencia de Hispanoamérica, Ediciones Rubeo, Barcelona 2012.
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