27 oct. 2012

Poco a poco, la Gestapo...

...va tomando forma en Venezuela. Y nadie denuncia, nadie lo atiende, a nadie en el mundo parece importarle (siempre y cuando siga fluyendo el petróleo -que sigue fluyendo hacia el capitalismo, aunque Hugo Chávez cacaree con fuerza sus invectivas).
Esta vez le ha tocado a Oscar Collazos, invitado a la Filuc, en la Valencia venezolana, quien cuenta cómo la interpol (¡) lo detuvo sin dar razón y ceñuda, y lo soltó de la misma forma, sin dar razón y ceñuda, en una clara demostración de fuerza e intimidación. Lean, lean: ¿Qué buscaba la Interpol?
Duele ver que Venezuela no sólo es un país inseguro gracias al malandraje suelto y desesperado por pillar algo, sino que también se está convirtiendo en un país intimidatorio para el que no vaya con una sonrisa de oreja a oreja hacia esa mediocridad llamada revolución bolivariana.
Claro que a afortunados como William Ospina, Mempo Giardinelli o Julio Ortega, invitados por la intelligentia chavista (jaja) al encuentro de narradores que se celebra, entre otros lugares, en el Celarg, la nueva Gestapo venezolana no los tocará ni con el pétalo de una (isaac)rosa...