24 sept. 2011

Los sordos trilingües, ¡ya on line!


Septiembre está siendo un mes auspicioso, quizá porque es el del otoño, y quiere dejar sus mejores frutos antes de reposar. Pues ayer, viernes 23 de septiembre, mis editoras electrónicas Leonor Medel y Beatriz Rodríguez, las heroicas responsables de Musa a las 9 -la editorial del futuro que ya ha llegado- me anunciaron que ya estaba disponible la edición electrónica de un nuevo libro mío (bueno, nuevo y viejo al mismo tiempo, ya verán por qué): Los sordos trilingües, que recopila mis dos libros de relatos publicados, Leerse los gatos (1997) y Homero haciendo zapping (2003); más un libro nuevo, el que le da título a todo el conjunto y que se compone de textos que he publicado en la red en todos estos años, pero también muchos que nunca habían sido editados. En total, 62 relatos: más de 20 años de trabajo, que se dice pronto.

Estoy muy contento, porque se recopilan por vez primera todos mis cuentos en un solo volumen y, encima, con la ventaja de que está al alcance de todo aquel que tenga acceso a la red. Una de las consecuencias positivas del ebook, o libro electrónico, es que permitirá difundir de manera más amplia los contenidos, sin las barreras físicas que impone el transporte de ejemplares de un lado para otro y todolo que eso conlleva (depósitos, librerías, camiones, etc.). Yo estoy convencido, no obstante, que el libro electrónico y el libro de papel convivirán tranquilamente durante mucho tiempo. Como la radio y la televisión, o el cine y el teatro.

O como Nochebosque y Los sordos trilingües, mi nueva novela y mi nuevo libro de cuentos, que nacen el mismo mes pero que quizá nunca ocuparán la misma estantería: uno vivirá en los dispositivos electrónicos; el otro, en las bibliotecas de toda la vida. Y serán hermanos, y no lo sabrán.

Pero nosotros sí; porque nosotros haremos lo mismo de siempre. ¡Leer!

1 comentario:

Anónimo dijo...

¡Pero chico! parece que has cogido carrerilla cuesta abajo y no paras.

Más enhorabuenas y más felicidades por estos éxitos y por los que llegarán.

Un fuerte abrazo
Ana Mª