20 jul. 2011

Rio Grande Review en La Fugitiva

de derecha a izquierda: Santiago Palacios, Daniel Centeno, Clemente García, Alfonso Armada, Francisco Narla, José Antonio Fideu y yo, + niñita y madre.

El jueves pasado Daniel Centeno aterrizó en la librería La Fugitiva con sus ediciones de la revista Río Grande Review, de la que ya he hablado en otras ocasiones. Allí nos abrió las puertas Santiago Palacios, y nos asignó un maestro de ceremonias de lujo: el gran Clemente García. Clemente comenzó el evento "arriba", creando un ambiente de confianza y camaradería que auguraba cosas buenas. Luego, Alfonso Armada, José Antonio Fideu, Francisco Narla y yo leímos, hablamos, comentamos para celebrar, en esa preciosa librería, los treinta años de existencia de la revista que nació en la Universidad en El Paso, Texas. Fue muy bonito todo, regado al final con cava y delicias de la tierra que más parecían del cielo. Más abajo les dejo el breve texto que leí, pero a continuación más fotos, que tomó Frank Spano, de ese sabroso día:

Con Santiago Palacios, querido librero.

Con Daniel Centeno, el editor de la revista, y el (fabuloso) cartel que Iván Solbes hizo para la ocasión (+ cava y delicias de la tierra).

También José Luis Torres Vitolas, mi editor de Casa de Cartón, nos acompañó esa noche.

Habla Daniel, nosotros escuchamos...

Y he aquí mi textico:

Guadalquivir de palabras
Estamos ya tan acostumbrados a estar al lado del mundo cuando navegamos por Internet desde nuestros ordenadores, que olvidamos que es algo que se puede hacer también con el cuerpo. Recorrer la calle Santa Isabel hasta el museo Reina Sofía, o los campos Elíseos, o la ruta 66: todo eso podemos hacerlo desde Google Earth, sin sudar, sin fatigas, sin esfuerzos, con los ojos; pero también podemos hacerlo lejos del ordenador, y con provecho. La prueba es la que estamos dando hoy aquí: unos venezolanos, unos españoles, celebrando el trigésimo aniversario de una revista bilingüe de la Universidad en El Paso, Texas (nunca se puede decir El Paso, a secas, siempre hay que decir El Paso, Texas, como Bond, James Bond). Esta es como una pequeña reunión de amigos de Facebook con el chat abierto y colocando links y comentarios al margen. Lo único que nos falta es un botón que diga «me gusta».
Una noche de juerga, en Salamanca, mi amigo Frank Spano me hizo ver que la famosa fachada de la Universidad era como una página web: cada figurita remite a otra y a otra, indefinidamente (otro día les hablaré del astronauta medieval que conmocionó aquella noche). Pues les digo que esta pequeña reunión de hoy es como la fachada de la Universidad de Salamanca, como Facebook y Twitter y Google Earth juntos: todo se concentra en un solo lugar, el Aleph que es hoy Río Grande Review, que cumple treinta años. Río Grande por cierto, que es lo que significa Guadalquivir, así que también Al-Ándalus se aparece por aquí, como un hipertexto. Quizá por eso, todos estos años, ha sido grande el río de escritores que ha publicado esa revista. Que continúe fluyendo, y que lo celebremos dentro de 30 años en este mismo fugitivo lugar es todo lo que deseo. Gracias.

La Fugitiva, 14 de julio de 2011

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