16 abr. 2011

En Belgrado

Belgrado es una ciudad hermosa, amable. Todo el mundo habla inglés y, si hurgas un poquito, descubres que hablan otros dos o tres idiomas. Qué maravilla; todos los programas de televisión son en versión original con subtítulos, y allí se da uno cuenta de por qué tiene tan buen oído. Librerías a puntapala, y cierto aire fashion. También Serbia padece el virus GH, ese que llena las pantallas de las televisiones con gente gritándose, fumando, y embruteciéndose encerrados en una casa donde lo único de provecho que ocurre, tiene lugar debajo de los edredones.
Yo dejo esta foto donde quizá aparezco integrado al mundo del cómic.


Ah, y Marx, que nunca falte: