De los sos ojos | tan fuerte mientre lorando
tornava la cabeça | y estava los catando.
Vio puertas abiertas | e uços sin cañados,
alcandaras vazias | sin pielles e sin mantos
e sin falcones e sin adtores mudados.
Sospiro mio Çid | ca mucho avie grandes cuidados.
Ffablo mio Çid | bien e tan mesurado:
«¡Grado a ti, señor, | padre que estas en alto!
¡Esto me an buelto | mios enemigos malos!»
No es este el principio, propiamente dicho, porque falta un folio en el manuscrito; pero es un bello comienzo de poema, de uno de los poemas más bellos de la literatura (pinchen en la imagen si quieren leerlo completo...).








3 comentarios:
Un abrazo apretujado de palabras, las tuyas y las que se recrean a través de ti.
Un recuerdo caraqueño.
Florángel
¡Muchas gracias, Flor! Recuerdos madrileños casi nevados!
Juan Carlos
Si...
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