24 oct. 2010

En París


Han sido tres días deliciosos; ahora amanece el tercero y escribo desde el hotel. La verdad es que esta ciudad estremece, es enorme y he caminado más que en meses en Madrid, pero también es verdad que en Madrid soy más sedentario. Me gusta Madrid, me gusta estar allí. El París del Sena impone alegría; pero mejor hundirse con los seres queridos -Fátima, Juan Carlos, Fernando, Daniel- en algún barcito de madrugada para cantar las canciones de las viejas comiquitas (¡Gorila Maguila! ¡Don Gato!, y la imitación que hace Fernando de Cucho, que es de antología, oficial Matute); para adentrarse en la misteriosa Shakespeare and Co., esa librería que vio nacer el Ulysses, de Joyce; o ir a almorzar al Polidor, el restaurante preferido de Cortázar en esta ciudad y donde se come riquísimo (cremita de auyama, calabaza que llaman, y boeuf bourguignon con puré de papa, ¡a la rica carne!; y un vinito mu rico que me supo a Ribera del Duero). Y sí, sucumbí al cementerio de Montparnasse, la tumba de Cortázar y de Vallejo (¡y llovió hasta que llegamos!), pero tengo sólidos argumentos para justificar la quiebra de mis principios antinecropolitanos: los panas, los panas siempre arrastran, para alegría de la vida. Larra debe de estar revolviéndose en su tumba de Madrid, pero qué se le va a hacer.
Total que ha sido hermoso y rico. Hemos hablado. Hemos disfrutado, hemos reído a carcajadas y nos hemos hecho fotos a granel. Pongo una mía, que tomó Fátima, al lado de una bici amarrada frente a la librería shakespeariana, luego de una suave lluvia y antes de otra laaarga caminata, cruzando el precioso Sena, eso sí.
(Claro que sí, también fui al Arco del Triunfo a ver el nombre de Miranda grabado en uno de sus lados. Menos emocionante de lo que pensaba, pero enorme todo, e imponente, desde luego).

3 comentarios:

grossomodo dijo...

ahhhh el polidor ¿visitaste el baño?
eso si que es un documento histórico...

La Mancha dijo...

¡Ja, ja, ja! ¡El baño! ¡Es increíble que en el mero mero París uno tenga que mear de esa manera tan asquerosa! Pero el restaurancito es una belleza y cerca hay una escuela de diseño que creo que te gustaría...
un abrazo!
JC

Pedro Crenes Castro dijo...

¡Qué maravilla! París y sus muertos, esas tumbas imponentes que contienen los restos de algunos de los que admiramos. Yo soy un declarado fetichista literario.
Un abrazo hermano.
Pedro.