29 nov. 2010

Los libros de plomo, en Pozuelo

Mañana estaré con el escritor Fernando Martínez Laínez hablando de su nueva y adictiva novela, Los libros de plomo publicada por Martínez Roca. Será en la preciosa librería Alejandría, de Pozuelo de Alarcón (calle Almansa, 2), uno de esos lugares de donde uno no quiere salir nunca. Si están cerca, no se pierdan lo que Fernando tiene que decir sobre la escritura y sus secretos; y, desde luego, ya tienen una novela para leer este fin de año.
Aquí les dejo la invitación que han hecho en la editorial, pinchen para verla más grande. ¡Nos vemos allá!:

23 nov. 2010

En Ginebra, en Albatros

Con Rodrigo Díaz, después de la presentación

Este fin se semana estuve presentando El niño malo cuenta hasta cien y se retira en Ginebra; allí, en la ciudad donde está enterrado Borges pero, mucho más importante, también la ciudad donde está Albatros, la librería que dirige Rodrigo Díaz, ese librero de Ginebra que da como para una película basada en una gorda novela. La librería es una preciosidad llena de libros en español en territorio francófono, un nido de agitación cultural -por allí han pasado todo tipo de escritores y editores célebres-, pero lo más importante de la librería y de Rodrigo, me di cuenta mientras estábamos conversando sobre mi novela, es que desde ese rincón ginebrino ha ido uniendo escritores en España; todos los que lo conocemos ya queremos que otro escritor, que otro libro que acaba de salir, esté en la librería, porque se ha vuelto importante estar allí. En Madrid hablamos de él con cariño y reverencia; con ganas de visitarlo. Se me hace que así sería la curiosidad que despertaba el maestro Simón Rodríguez cuando vivía en las altas montañas bolivianas.

Yo me la pasé en grande esa noche, porque encima Rodrigo nos llevó (mis "sobrinos ginebrinos", Patricia y Fabio, fueron a hacerme barra) al cine Alhambra en cuya cafetería, ubicada en el vestíbulo, tomé pisco y comimos chicharrones con plátano y mote: ¡qué rico!

A la entrada del cine Alhambra levanto una patica, pero no se ve bien


Al día siguiente no me acordé de Heidi, porque las calles de Ginebra las mañanas de domingo parecen la secuencia de créditos de una película que está por comenzar:





Incluso, con el ingenioso discurso del pastor para que los feligreses no se duerman y asistan al sermón dominical:



Por supuesto, está película siempre tendrá a Albatros como set principal, como lo atestigua la placa en la oscuridad, y el guionista frente a su máquina de escribir:

13 nov. 2010

El Sáhara de Bernarda Alba

Caminaba hacia el Festival Eñe, en el Círculo de Bellas Artes, cuando, atravesando la plaza de Santa Ana, me topé con esta imagen impagable:


Acababa de cruzarme, en la calle Atocha, con una manifestación en apoyo a los saharauis (es una historia que no me sé muy bien, pero parece que Marruecos se quiere quedar con lo que ya España sojuzgó por tantos años; ya se sabe: la misma historia de expolio colonialista de toda la vida de Leopoldo II de Bélgica, ese genocida). Pensé que Lorca, con su paloma entre las manos, también estaba harto de tanta iniquidad (o quizá está harto de tanta manifestación que camina hacia delante pero que no va a ningún lado).
Antes de seguir mi camino a la sala Valle-Inclán donde Jorge Eduardo Benavides y Juancho Armas Marcelo nos harían pasar una gratísima hora, le tomé otra foto al poeta manifestante, como despidiéndome de él:


Y me fui tan tranquilo, sabatino, mañanero.

24 oct. 2010

En París


Han sido tres días deliciosos; ahora amanece el tercero y escribo desde el hotel. La verdad es que esta ciudad estremece, es enorme y he caminado más que en meses en Madrid, pero también es verdad que en Madrid soy más sedentario. Me gusta Madrid, me gusta estar allí. El París del Sena impone alegría; pero mejor hundirse con los seres queridos -Fátima, Juan Carlos, Fernando, Daniel- en algún barcito de madrugada para cantar las canciones de las viejas comiquitas (¡Gorila Maguila! ¡Don Gato!, y la imitación que hace Fernando de Cucho, que es de antología, oficial Matute); para adentrarse en la misteriosa Shakespeare and Co., esa librería que vio nacer el Ulysses, de Joyce; o ir a almorzar al Polidor, el restaurante preferido de Cortázar en esta ciudad y donde se come riquísimo (cremita de auyama, calabaza que llaman, y boeuf bourguignon con puré de papa, ¡a la rica carne!; y un vinito mu rico que me supo a Ribera del Duero). Y sí, sucumbí al cementerio de Montparnasse, la tumba de Cortázar y de Vallejo (¡y llovió hasta que llegamos!), pero tengo sólidos argumentos para justificar la quiebra de mis principios antinecropolitanos: los panas, los panas siempre arrastran, para alegría de la vida. Larra debe de estar revolviéndose en su tumba de Madrid, pero qué se le va a hacer.
Total que ha sido hermoso y rico. Hemos hablado. Hemos disfrutado, hemos reído a carcajadas y nos hemos hecho fotos a granel. Pongo una mía, que tomó Fátima, al lado de una bici amarrada frente a la librería shakespeariana, luego de una suave lluvia y antes de otra laaarga caminata, cruzando el precioso Sena, eso sí.
(Claro que sí, también fui al Arco del Triunfo a ver el nombre de Miranda grabado en uno de sus lados. Menos emocionante de lo que pensaba, pero enorme todo, e imponente, desde luego).

5 oct. 2010

La (con)sumisión



Este año cada ciudadano se gastará _ _ _ _ euros en los regalos de Navidad: esta frase aparecerá dentro de pocas semanas en los periódicos como si fuera una noticia confirmada (coloquen ustedes la cifra, jueguen a que son adivinos como los medios de comunicación).

¿Cómo es que nos dejamos engañar así de fácil? ¿De verdad tenemos que gastarnos un solo euro, bolívar o yen en Navidad? ¿Para qué? ¿Para celebrar la llegada de un niño que nació, según dicen, sin una locha encima y que se murió ídem? ¿Para celebrar el nacimiento del dios del vino, de las bacanales, el divino Dionisio? ¿O para que los comercios hagan caja mientras suenan campanitas atormentantes, y mientras los gorros rojos y los cuernos de renos pululan por las calles al son de una música mediocre y atosigante, los villancicos, que en mala hora salieron de la edad oscura donde debieron quedarse?

Eso, señor, digame cuánto es la consumisión, más sumisión que lo otro.

Y después hacen huelgas generales y demás zarandajas de ésas. ¡Ovejas! ¡Que son ovejas!

[Por cierto, la imagen es por la oveja aludida, pero también tiene la aviesa intención de que sientan curiosidad por esta novela inteligente y brillante, donde las ovejas son todo menos borregos. ¡Léanla y vean cómo hasta las ovejas puede discurrir!]

18 sept. 2010

Una entrevista capotiana

El escritor y editor Toni Montesinos, a propósito de mi novela, me ha hecho una "entrevista capotiana" de lo más instructiva. En su blog, "Alma en las palabras", pueden leerla pinchando aquí.
¿Qué contestarían ustedes?

26 ago. 2010

#xenofobia

Ya no me sorprenden -pero me entristrecen- las noticias sobre las políticas de limpieza étnica light que los gobiernos de Europa se empeñan en disfrazar de soluciones a los problemas como la inseguridad, el desempleo y blablablá. Ahora es el pequeño napoleón galo de nuestros días el que se ha inventado una medida similar a la que se trató de hacer aquí en España hace un tiempo con los extranjeros, "te vas y te pagamos un dinero para que no vuelvas, ya te llamaremos cuando hagas falta de nuevo".

Hoy han sido expulsados 300 gitanos romanís, a los que se les ha dado 300 euros, y 100 más por hijo, para que dejen la patria de la egalité y la fraternité y se vuelvan a su Rumanía natal, ese país que pertenece a la Unión Europea pero que algunos europeos siguen viendo como foránea.

La xenofobia, el chovinismo, el desprecio que están detrás de todas estas políticas supuestamente humanitarias, comprensivas (apoyadas, no obstante, por el 48% de los franceses -el 42% las rechaza y 10% prefiere guardar silencio, hasta que les toque a ellos) ya no me sorprenden, como dije, sino que me entristecen. ¿De verdad los sarkozys del mundo creen que expulsando, levantando muros y discriminando van a parar lo que ha ocurrido desde que el ser humano se yergue, es decir, la migraciones? Creen que expulsando 8 mil no van a entrar 8 mil más buscando Eldorado que se esconde en la ordenadas ciudades europeas, las ciudades del primer mundo? Por menos de eso, Odoacro se hizo finalmente rey de Italia, acabando con la milenaria Roma.

Mientras en el mundo no haya verdaderas políticas de integración que impliquen empleo justo, condiciones sociales verdaderamente igualitarias y dignidad, los flujos de inmigrantes legales e ilegales seguirán yendo hacia donde está la plata y la comida. De eso no quepa la menor duda. A ese 5% mundial de los que más tienen es a los que hay que presionar para que entiendan que la economía que sostiene al mundo -de Michigan a Pekín, de Tegucigalpa a Abu Dabi, de Caracas a Berlín- acabará con el mundo.

Mientras que el único ilegal que entre sea el dinero, este "problema" de la inmigración seguirá siendo combustible para inflamar los corazones enceguecidos por un pedazo de trapo que llaman bandera. Y otro elemento de desunión entre los que deberíamos estar unidos en contra de eso que llaman el negocio del odio, y que tan rentable les resulta a las transnacionales.

El niño malo, en abril

Este es un trocito de la presentación de mi novela, El niño malo cuenta hasta cien y se retira en la Fnac, en abril pasado. La editora, Talía Luis Casado e Ignacio del Valle, presentador de lujo, me acompañaron ese día. Y un montón de amigos y alumnos. Qué bonito:




Y el 23 de abril, día del libro, nada más y nada menos que Jorge Eduardo Benavides habló de mi novela en la librería Sin Tarima de Chueca. Otro lujazo:



Como decía el cantante mexicano Pedro Vargas: "muy agradecido, muy agradecido, muy agradecido."

10 ago. 2010

#biblioteca

Se mueve twitter con mucha velocidad y nacen iniciativas por todos lados; denuncias, comentarios, noticias; tonterías varias, ya se sabe: Internet aúpa a todo tipo de tontos, necios, zotes, sonsos, gafos, rudos, toscos, estultos, bastos, tardos, torpes, cursis, vagos, brutos, egos, megos y tegos, que es como el megaego y el teraego, y dale que te pego, el petaego. En fin; que no es fácil estar en twitter, solo se puede vivir a trozos, porque la vida real todavía reclama su espacio. Hay que comer y oír los ruidos de la calle; hay que hablar con los que te rodean y darle comida al gato; hay que simular que estamos donde estamos. Y también hay que leer. Leer libros, no pantallas, ni recetas, ni instrucciones de instalación o de juego. Hay que leer libros, todavia.

Los libros a los que aún no le hemos hecho caso, y que reposan en nuestra #biblioteca. Y esa es la etiqueta que se ha puesto de moda, o que han querido poner de moda últimamente en twitter. ¡Qué buena idea! Yo me sumé de inmediato, agregando las tonterías que se me ocurrieron con la etiqueta en cuestión. Aunque una idea se me pasó por la cabeza que no me pareció del todo mala. Claro, es una idea manida, pensada y requetepensada: que la bibloteca, nuestra biblioteca, la que nos acompaña en la vida, es un ser vivo metamórfico: crece y decrece con el paso de los años. A mi primer libro, Platero y yo, de Juan Ramón Jiménez le siguieron decenas más, sobre todo los que me mandaban leer en la escuela; los que había en casa de mis padres; los que me regalaban: un libro de poemas de amor que hizo estragos en mí. Luego, al llegar a la universidad, aparte del paraíso de las bibliotecas de la Ciudad Universitaria, el primer libro que compré, Utopía, de Tomás Moro. Y al llegar a Salamanca, una madrugada, compré Soy leyenda, que años después llevaron al cine con Will Smith.

He ganado libros, he perdido libros, los he prestado, me los han prestado, alguna vez me he robado alguno, pero no de librerías, que siempre me descubren, no sé si me han robado libros; los he protegido de ladrones muy pillos (mi edición querida de Los Nibelungos, amenazada en Caracas por un vendedor de escarpines vasco); pero mi biblioteca siempre tiene lugar para un libro nuevo, y siempre cobija por lo menos uno. Porque la #biblioteca, esa que ahora recibe tanto cariño en twitter es una manera de hacer nuestra biografía. Eso ya lo supo Miranda, por cierto, cuya biblioteca es un retrato robot de su vida.

2 ago. 2010

Barcelona Low Cost

Barcelona Low Cost
Aníbal Mendoza, Martín Tognola
Glénat, 2010
56p. (color)|ISBN:978-84-9947-029-0|12 euros|Ganador del Premio Coll|
Por el guión bien tratado, y las ilustraciones, el color, la estructura y la "puesta en escena" de la acción: recomendable. Por el planteamento realista de la situación de los empleos precarios tanto para españoles como para inmigrantes: recomendable. Por el tono desenfadado y nada sermoneador: recomendable. No es el tipo de cómic que suelo leer (soy luciferero y fabulero y sandmanero y hellblazerero; me gusta la fantasía en los cómics, el color a cascoporro; me gusta querer volver a leer los cómics que tengo), pero me la he pasado muy bien leyendo este, que me recomendó un amigo en cuyo criterio suelo confiar. No es un cómic que quiera volver a leer, pero aun así lo he adquirido. Además, siempre tengo ganas de leer los cómics españoles; el tono con que están hechos me recuedan las revistas de cómics que leía en los 80 y 90, traducciones hechas en España que me hablaban un español lejano a los calores caribeños de Caracas.
Así que ustedes mismos, si quieren una dosis de realidad en forma de cómic, este es el que deben llevarse a la playa, la montaña o a la casita.

28 jul. 2010

Un animal protesta

Cuando los dioses crearon el mundo, todos los animales los aclamaron.

Sólo uno protestó:

— Putos dioses —dijo.

Pero los dioses no le hicieron caso y siguieron con la creación.

—¡Putos dioses! —dijo rojo de ira.

Entonces los dioses, aburridos de sus lamentos, dejaron lo que estaban haciendo y lo encararon:

—¿Por qué te quejas?

—¡Putos, putos! —decía el animal.

Y los dioses no entendían.

—¡Putos! ¡Putísimos dioses! —siguió gritando el animal rojo, azul de la ira, mientras se escondía en su refugio verde y seguía durmiendo, los ojos abiertos, el pijama puesto.

27 jul. 2010

Intelectuales y tiranía

Mi amiga Esther Roperti me comenta en Facebook, cuando hablo de lo triste que es ser intelectual de tiranos: Deberían ser términos excluyentes, antónimos. Porque un intelectual es un ser pensante y la tiranía exige que se abandone la capacidad de pensar. Así de paradójico es el mundo.

Acertadísimo comentario, y aguda observación: así de paradójico es el mundo. Ni siquiera Aristóteles ni Platón fueron ajenos a la relación con un gobernante tirano, si bien es cierto que Aristóteles fue maestro de Alejandro y se alejó de él, no precisamente porque sometiera a todos los pueblos de Grecia -no olvidemos que arrasó Tebas hasta sus cimientos, dejando en pie solo la casa de Píndaro-, sino porque tuvo la afortunada -aunque extemporánea- idea de equiparar a griegos y "bárbaros" (o sea persas, egipcios, partos, etc.), cosa que al de Estagira no le gustó nada. Ser griego no es turkey flu, habrá pensado el filósofo del Liceo, el discípulo más aventajado de Platón.

Pero yo me voy muy lejos, cuando todavía se pueden citar ejemplos más cercanos: Heidegger y Hitler; Cela y Franco; ¡Neruda y Stalin!:

Stalin alza, limpia, construye, fortifica
preserva, mira, protege, alimenta,
pero también castiga.
Y esto es cuanto quería deciros, camaradas:
hace falta el castigo


Qué horror, ¡estos versos son del Canto general! ¡Nada más y nada menos!

Y nos podemos acercar más: García Márquez y su enamoramiento irreductible hacia el tirano de la pobre isla de Cuba, Fidel Castro.

Y en mi país, montones de "intelectuales" (siempre hay que poner las comillas y una 'i' muy minúscula), algunos de buena fe, pero harto ingenua; otros, buscando prebendas; y otros, porque sus cabezas no dan para más, han bajado la cerviz y aplaudido las vulgaridades de Hugo Chávez y de su medocre ministro de Cultura, Francisco Sesto. Sé que algunos intelectuales apoyaron a Chávez al inicio de esta locura, cuando creían (¿pero es que los intelectuales siempre son tan ingenuos?) que el ex militar golpista traía una verdadera esperanza al país luego de tantos años de políticos erráticos... muchos de los cuales se han quedado en el gobierno, sumándose a la cuerda de sinvergüenzas e ignorantes ávidos de dinero y poder que se han instalado en las instituciones públicas venezolanas.

El intelectual no debe ser tan papanatas, digo yo. El intelectual debe usar la cabeza y recordar la exacta reflexión de Esther, como si fuera un mantra: un intelectual es un ser pensante y la tiranía exige que se abandone la capacidad de pensar.

25 jul. 2010

Dos monstruos que conversan

Correspondencia
1943-1955
Thomas Mann y Theodor W. Adorno
Edición a cargo de Christoph Gödde y Thomas Sprecher con la participación del Archivo Theodor W. Adorno
Traducción de
Nicolás Gelormini
Fondo de Cultura Económica, 2006
184p.|ISBN:9505576420|15 euros|

Estoy terminando de leer estas cartas (con mucha pena, porque quiero más); se trata de las que se cruzaron Thomas Mann y Theodor Adorno en poco más de una década. Mann, mientras escribía Doktor Faustus (ese monumento), leyó un artículo de Adorno sobre Schoenberg y dijo, "este es mi hombre" (o fue lo que escribió en su diario), pues lo necesitaba para que lo ayudara a perfilar la personalidad y la obra del protagonista de la novela, Adrian Leverkühn, el músico. A partir de allí desarrollaron una amistad epistolar entrañable y poderosa. Leer sus cartas es como entrometerse en la conversación de dos monstruos del pensamiento, como presenciar cómo nacen las montañas de la razón humana. Es un libro para el que quiera aprender, porque es como hacer un máster en sabiduría con dos profesores de excepción. Qué pena que se me acaba ya. Además la edición viene con montones de notas que aclaran muchos detalles y que enriquecen la lectura.

Yo he subrayado muchos pasajes; me he entretenido enterándome de las peleas de Mann con Schoenberg, he compartido la sensación de exilio que arrastra Adorno, y he vuelto a subrayar líneas, frases, he buscado datos, me he guardado fragmentos para mí, porque me provocan las ganas de escribir. En fin, que me la he pasado en grande leyendo el libro, a pesar de que es breve, de que lo he leído con celosa lentitud -no me quería perder nada- y de que salto de un libro a otro sin ton ni son. Qué bueno toparse con libros así, luminosos, iluminadores.

Les dejo esta frase de Mann, del 52, tan cerca del final de su vida:

Pero, ¿es imaginable el comunismo sin tiranía?

No sé a ustedes, pero a mí esta frase me parece aguda como una sarisa; ¡si el pobre Mann levantara la cabeza!

24 jul. 2010

#freepróceres

Mi amiga Blanca Strepponi me propone esta etiqueta (o hashtag, como se le conoce en inglés) para mi cuenta en twitter: #freepróceres, y a mí me encanta (pero no puedo dejar de pensar, cada vez que veo "free" algo, en nuestra querida Free Winona, de malas costumbres). Esa etiqueta que propone Blanca me gusta porque condensa mi pensamiento sobre este tema.

Venezuela tiene la muy mala costumbre de adorar a niveles teológicos a los señores que hace doscientos años hicieron el enorme esfuerzo de liberarse de los resabios de los trescientos años anteriores y trataron de enrumbar a su patria hacia lo que para ellos era el futuro. Entre estos señores, loables todos, se encuentran Francisco de Miranda, Simón Bolívar, Andrés Bello, Simón Rodríguez, Francisco de Paula Santander, José de San Martín, Bernardo O'Higgins y un montón más; algunos honestos, otros, no tanto; algunos sinceros, otros decididamente pérfidos. En fin, que hicieron lo que buenamente pudieron por el lugar que les vio nacer.

Hoy, 24 de julio de 2010, se celebra otra vez el nacimiento de Bolívar; y es lo más parecido a una fecha sagrada. Yo, la verdad, le estoy muy agradecido a este señor por todo lo que hizo en vida; leo sus cartas y sus textos con verdadero interés pues sin duda se trata de uno de los grandes personajes del siglo XIX; no pocas enseñanzas se pueden sacar de su pensamiento, como del de Miranda y -¡cómo no!- de los textos Andrés Bello y Simón Rodríguez, verdaderos titanes del pensamiento.

Pero del interés filológico, histórico e identitario a la alabanza cansina al padre de la patria; del conocimiento bien temperado de la historia de mi país para conocerme yo, y de mi mundo para conocerlos a todos al fanatismo semi mitológico hacia un ser humano que hizo lo que pudo por eliminar las mismas supersticiones que hoy lo elevan a los altares; de un lado al otro, repito, hay un trecho de manipulación muy grande y del que me niego a formar parte.

Por eso no me canso de abjurar de esa fanática celebración, de ese uso interesado e ignorante de la Historia, que no lleva a ningún lado. Bueno, sí: ya Hitler y sus muchachos del partido ensayaron el fanatismo nacionalista y el ensalzamiento de las figuras míticas; y ya se ve en qué acabaron, en la mesa redonda de Thule, la supremaciía aria, las Lebensborn (o fuente de vida) para el nacimiento de muchachitos sanos, rubios y muy alemanes; y unos sitios de recreación muy divertidos donde llegabas en tren y salías por una chimenea en forma de humo. En Auschwitz, Dachau, Mauthausen-Gusen y Buchenwald hubo varios de los más famosos. Y todo gracias al fanatismo con la historia patria, el mito y la adoración ignorante y cerril a los padres de la patria alemana.

No.
Por eso quiero remarcar, sobre todo hoy, un #freepróceres que los deje quietecitos en sus tumbas y que aprendamos de ellos lo justo para seguir hacia el futuro con prosperidad y paz. Y nada más. Los próceres, que se queden en las estatuas y los panteones; nosotros tenemos muchas cosas que hacer para estar reviviéndolos. Hay que dejar que los muertos entierren a los muertos.

23 jul. 2010

Miranda, Alejandro y la vida normal de los escritores

El otro día almorzaba con un amigo escritor y salió el tema de los escritores que escriben sobre ellos mismos y sobre su oficio, esa (aburridísima ya) tautología de la literatura contemporánea. Uno de los argumentos en contra de esta modalidad es que actualmente la vida de los escritores es menos excitante que la de un gato casero -y que no se ofenda mi gato, Siro, ese aventurero retirado-, y por eso resulta profundamente aburrido leer sus libros. No como cuando lees los diarios de Francisco de Miranda, que no paró nunca, o cuando lees la Vida de Alejandro, escrita por Plutarco (o la de Arriano, que es hermosa muestra de cómo un escritor se funde con lo que escribe). Pero para qué contar la vida de un escritor actual que da clases de literatura, o de escritura, publica libros, artículos, pelea con -o adula a- editores, va a congresos y conferencias con otros escritores, no a hablar de literatura sino del faranduleo editorial o, a lo sumo, a hablar de sus propios libros... ¿y a mí qué carrizo me importa la vida privada de estos escritores, si encima es más aburrida que la de las hermanas Brönte?

Quizá sea hora de que algunos escritores dejen de pensar que a los lectores nos interesan su vida, sus "inquietudes" literarias y sus reflexiones acerca de la escritura, y nos empiecen a contar historias interesantes. Que investiguen, que lean, que olfateen el mundo que está lleno de cosas interesantes. Que dejen la flojera y abandonen el nido donde con tanto cobijo escriben sobre ellos mismos, algunos con la excusa espuria de que es de lo único que saben y pueden escribir. Además de flojos, ¡egocéntricos!

Los escritores que están todo el tiempo demostrando lo técnicamente buenos que son y cuánto han leído, y con cuánto provecho, me recuerdan a un deportista, digamos, un futbolista, que sepa mucho de técnica y pueda mantener en el aire un balón durante horas, pero que nunca juegue un partido ni meta o pare goles, que para eso ha aprendido todos esos truquitos que se sabe.

A ver, escritor, ya sabemos que sabes escribir y que has leído un montón de libros de los que has sacado un provecho inédito; ya sabemos que tus reflexiones son profundas como la laguna estigia; ya sabemos que tu sensibilidad es única; ahora juega un partido y mete aunque se aun golito solitario, cuéntame algo interesante que me matenga pegado al libro, investiga un poco el mundo que te rodea y sácale partido al don que has recibido, ¿no te parece?

21 jul. 2010

Volver

Es difícil regresar a un blog cuando lo tienes tanto tiempo abandonado; ni siquiera sabes cómo retomar el hilo.

Probablemente no retome nungún hilo, sino que siga el que se ha dio desgranando en las otras ventanas que tiene la red para los navegantes. Poco a poco, cada una de esas opciones -blogs, twitter, facebook, anobiis, flikr, youtube, etc.- se va asentando y encuentra su lugar, el espacio que merece en nuestra vida virtual.

Por lo pronto le devuelvo a mi blog, que también es mi web, el lugar que tenía hace unos años; ese en el que dejaba mis ideas y los demás las comentaban, cuando éramos ajenos a la velocidad de facebook y twitter; cuando el mundo era un poco más real.

En fin, I'm back. Quién sabe hasta cuándo.

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5 abr. 2010

El niño malo cuenta hasta cien y se retira, ya anda por España...

Por fin anda mi novela, El niño malo cuenta hasta cien y se retira aquí en la península, cerca de mí, en una nueva edición, esta vez de la mano de la joven, efectiva y muy entusiasta Ediciones Escalera, que poco a poco va haciéndose camino en el panorama editoria español. les dejo la imagen con la información sobre la novela, y su "portada del conejito" que a mí me ha gustado tanto, y que me ha permitido tunear la novela para esta nueva oportunidad, porque los que escribimos nunca somos los mismos. Espero que si la leen, la disfruten -pinchen en la imagen para que la vean más grande-:




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