13 nov. 2007

333. Media bestia


Si el 666 es el número de la bestia, entonces este post es el de ½ anticristo. Quizá no sea casualidad, al hilo de los acontecimientos actuales; pero yo prefiero hablar, para celebrar el post 333, de uno de mis cómics favoritos, Lucifer, esa maravilla de historia de Mike Carey, inspirada en aquel capítulo de Sandman donde el diablo se cansa de gobernar el infierno y dimite cortándose las alas, dejándole la llave del negocio al señor de los sueños. Qué hace con esa llave lord Morfeo hay que preguntárselo a Loki y a Duma, el ángel guardián del silencio, que nunca habla -¿o sí?
Pues resulta que el señor Lucifer se muda a Los Ángeles, abre una taguara a la que llama, of course, Lux y, luego de hacerle un favor a Yaveh, recupera sus alas en poder de los hijos de Izanami, la temible diosa de los muertos oriental y dueña de la casa sin ventanas, y se dedica al negocio de ser dios: crea su propio universo, a pesar de la oposición de los basanos, o cartas del tarot.
¿A que es una historia que dan ganas de leer?
Yo la leo todo el tiempo, sobre todo porque la rebelión iracunda del protagonista me encanta. De su ironía no se salva ni el arcángel Miguel, el hermano bueno pero amargado. Sé que muchos especialistas muy frikis (palabra que no encuentro en el RAE-online, por cierto, y como cabe esperar de ese lento organismo) me dirán que ese cómic es tradicional, o pretencioso, o qué sé yo, tal como dicen de Sandman, esa otra gran obra literaria, pero a mí me da igual: los lectores de cómics somos así de raros y por suerte todavía podemos leer sólo lo que nos apetece. Para mí, dibujitos, colores y una historia que me haga imaginar. Y al que no le guste, que cruce uno de los tantos portales al universo de Lucifer regados por nuestro mundo de mortales. Pero cuidado los Jin En Mok, que son unos bichos sin forma y muy muérganos (otra palabra cuyo significado venezolano no aparece en la oruga mataburros).
Hay aquí en Madrid el monumento al ángel caído; el único, creo, del mundo: allí en el parque de El Retiro.

4 comentarios:

me(r)che dijo...

oh! me lo voy a comprar ya.

Juan Carlos Chirinos dijo...

no te arrepentirás, y te sirvirá para las cositas que haces esas tan tripa que pones en tu blog. ¡Que lo disfrutes!

Fedosy dijo...

No esperaba menos de un cómic salido de las páginas de Sandman, obra maestra de la literatura universal. Porque lo es, Sandman es literatura de la grande, así sea en "dibujitos"

Saludos y gracias por ese dato.

Hyeronymus dijo...

Hola, Juan Carlos, soy yo otra vez. Tenemos nuestra afición a los cómics en común. Lucifer no me lo había leído. A ver si cae en mis manos. Hay otro personaje DC, semejante al que trú describes el Fantasma Desconocido. Creo que , durasnte los años 80 se publicó una minisrie en Zinco sobre el origen de dicho personaje. Quiero decir, varios orígenes, a elegir. Es una obra maestra, ahora inencontrable.