15 abr. 2007

302. Tiembla la tierra... ¿regresó la Perdomo?

Acabo de recibir un email invitándome a visitar A. Perdomo, C. A., un nuevo blog de crítica literaria venezolana (y sobre libros venezolanos), de autores que se hacen llamar Los Perdomo, y cuya musa inspiradora es aquella "aguerrida, sagaz y honesta lectora" (son palabras del blog) de los años ochenta caraqueños, Alicia Perdomo (que fue, por cierto, mi profesora de análisis literario en la UCAB), cuyas colaboraciones en la legendaria revista Imagen que dirigía la poeta Esdras Parra levantaban no pocas protestas y producían todo tipo de enojos; aunque [estoy seguro de que] nadie se la perdía cada mes, ávido por ver a quién destrozaba en esa oportunidad. Su lenguaje enrevesado, lleno de citas y análisis eruditos, combinado con un sarcasmo retozón muy venezolano y una ironía que rozaba la malaleche castellana, hacían de Alicia el blanco de todos los odios, resentimientos y desprecios de nuestra fauna escribidora, siempre sensible ante las observaciones de la crítica a quien le corresponde el papel de comentar. Este nuevo blog se queja de que la actitud de Alicia en sus reseñas "le ganó inquinas y, por supuesto, el olvido. Por eso hoy reivindicamos su manera de hacer reseñas como la opción más justa para hablar sobre nuestra literatura. Como no deseamos el ostracismo, nos mantendremos en la sombra." Se entiende, aunque no se comparta, que deseen mantenerse en el anonimato. Cuando lean la primera reseña que hacen (a la novela La última vez, de Héctor Bujanda), sabrán por qué prefieren la cara oculta de la luna... aunque deberá llegar el día en que no sea necesario ponerse una capucha para decir lo que se piensa de un libro, pues el objetivo de una reseña es orientar al lector.
Toda vez que al menos lo de Alicia era un trabajo de crítica (nos gustara o no), varios de nosotros (los que ejercemos de escritores de ficción) nos hemos venido quejando de que en Venezuela ha desaparecido la resención periodística tan necesaria a lectores, editores y libreros, incluso la feroz y acre de la profesora Perdomo; y creemos que este erial no le hace bien a nadie. La aparición de revistas como El Librero, la ampliación del Papel Literario, de El Nacional, la creación de webs y blogs como Ficción Breve, Letralia, La duda melódica o La balada de bajista, han venido llenando ese espacio [aún ostentosamente] vacío y pernicioso en que la creación literaria venezolana ha estado: para decirlo con la prosopopeya propia de Alicia, la tarea onomasiológica necesita de la compañía semasiológica adecuada: es decir, que toda novela, cuento o poema requiere siempre de un lector especializado que ofrezca, aunque sea parcialmente (a causa de la subjetividad), una imagen que los lectores naturales sepan apreciar. No dejen de pasar por este nuevo blog; opinen, protesten, chillen o pataleen: que mientras más crítica en nuestro país, más saludable estará la literatura.
Y a aguantar el chaparrón cuando toque...

3 comentarios:

Mil Orillas dijo...

Jajaja, !Qué bueno!

¿sabes algo de Alicia?

Sé que está en N. Y pero nada más...

besos

PD: Se acercan nuestros celebratorios!

Anónimo dijo...

Poco duró la alegría por esa página de crítica que en pocos minutos se convirtió en una cloaca, en una letrina...con el perdón de las letrinas y las cloacas.
Lo último que acaba de ocurrir habla de un síntoma del jodido país. El autor de la fosa séptica acaba de eliminar los mensajes anónimos, porque no podía controlar los desmadres homofóbicos, racistas, clasistas, y meramente envidiosos que desataba la página.
Pero él se mantiene anónimo.
Es como el país. La constitución chavista es contra los otros, pero él se la salta.

El Antojólogo dijo...

Juancé, creo que del anonimato nada bueno surge...

He dado un paseíto por el blog de los Perdomo y los comentarios no se hallan a la altura de las reseñas. Desafortundamente, la vaina ha devenido en una joda sin sentido y la promesa de una comunicación en doble vía ha fallado miserablemente. Y creo que de eso se trata... De otro modo ¿qué sentido tiene publicar en un blog?

Lástima... Sabemos de sobra lo importante que es una buena crítica en el proceso de constitución de una literatura nacional. Me acuerdo de nuestras discuciones en la UCAB, y del proyecto que tenías con Eva de escribir una Historia de la Literatura Venezolana...

Recuerdo también una vez en la que le pregunté a Alicia por qué reseñaba solo libros malos, libros que no le gustaban, y ella me contestó ---exhalando una bocanda de humo del tabaco aquel que a un tiempo le leía a las muchachas y se fumaba con morbo en aquel restaurante chino en Montalbán al que solíamos ir--- que eso era problema de las Editoriales: "O cómo crees que voy a dejar pasar una novela tan mala como PARECE QUE FUE AYER de Denzil Romero. Cualquiera piensa que yo escojo los libros que reseño.>> Creo recordar que nos cagamos de la risa, porque sabía que en esa novela aparecía ella...

Bueno, Juancé, un abrazo...