29 mar. 2007

286. ¿Aló, presidentes?

¿Es esta una metáfora de Venezuela y España?

Cuando suena el teléfono (antes hacía ring, ahora hace de cualquier forma) y contestamos, solemos utilizar una pregunta para establecer contacto y que así tenga lugar el modelo de la comunicación, emisor.receptor, que intercambian los lugares a medida que se lanzan un mensaje u otro, como si fuera la pelota de un partido de tenis. En Venezuela, el galicismo (o tal vez anglicismo) que se usa como interjección para contestar es ¿aló?, pero en España es un verbo, ¿diga?; aunque hay secretarias cariñosas en Caracas que perfectamente pueden decir sí, buenas tardes, ¿con quién deseas hablar, mi amor? El asunto es que cuando preguntamos generalmente esperamos una respuesta, pues no es necesario que caminemos por el mundo lanzando preguntas retóricas a la naturaleza que no puede contestarnos sino con rayos y centellas, por más que se oponga y hagamos que nos obedezca.
Y toda esta disquisición interrogativa me vino a la cabeza el martes cuando vi Tengo una pregunta para usted, un programa donde el presidente del gobierno español se enfrentó a las preguntas de cien ciudadanos (suponemos que escogidos con el cuidadoso azar que da el poder) que no se cortaron a la hora de reclamarle cosas de su gobierno como la situación con ETA, el desempleo, la vivienda. La pregunta más famosa, ya lo saben, es la del precio del café, que ZP no atinó: hace años que un café dejó de costar 80 céntimos, exactamente el día en que España entró en el imperio del euro. Por ejemplo, si el 31 de diciembre El País, El Mundo, o el ABC costaban 100 pesetillas de nada, el 1 de enero, el día siguiente, pasaron a costar 1 eurazo, que son exactamente 166,386 pesetas de nada. O sea, nos aumentaron 66,386% el precio del periódico y eso que se habían pasado meses anunciando que nada iba a subir. Yo te aviso, chirulí. En todo caso, ahora existe un nuevo tipo de café en España: el zp, que se puede tomar con leche o solo, al gusto del consumidor, y por apenas 80 céntimos (que son 132 pesetas, by the way).
Total que Zapatero dio la cara, y el 19 de abril la dará Rajoy. A ver qué le preguntan. Es una sociedad democrática y los ciudadanos tiene derecho de pedir cuentas.
¿Ocurre lo mismo con Aló, presidente? ¿Pueden los venezolanos ir a ese costoso programa y preguntar abiertamente a Chávez por los chanchullos en la producción petrolera, los regalos de dinero a otros países, el fracaso de las cooperativas o los 8 mil millones de bolívares desaparecidos del plan Bolívar 2000 en Trujillo, por ejemplo? ¿O este programa contradice su nombre y tan solo es el larguíiiiiisimo monólogo de un narcisista-leninista como lo llama Andrés Oppenheimer?
Qué alegría me dio ver que la gente recriminaba a Zapatero por su (muchas veces errática) política antiterrorista con ETA y su desapego a la calle (aunque él, a mi modo de ver, supo navegar por esas aguas y contestó con dignidad y me parece que sin hipocresía: y la honestidad es un grado); pero qué tristesísima me dio pensar que, al mismo tiempo que España busca más y más vías para alimentar su próspera democracia, en mi país seguimos con paso firme hacia el siglo xix, en busca de las montoneras y los caudillos, los taitas y los hombres fuertes y machos que nos digan qué hay que comer, qué hay que vestir y cómo hay que pensar; y tenemos muchos petrodólares con qué alimentar al monstruo: no olviden que Chávez dispone de más de 71 mil dólares anuales sólo para zapatos (casi 153 millones de bolívares), según nos ilustró Rafael Osío Cabrices aquí. ¿Aló, presidente Chávez? ¿No le puede prestar 80 céntimos a Zapatero para que se tome tranquilo su café? Zapatero, toma tu zapato, parece contestar Chávez ahíto de riquezas.

3 comentarios:

Jefferson dijo...

Maestro Chrinos, tus palabras no podrían haber caído en un momento más preciso ahora que aquí en Venezuela nos estamos preparando para la tansición del Bolívar a el "Bolívar Fuerte", ímaginate tú quitarle 3 ceros a la moneda para resolver problemas economicos.

Un café pequeño en cualquier panadería de Caracas ahorita está rondando en los 1000Bs-1500Bs, eso quiere decir que cuando pasemos a la nueva moneda el precio rondara en 1 bolívar para tomarte un café. La gente dice que eso ayuda porque las cosas ahoran serán más baratas, ¡Sí claro! lo que no quieren aceptar es que el sueldo también tendra 3 ceros menos.

JC la democracia es algo bastante intrigante, pienso que los Venezolanos todavía no la hemos entendido y eso es lamentable, el programa Aló Presidente es una anexo más de lo que se ve en todas las oficinas de sector público, y mientras en otros países la libertad de expresión avanzan, aquí estamos luchando para que los buhoneros no nos conviertan las calles en algo parecido a Nueva Delhi con vacas y todo.

Muy bueno tú post.
Atte. Jefferson Díaz.

ARCANGELVULCANO dijo...

La experiencia del Presidente Zapatero la vimos y nos pareció algo insólito; lo del presidente Chávez, pués ya sabemos hermano, de que estamos hablando...¡pero pensabamos que Zapatero era más denso; se mostró muy poco natural.Lo del precio del café fue algo para no creerlo.

Me pareció excelente este post.Muy importantes reflexiones nos has presentado. ¡Felicitaciones!

Un gran saludo

segundodebut dijo...

Lo del café me parece anecdótico, yo tampoco se cuanto cuesta porque no tomo. Es lógico que un presidente no salga a tomarun cafelito por ahí...