30 jun. 2006

Combate de hoy:

Ministro vs. Historiógrafo

«No estamos contentos con el contenido de la historia. Las escuelas serán totalmente bolivarianas cuando logremos la transformación de los contenidos curriculares. No basta con dar comida a los alumnos, contar con maestros a tiempo completo y poseer bibliotecas de aula, sino que se hace necesaria la reformulación de los contenidos académicos»
Ministro de Educación, Cultura, Deportes y Recreación (sic) de Venezuela
III Congreso Pedagógico Nacional, Salón Venezuela del Círculo Militar, junio de 2006

«Pero... ¿qué es historia universal? Una representación ordenada del pasado, un postulado interior, la expresión de un sentimiento de la forma. Sin duda. Pero un sentimiento, por muy concreto que sea, no es una forma acabada, y si es cierto que todos creemos sentir la historia universal y creemos vivirla y abarcar con plena seguridad su configuración, también lo es que hasta hoy sólo conocemos formas y no la forma de ella. Sin duda alguna, todo el que sea preguntado afirmará que percibe clara y distintamente la estructura periódica de la historia. Esta ilusión obedece a que nadie ha reflexionado seriamente sobre ella, a que nadie pone en duda lo que ya sabe, porque nadie sospecha de las dudas a que este punto da lugar. En realidad, la configuración de la historia universal es una adquisición espiritual que no está garantida ni demostrada. Perpetúase intacta de generación en generación, aun entre los historiadores profesionales. Pero le vendría muy bien una pequeña parte de ese escepticismo que desde Galileo ha servido para analizar y hacer más honda la imagen espontánea que tenemos de la naturaleza».
Historiógrafo
La Decadencia de Occidente, 1918

28 jun. 2006

Sin comentarios...

28-06-2006


























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3 jun. 2006

89 segundos en el Reina Sofía



Esta mañana hemos ido al Reina Sofía, a ver qué se mostraba, y nos hemos topado con esta maravilla de videoarte; más bien una reflexión en imágenes sobre la pintura. Me refiero a 89 segundos en el Alcázar el proyecto de Eve Sussman y la Rufus Corporation, de Brooklyn, que se propusieron adentrarse en La Meninas (1656), de Velázquez, que está -como todos saben- en el Museo del Prado, en la misma zona donde el Alcalde de Madrid se pelea con la eco-baronesa por el futuro de los [poquísimos] árboles de la ciudad. Son diez minutos de un solo plano secuencia (me pareció) que circula entre los personajes de la famosa tela. Hasta el adormilado perro del cuadro hace de las suyas revolcándose cuando uno de los personajes le pasa la pata por la panza. Quizá fue lo que Velázquez soñó hacer, porque la autora de esta ¿videoinstalación? interpreta la obra como "fotograma que se adelanta 200 años a la fotografía". Ella lo que hizo fue completar los fotogramas que faltaban realizando "esta pieza de diez minutos de vídeo de alta definición que permite que ese momento eterno retratado en el cuadro exista como un gesto efímero y continúe como si formase parte de la vida en la corte de Felipe IV", agrega el museo en un escueto párrafo (la verdad es que el trabajo museográfico del Reina Sofía siempre deja que desear, y siempre está por debajo de lo que presenta. Qué incómodo eso, chico). A mí me recordó el Caravaggio de Derek Jarman, y el Diego Rísquez de América, terra incógnita. Como no puedo compartir con ustedes ninguna de las malsacadas fotos hechas por mí con el móvil de Fátima, pongo esa de arriba, que encontré en una página sobre este proyecto. Y para los fetiches, las entradas del museo...
Una maravilla, pues.

1 jun. 2006

Lluvia


El lunes 5 de junio Victoria De Stefano presenta su novela Lluvia, que la editorial Candaya ha publicado este año en Barcelona. Ya tuvo una excelente lectura de parte de Vila-Matas, y en Madrid José María Merino y Ednodio Quintero (también autor de Candaya) hablarán de este libro en la Casa de América. Si están cerca, no se pierdan este evento; y, sin duda, no dejen pasar esta novela: hay que pescar la literatura buena antes de que nuestro cerebro sucumba. "La ignorancia se acumula", nos amenazaba la lingüista Rocío Núñez en segundo año de la carrera... Así que ya saben.

Mario Silva & Miguel Ángel Rodríguez, o el periodismo basura

Como Venezolana de Televisión y Radio Caracas Televisión tienen el servicio de televisión on line en abierto, suelo ver ambos canales para tratar de estar informado, en la medida de lo posible, de lo que está pasando en Venezuela ahora mismo. Gracias a Internet, los que estamos afuera podemos leer de primera mano periódicos, revistas y ver y oír lo que pasa en nuestros países. Y, con el auge de los blogs (en Veneblogs hay ahora mismo 2669 blogs venezolanos registrados, y sigue creciendo), la imagen que nos llega del país puede estar menos distorsionada, o menos dirigida por determinadas líneas editoriales, sean del Estado o de la empresa privada. En los blogs, cada quien dice, muestra y hace lo que piensa, lo que le parece más adecuado. Y uno es libre de tomar, o no, lo que le dan. Lástima que ya Sócrates advirtió que el conocimiento no es algo que se pueda llevar en una cesta, como cuando vamos al mercado a comprar pescado o fruta; el conocimiento se lleva puesto. Entonces hay que saber qué queremos llevar encima y qué no.
Por eso no termino de decidir si ver La Hojilla, en VTV, y La Entrevista, en RCTV, no sea un acto de autoagresión que me propino cada vez, quizá con el secreto deseo de que de repente salgan Joselo o Emilio Lovera y digan que sólo se trataba de otro sketch de Radio Rochela o el programa homónimo del hermano de Simón Díaz. Pero no. No salen.
Y tengo que concluir que ambos programas, uno conducido por Mario Silva, y el otro llevado (es un decir) por Miguel Ángel Rodríguez, están dentro de las parrillas de sus respectivos canales como parte de los programas de información y opinión. ¿Opinión? ¿Información? No: maledicencia, manipulación, insulto, tergiversación y chabacanería pura y dura. Aquí en España sólo he visto este tipo de lenguaje en las tertulias campurusas de la televisión basura, esa que se dedica al periodismo del corazón, el que se ocupa si las pantaletas de la esposa del que fue primo segundo de uno que casi iba a ser torero estaban en la cama del novio de la que trabajó en la casa de una que casi hizo una película escrita por un ministro de la dictadura, y cosas por el estilo. Por memeces semejantes se caen a gritos e insultos aquí unos que parece que son periodistas pero que sólo saben expresarse con la invectiva y el tono elevado de la voz. Pues igualito hace el periodista de RCTV cuando invita a un político o personaje que no es de su agrado y, aunque no lo he escuchado gritar -porque no lo he visto entrevistando a nadie que no sea chavista-, el de VTV desarrolla un discurso tan zafio y embustero como el de su colega -gemelo, diría yo- del canal de Bárcenas. ¿Qué pasó en Venezuela para que esto ocurriera? Yo recuerdo que las entrevistas de Sofía Ímber eran particularmente peleonas y que ella apenas dejaba hablar a sus invitados, pero todo estaba en un clima ameno, y el insulto no era una forma de hablar. Ni que decir de las entrevistas de Pedro Berroeta, gran novelista además, que eran una exquisitez que VTV nos regalaba por las noches. Ahora es la ignorancia la falta de educación y la baba de la sinrazón la que se apodera de las pantallas. Alguno me dirá, quizá no sin razón, que el discurso grosero lo institucionalizó el presidente, que no escatima esfuerzos para insultar a su gemelo, el presidente gringo, a Alan García, a Fox, a Toledo, o a quien se atreva a contradecirle. Y algún otro me dirá que existe el discurso igual de chabacano de un diario como Tal Cual, y otro replicará con las acciones [casi] delictivas de aporrea.org (hasta donde yo sé, publicar conversaciones privadas no debe de estar dentro de los beneficios de la libertad de expresión), y así hasta el infinito.
¿Qué pasó en Venezuela para que esto ocurriera?
Si la información la manejan personajes tan siniestros como Silva y Rodríguez, parecería imposible que el país comience una etapa de consenso y concertación. Si tanto a unos como a otros les rinden réditos estos periodistas que se expresan como adolescentes y que no deben de saber para qué sirve la Retórica y, mucho menos, el arte de la persuasión, ¿qué podemos esperar los venezolanos? ¿Quieren una guerra civil? ¿Quieren una continua inestabilidad?
¿O es que de verdad creen que gritando, ofendiendo y diciendo mentiras pueden denunciar los atropellos del gobierno y los bulos de la oposición? ¿Creen que nos gusta el espectáculo que vemos cada día? Que el presidente tenga incontinencia verbal no quiere decir que tods tengan que tenerla, a pesar de que por malísima suerte él ocupa el podio desde donde se le escucha más, y desde donde lo escucha (y obedece) más gente. ¿Quién le dice al presidente que modere su lenguaje, que respete el tiempo de los demás, la opinión de los demás las ideas de los demás?
Es más fácil ponerse a berrear como lo hace él, olvidándose de lo que dice Leonardo más arriba, y que la verdad se puede decir más alto, pero no más claro. Qué triste todo.