24 ene. 2006

stand by

Mientras muevo mis cositas de un lado para otro, este blog entra en stand by, sin dibujitos ni nada...

18 ene. 2006

¿Volver al futuro?

Clemente, bájate de esa ceja

No al racismo

Samuel Eto'o merece ser sancionado con varios partidos fuera de la liga, y con una multa muy gorda, es cierto: además debe pedir disculpas por haber escupido a otro jugador, cochinada máxima; pero el entrenador Javier Clemente merece ser sancionado con más dureza: yo lo sacaba del resto de la liga por este año, le obligaba a pagar una multa enorme y le exigía pedir disculpas, para que aprenda a cerrar la bocota de paleto que tiene. Y para que los demás unicejos que creen que pueden andar insultando como les da la gana estén sobre aviso.
Si algunos no entienden que este país ya tiene casi 4 millones de inmigrantes, y va en aumento; y que, como en todas las sociedades saludables, habrá un mestizaje y, si los dioses quieren, no falta mucho para tener un alcalde o alcaldesa hijos de inmigrantes y hasta un presidente de gobierno de ascendencia extranjera; si algunos no quieren entender eso, pues que sepan que los va a "pillar el toro" y ni se van a enterar. Y no me creo ciertos ¿razonamientos? demagógicos sobre el asunto del escupitajo para defender al entrenador racista.
Ojalá que la petición de la Comisión Nacional de Antiviolencia contra Clemente prospere, en beneficio de nuestra propia educación.
¿Hasta cuándo vamos a estar con la tontería de los colores?

16 ene. 2006

En el Instituto

Y ahora este breve corto de mi amigo Xavi Sala, al que pronto veremos en la gala de los Goya, pues su excelente Hiyab ha sido nominado para el premio al mejor cortometraje. Todos los que hemos visto el trabajo de este alicantino cañero (y mi guía en el inframundo madrileño), sabemos que se merece el Goya sobradamente. Ojalá celebremos el acontecimiento dándole besos a la pesada estatuilla del genial pintor. En el instituto participa en Notodofilmfest.com, que ya se ha convertido en un certamen codiciado. Heavy la propuesta.
Al día de hoy, hay 921 cortos participando.



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¿Cuánto racismo hay en el fútbol?

Creía que los que escupían son los que bajan del árbol.

Esto fue lo que dijo Javier Clemente a propósito del escupitajo que el camerunés del barsa, Samuel Eto'o le lanzó a uno de los jugadores del Athletic de Bilbao, en el que el ex seleccionador español ejerce como entrenador, o míster, como le dicen aquí.
Generalmente no hablo de la liga de fútbol porque no me interesa, pero esta es la segunda vez que aquí en España el racismo hace su aparición en la boca de un entrenador (antes fue Luis Aragonés y su negro de mierda). Lo peor es que no va a pasar nada; dos coscorroncitos y una palmadita cómplice en la espalda. "Cómo eres, tío", le dirán a Clemente, que seguirá su vida uniceja tan normal.
El racismo y la xenofobia son una de las rémoras de este, mi querido país de adopción.
¿Cuándo vamos a acabar con ellas?

Qué güevo tan verde con estos curas


No soy católico, gracias a dios y a José Gregorio, aunque me bautizaron sin mi permiso, cuestión legal que me gustaría resolver cuanto antes.
Tengo dos amigos, Juan Carlos Méndez Guédez y Roberto Echeto, que son devotos de la Divina Pastora, patrona de Barquisimeto. Por respeto a ellos, y a sus creencias, voy a ser frontal: este tal cardenal Rosalio Castillo Lara cree que hace un favor a la oposoción haciendo proselitismo político con una celebración (la procesión de la Divina Pastora en Barquisimeto) que los larenses guardan en sus afectos más allá de toda lucha. Para los que quieran ver cómo la multitud lo calló con sus pitas y rechazos, vayan al blog de Lubrio, allí se puede ver esta escena que da vergüenza ajena. Y si quieren leer la alocución completa de la homilía, que parece que no pudo terminar, vayan a Globovisión. Este cura se comporta de manera imbécil y como que no ha entendido de qué se trata: no se trata, señor cura, de cambiar el totalitarismo de Chávez por el de la Iglesia que usted representa. Tampoco esta institución ha sabido caminar al ritmo de los tiempos, siempre más interesada en sus beneficios que en el servicio, y no me vengan con la pendejera de que la Iglesia ha hecho grandes servicios a la Humanidad porque yo voy a contestar que han sido algunas individualidades de esa Iglesia las que se han fajado los pantalones y le han echado la bola pareja para hacer lo que la institución no sabe ni está diseñada para hacer. Don Bosco. Teresa de Calcuta. Erasmo. San Francisco. Etc. Pero la instituciuón en sí es una corporación diseñada para dominar, despojar, asustar.
Así que calladito estás más guapo, Rosalio.

El código Da Vinci

Modelo de criptex inventado por Leonardo

Bueno, lo leí. ¿Y qué?
En un momentico y porque estrenan la película en mayo. De todas maneras, creo que no voy a ir a verla, porque la novela me ha dejado una desazón enorme. Está llena de datos, es cierto, puedes volver a mirar la obra de Leonardo y jugar con ella, etc.; pero apartando que está pésimamente escrita y paupérrimamente traducida, hazañas que se dan por descontadas, me hizo pensar en algo que me puso muy triste: hace veinte años, exactamente, leía El nombre de la rosa como el best-seller de intriga histórica del momento (je, je: también la leí porque iban a estrenar la peli...): se trataba de un libro que, aún hoy, leo con delicia, porque está escrito por Umberto Eco, alguien que conoce el siglo XIV como la palma de su mano, se sabe la obra de Borges "de atrás pa'lante" y es uno de los pensadores más fructíferos de nuestro tiempo. Es como leer a Dumas pero hoy. Me refiero a El nombre de la rosa, porque las demás novelas son aburridísmas.
En estos días, en cambio, el best-seller es este bodrio tramposo que quizá refleja el nivel cultural del mundo en el que estamos. Por eso me puse muy triste. Los libros reflejan a la sociedad donde se escriben.
Y, encima, veo ¿Quién quiere ser millonario? de Venezuela: "¿Qué parte del cuerpo se pinchó la Bella Durmiente con el huso?" El concursante se plantó porque no había leído nunca ese cuento... ¿y ni siquiera sabría qué carrizo es un huso?
Pero, ¡cómo!, me digo: ¿no fue usando una rueca como el encantamiento tuvo lugar? Me hago un ovillo con esto de los cuentos infantiles, nunca mejor dicho...
Todo muy triste, la verdad.

13 ene. 2006

El Cuaderno de Taganga

Taganga lives!

Es fin de semana y, como siempre, desaparezco como Perséfone para resucitar a Internet el lunes.
Dejo esta reflexión, para el que la quiera leer:

¿En verdad estamos necesitados de ideologías, o es que nos da tanta pereza leer por nuestra cuenta que nos acogemos a una línea de pensamiento ya "masticada", y así no tener que pensar mucho? ¿No es lo mismo ponerse la gorrita de la orejas redondas de Mickey Mouse, ese ratón subnormal, que una camiseta con la foto de Ernesto Guevara, ese que preconizaba el odio como acicate del valor?

Ahí queda eso.
Ta logo, pato Lucas.

12 ene. 2006

Logrero, -a

Two professional logrers

Es este un adjetivo que se usa mucho en Valera, mi ciudad natal. Núñez y Pérez definen perfectamente este vocablo: 1. Persona que aprovecha todas las circunstancias sin otras consideraciones que no sean las de su propio beneficio./ 2. Persona que actúa con avaricia.
Es decir, un típico "vivo criollo", que se rumbea todo lo que se le pasa por delante.
¿Debo dar más explicaciones más allá de las que se ven, o lo demás es ruina?

11 ene. 2006

the great Mafalda


Antes de partirme de risa con el héroe virtual español por excelencia, el gran Cálico, ya me reía hasta las lágrimas con Mafalda: la vida de esta porteña y sus cinco amigos: Susanita, la casamentera, Felipe, el adorable pusilánime, Miguelito, el idealista nieto de fascista, Manolito, el crematístico gallego unicejo y Libertad, tan alta como su nombre (más Guille, que se duerme oyendo a "lo bitle"), es un Universo inagotable que se puede leer una y otra vez, hasta memorizarlo (¿recuerdan cómo se llama la tortuga de Mafalda? Democracia...). Mi amiga Esther Roperti es la única persona que conozco que se sabe más "chistes" de Mafalda que yo. Creo que cualquier sociólogo, historiador o antropólogo que quiera entender a los que crecimos entre los sesentas y los ochentas, pueden encontrar más pistas en los libros de Quino, que en los arduos informes de la CEPAL. Sobre todo cuando Felipe lee, enamorado (y cito de memoria):

Llebo degar al mulli de Ránchigan anques de
te sose forallivos jeben a plabo su can

Frase idiosincrática como pocas.
Amo a Mafalda.
Te queremos, Quino.

5 ene. 2006

"Esta es una revolución pacífica...


pero armada, que nadie se equivoque al respecto", se le oye decir a Hugo Chávez en ¿Cuál revolución?, documental que resume más o menos lo ocurrido en Venezuela hasta el año 2004, y que se consigue fácilmente gracias a Google video, en su versíón beta. Digo que el documental más o menos es un resumen porque se deja en el tintero varias cosillas (y tergiversa, cómo no, algunas otras), y no puede ocultar la clara voluntad demagógica; en lo de la manipulación de los hechos se parece a un documental primo suyo, el famoso La revolución no será televisada, de aquellos periodistas británicos. Pero lo que me hace escribir el post no son estos parecidos razonables, sino la advertencia del presidente, innecesaria por demás, porque ya sabemos de su voluntad belicista. Desde que leí Hitler, de Ian Kershaw no he tenido duda alguna acerca del sorprendente parecido entre ambos: el que dude, que lea, compare y aderece la lectura de la biografía del dictador alemán con El fascismo eterno, de Umberto Eco. Hay malas costumbres que no caducan.
Entre tantas cosas, me pregunto por qué intelectuales de dentro y fuera del país (gente a la que se le supone intelecto y que sabe cómo hacer un uso adecuado y eficaz de su inteligencia) caen como moscas enamoradas ante este discurso totalitario. ¿Será que en el fondo sí que les gusta la mano dura y el chocolate espeso? Ser intelectual debe de ser un oficio de lo más insalubre. ¡Zape!

4 ene. 2006

Sobre el atuendo


Odio las corbatas. No sé quién las inventó, pero de seguro no fue alguien que supiera demasiado lo que en verdad significa la palabra comodidad. Odio todo atuendo incómodo, superfluo, que me ahogue. No me gustan.
Sobre esto, Sócrates y Platón dan una lección en otro sentido: en el Banquete, cuando el filósofo es invitado a la casa de Agatón, un hombre famoso por su elegancia, el inventor de la mayéutica se pone sus mejores ropas y asume sus mejores afeites. Y cuando se lo reprochan (no era su costumbre) y le preguntan a dónde se dirige, él responde, con la calma de siempre: "[voy] a la comida en casa de Agatón. Pues ayer logré esquivarlo en la celebración de su victoria, horrorizado por la aglomeración. Pero convine en que hoy haría acto de presencia y ésa es la razón por la que me he arreglado así, para ir elegante junto a un hombre elegante".
He leído otras traducciones en las que se hace decir al filósofo, "hay que ir bello a la casa de los bellos". No conozco el texto en griego, pero esto me basta para meditar acerca de esta escena. ¿Qué está diciendo Platón por boca de Sócrates en este fragmento? Una respuesta puede ser que, como todo en la naturaleza, hay que saber manejar la imagen con prudencia. A veces una corbata atrapa en un estereotipo tanto como un jersey de colores. Tarde o temprano hay que volver a vestir el uniforme de la tribu internacional...

cochino test


Leyendo un blog, ¿cuál?, encontré este test de dibujar un cochinito para saber cómo es uno y esa vaina. Me cagué de risa haciéndolo. A ver si les gusta la experiencia, ¿para qué ir al psicólogo?

Fuñir

President Bush prepares to fuñing the world

Fuñir. Se usa en los Andes, y significa lo mismo que "joder" en España, como cuando Serrat dice "niño, deja de joder con la pelota"; "ladillar" en Caracas, como cuando alguien dice "a este lo tenemos ladillao"; "no me fuñas más" = "tocar cojones" en España, como cuando se dice "no me toques más los cojones"; y así. "¡No fuña!" es interjección que significa lo mismo que el venezolanismo "¡no joda!", o el españolismo "¡joder!". Si alguien es muy estricto y serio, se dice que es "fuñío", también si tiene "cuatro cojones" a la hora de hacer las cosas: "¡Ese si es bien fuñío de verdad!". Igual también que "estar jodido": "estar fuñío" (aunque es "fuñido", siempre lo he oído "fuñío"). Fuñir bien fuñío a alguien es joderlo completamente.
Núñez y Pérez en su primera acepción dicen que es "molestar o fastidiar a alguien".
Así que ya saben, no me fuñan más con sus cosas y déjenme aquí fuñido, fuñendo con las mías,
¡y que vivan los Andes, no fuña!

"No acepto que me pagues un céntimo"


Le dijo el presidente de Venezuela al electo de Bolivia cuando le ofreció una donación de 30 millones de dólares y 120 mil barriles de diesel mensuales a la nación andina. El presidente de Venezuela no acepta dinero por estas donaciones: quiere papa. O, lo que es lo mismo, productos agrícolas, quizá porque en Venezuela ¿desaparecieron? los campos cultivables.
Lo más heavy de todo no es, en todo caso, el perjuicio que esto significará para la agricultura venezolana, no; lo más grave es constatar cómo en el lenguaje del presidente de Venezuela ya se ha instalado la primera persona del singular cuando habla de los recursos del país, como si de su hacienda se tratase.
Digno discípulo del dictador de La Habana y sucesor del brujo de La Mulera.
¿Y qué hacía Evo Morales, otrora inquilino del Hilton caraqueño, mientras le anunciaban que le iban a regalar toda esa riqueza, esa boloña de billete como decimos en Venezuela?
Bajaba la cabeza y sonreía enigmáticamente, como si estuviera pensando en lo que iba a disfrutar de su próxima partida de paddle, quizá teniendo como rival a José Luis Rodríguez Zapatero, o a su esposa, doña Sonsoles, allá por las Españas...
¿Y Venezuela? Paz a sus restos.

2 ene. 2006

Contra los pupitres

Foto de Chcho Bello tomada de El Tiempo

Viene del francés. Pupitre. "Mueble de madera, con tapa en forma de plano inclinado, para escribir sobre él", dice el Diccionario de la Real Academia. Pues lo que yo digo, es un mueble "para escribir sobre él", no para estar cinco, seis horas, durante décadas, escuchando a alguien hablar, frente a una pizarra negra, verde o blanca. No hay nada más embrutecedor que un pupitre, y por eso tengo tiempo pensando cómo se puede librar la educación de estos incómodos muebles, de esta incómoda manera de "aprender". No se aprende nada, es mentira; a lo sumo, se condiciona, se domestica, se aborrega. Pero, ¿aprender? Ni de vaina. Quizá un remedio provisional sería regresar a las tablillas de barro (esas pda's de la Antigüedad) para hacer anotaciones rápidas, sentados cómodamente en un rincón, o caminando plácidamente por el jardín. Como lo soñaba Aristóteles y lo hizo realidad con la educación de Alejandro, de Ptolomeo, de Filotas, de Hefestión...

Pienso eso: ¡abajo los pupitres! Que la paideia de nuestro tiempo se aleje de una buena vez de los incómodos asientos donde los alumnos de Fray Luis de León oyeron aquel como decíamos ayer...