10 nov. 2006

244. Tim Hunter y Harry Potter


Cuando pensé en esta curiosa semejanza de inmediato supe que no sería el único que se habría dado cuenta de ella, así que cuando me levanté esta mañana hice una pequeña pesquisa para saber quién más había escrito sobre el tema. Y descubrí que una artista de Estados Unidos, Adriana Ferguson, había incluso hecho esa curiosa ilustración de arriba donde los famosos personajes departen opiniones acerca de sus respectivas y emplumadas mascotas. Explico para el que no lo conozca: Tim Hunter es el niño-mago protagonista de Los libros de la magia ideados por Neil Gaiman (The Sandman), que es el señalado para ser el mago de nuestra era, tal como lo fue Merlín de la suya. Por eso es instruido sobre el mundo de la magia, un universo paralelo que no te toca si no crees en él, y en su andanza descubre que no es hijo de sus padres (su madre ha muerto mucho antes de que la serie comenzara) sino del hada Titania, la reina de Fairie, y el halconero falcomorfo Tamlin. Lo primero que apareció, en 1993, fue una miniserie que después fue editada en un solo volumen y, tras el éxito, en 1994 se creó una serie regular (que no he leído toda). De Harry Potter no tengo que decir nada que ya no se sepa gracias a los millones de ejemplares vendidos y a las películas protagonizadas por Daniel Radcliffe, Rupert Grint y ese futuro sex symbol del siglo xxi que será Emma Watson, si los dioses lo conceden, y no lanzan por el camino divo a la pizpireta niña, como al parecer hace con el mago de Hogwarts.
Pues bien, las semejanzas entre ambos maguitos son, como mínimo, claros mitemas para el prototipo del niño hechicero, cuyo antecedente anglosajón puede ser Merlín y, quizá un poco, el propio Arturo. Y si nos apuran, podríamos pensar en la inteligencia evangelizadora de san Patricio y el proceso de educación constructiva del muy recurrido Perceval. Tim y Harry usan lentes, tienen el pelo negro, más o menos la misma edad, Tim tiene a Yo-yo, un búho marrón y Harry a Hedwig, una lechuza blanca, y ambos son huérfanos de padres. Tienen dos amigos inseparables y deben salvar al mundo de los malos mestureros. Toda una caracterización para el típico héroe de fábulas. En todo caso, la serie de Tim Hunter es varios años anterior a la saga pottera y no parece improbable que la en ese entonces muy pobre Joanne Kathleen Rowling bebiera, entre otras pócimas literarias, de la que emana de la pluma del amado/odiado Gaiman, padre de la pinkypunk Delirio y de la gótica Muerte. Esa no es la opinión de Daurmith de la Biblioteca de Babel, pero sí lo deja sugerido joteivv, en su espacio de deviantART. De hecho, no le pasa desapercibido que, en un hipotético enfrentamiento, Tim would wipe the floor with Harry, aunque con la magia nunca se sabe.
Y es mejor para nosotros que esa línea divisoria se mantenga firme y movediza al mismo tiempo.

1 comentario:

Arcangel Vulcano dijo...

Juan Carlos, muy refrescante tu nuevo trabajo, me ayuda muchísimo a renovarme. Créeme, éstos son los momentos en que nos sentimos más vivos y respiramos profundo.Es como salir de vacaciones a algún mágico lugar.Un gran saludo.