29 oct. 2006

229. Iniciaciones, de Israel Centeno



Con mucha alegría me topé esta mañana, mientras libreriaba por la Casa del Libro con Fátima, con Iniciaciones, editado aquí en España por la editorial Periférica (pinchen la imagen de abajo para que lean la contraportada). Este es un libro que ya había leído en Venezuela y, con el regusto de volver a leer un texto seductor y que me evocaba no pocos buenos recuerdos lectores, me traje un ejemplar para la casa, que es el que están viendo en este post; tres hurras virtuales por Israel Centeno, ese excelente narrador nuestro, querido amigo y, por suerte para mí, el editor de mi primer libro de cuentos -si no hubiera sido por él, quizá aún ese libro andaría penando por ahí, inédito y frustrado.
La literatura venezolana tiene en Israel un representante fundamental y no quiero ocultar que lo considero uno de esos autores que al mismo tiempo son súper panas y una referencia a la hora de aprender este oficio que es la escritura. Como marinero mayor, navega con nosotros en el mismo barco y lo gobierna como si fuera uno de los personajes de Patrick O'Brian, tan querido por los istirirís. Si pueden pillar el libro en esta edición española (o venezolana, en Planeta) no dejen de hacerlo, pues se trata de una de las cimas de la escritura israeliana y el ejemplo de que en Venezuela lo que sobran son narradores de talento -y lo que falta, ya sabemos, es un crítico que se faje.
Hoy es un día hermoso. Hizo sol. Compré libros. Paseamos. El gato me bostezó en la cara, muerto de hambre. Y otro autor venezolano ha recalado en las costas literarias españolas. Poco a poco, vamos llegando.
Salud, Isra: levanto para ti la copa de Meneses...

4 comentarios:

Icen dijo...

Juan Carlos no sabes cuánta ilusión ( para utilizar un término de la península) la nota que acabo de leer en tu blog; me conmueve la lectura y la alegría de mis amigos. Este retorno inmediato y despojado, feliz, felicidad mía que haces tuya, felicidad que se agradece; pana, sabes que sí, me alegra haber editado ese libro tuyo entre otros cuantos; el tuyo, porque casi que fue el inicio de esta carrera que emprendiste y nos deslumbra por su continuidad, seriedad, -terquedad andina- profusión y sobre todo calidad; de eso se trataba, de eso va aún el propósito de Memorias a pesar de todas sus limitaciones: dar pie; una patica de gallina, para que un buen narrador se encarame y coja su espacio en el mundo. En verdad me siento orgulloso por Leerse los gatos, y muy complacido por todo lo que vino después. Pana, con calma, que los narrazolanos no somos una utopía, ni un invento de mercado, nada de entelequia ( es costumbre patria esto de la negación y de la mezquindad, pero vamos más allá) hemos sido escritores (de más de un libro, más de un libro escrito con sus debidos silencios y pausas) que apegados al oficio, y a pesar de los detalles adversos, los múltiples y enconados detalles, hemos narrado con consecuencia y sentido, para decirlo con un tono de dignidad, del deber de narrar bien nuestras ficciones; y mira con ustedes, con otros, y con algunos que vendrán, sin la dramática negación que aquejaba, nos hemos reafirmado en la tradición, hemos encontrado nuevas formas expresivas y tendremos, estoy seguro, un espacio ganado a pulso; ahora más que nunca hay que hablar de ello, de los venezolanos que narran, que narran bien, sin complejos; Los Narrazolanos. Un abrazo, marqués de Chirinos y siga con diez Mirandas más y otros niños malos, que esta vez no nos retiraremos, contaremos hasta un millón si es necesario.

Arcangel Vulcano dijo...

Gracias Juan Carlos por la recomendación, Centeno es verdaderamente una promesa de las letras venezolanas; y usted definitivamente está a su altura.Ambos son unos verdaeros y auténticos escritores orgullo de los venezolos. Sigan adelante...

Juan Carlos Chirinos dijo...

Isra, qué alegría ver que tu obra llega. A ver cuándo te das otra vuelta por aquí, quizá para presentar otra de tus novelas, para recibir un premio, para beber mucho vino y volver a Salamanca.
Un gran abrazo.
Vulcano: no dejes de leer a Isra, te esperan horas de fascinación por la literatura...

Anónimo dijo...

Dices que falta un crítico que se faje;yo agregaría que faltan editores,excluyendo a Centeno,que crean en estos narrazolanos y se arriesguen a editarlos..¿No crees?