8 sept. 2006

La apoteosis de la mediocridad

Hace un par de meses conversaba con un amigo sobre el asunto de costumbre (esto es, sobre Venezuela y sus cuitas), y me decía que, entre otras cosas, el presidente era tan popular porque en tanto tiempo no había habido un político que hablara de una manera que el pueblo lo entendiera. Yo estuve de acuerdo, pero le dije (y amplío aquí mi respuesta) que la reflexión no era si el presidente hablaba o no como el pueblo, o para que el pueblo (entelequia de entelequias) lo entendiera, sino que había que reflexionar o, mejor, preguntarse qué había ocurrido en el país para que el lenguaje que el pueblo comprendía pasara de los discursos elegantes y pasionales de Rómulo Gallegos, Andrés Eloy Blanco, Luis Beltrán Prieto Figueroa y hasta Rómulo Betancourt, a las verborreas paleoescolares de Hugo Chávez, las pataletas vulgares de un diario como Tal Cual, la chapuza vergonzosa y antiperiodística de Mario Silva y Miguel Ángel Rodríguez, y la patética imitación chavistoide del discurso campañero de Manuel Rosales. Y en ese momento recordé que a mi padre, en la Escuela Técnica Industrial de Caracas le dio clase de Física Facundo Camero (sí, el co-autor de los famosos libros de 3º, 4º y 5º año de bachillerato que todos los adolescentes setentosos y ochentosos utilizamos, el CameroyCrespo), y que a mí, muchos años después (pero no frente al pelotón de fusilamiento) me dieron clase varios profesores olvidables y mediocres. Debo hacer la salvedad de varios que en vez de enseñar ciencias, enseñaban pasión, que es lo único que pide Goethe para que una empresa tenga éxito. Recordé, también, que en esa Venezuela en la que crecí no era raro que un profesor lo fuera tanto de los padres como de los hijos: mi hermana tuvo el mismo profesor de matemáticas que mi madre, y yo recibí unas excelentes, entrañables lecciones de literatura mística, Cervantes y Siglo de Oro de su maestra de cuarto grado. Hablo de Ernestina Salcedo, que en todos los años que habían transcurrido desde que fuera maestra de mi madre en la Eloísa Fonseca de Valera, hasta que fuera mi profesora en la UCAB de Caracas, se había convertido en una de las especialistas más incisivas y sensibles de la literatura española en Venezuela. La profesora Ernestina no perdía oportunidad para decir que, como había sido maestra de mi mamá, yo era ahora su nieto. Y a mí me encantaba que dijera eso, ji, ji.
¿Hay un sociólogo, un antropólogo que sepa decir qué pasó en Venezuela?
¿Por qué esta caída libre hacia la chabacanería y, peor, hacia la negación del pensamiento como herramienta para asir la realidad? ¿En qué momento se nos jodió el Perú?, creo que preguntaba Vargas Llosa, y es una pregunta a la que cabe cambiarle la última palabra por Venezuela, televisión, escuela, universidad, etc. En otra ocasión, conversando en una biblioteca con una chica que había estudiado Letras en la UCV, muy guapa, muy sobrada, muy culito apretado, muy poeta, le pregunté, como colibrí detrás de la flor, qué le gustaba del Siglo de Oro; y ella, el desdén tiene mil formas, me contestó tan ancha que ella no había visto el Siglo de Oro en la Universidad porque a ella no le interesaba el Siglo de Oro. No repliqué nada, turbado por tan contundente belleza, pero luego pensé una respuesta perfecta (a uno siempre se le ocurren las respuestas ingeniosas cuando está en el baño): no, no; la cosa no es si a ti te interesa el Siglo de Oro, es si al Siglo de Oro le interesas tú, mi amor. Una como soberbia nos aplana el corazón y nos convierte en minimizados mentales, en .zips del conocimiento sin posibilidad de expandir más que aire.
En un mundo así, es fácil entender por qué los más mediocres (los mediocritérrimos,diría un amigo mío aquí en Madrid) han descubierto que la difusión del resentimiento es la mejor arma para la venganza contra esos que saben algo porque estudiaron, manejan idiomas foráneos (esa extraña jerga de gerundios llamaba Gallegos a las lenguas indígenas), y tienen habilidades que en el fondo no hacen falta. Si con amar al pueblo y la revolución es suficiente; si vamos sobrados con sólo tener una vaga idea de que la justicia social es más robinhoodiana de lo que creíamos: ¿para qué hacer méritos intelectuales si con la camisa y la gorra roja es suficiente, si declarando el amor perruno al líder basta? Que estudien ellos, parece ser la consigna. Y no saben que cumplen a rajatabla la frase de su amado tótem, Bolívar: un pueblo ignorante es instrumento ciego de su propia destrucción. Si no volvemos al uso de la razón y al ejercicio de la reflexión, no serán los oligarcas de toda la vida los que van a mover los hilos de nuestra debacle; no van a ser esos que, encima, quieren seguir jugando golf en sus oligarcas campos del este. Nos vamos a matar solitos nosotros mismos. Por brutos.

16 comentarios:

RomRod dijo...

yo supe que nos íbamos a joder inexorablemente el día que entré a la universidad, hace ya veintiocho años. El único que iba a continuar los estudios de mi salón de quinto año era yo. De los otros salones habían unos cuatro o cinco más, pero la relación era más o menos la misma, de cada salón uno o dos iban a continuar, los demás no.

ROBERTO ECHETO dijo...

Juan Carlos, lo que dices es desolador y tienes razón cuando las respuestas a tus preguntas apuntan hacia la degradación de nuestro sistema educativo, circunstancia que es la madre de nuestros desastres más devastadores.

Sin embargo, creo que el tema de la educación, como lo planteas aquí, no responde del todo a tu interrogante inicial. Es cierto: el discurso para "llegarle al pueblo" es un discurso vulgar, lleno de hipérboles y de reducciones de la realidad. Yo creo que ese discurso es así porque quienes lo pronuncian desprecian a la gente y suponen que su auditorio es bruto, no entiende de matices ni de complejidades y que sólo se le llega a través de la vulgaridad...

Manuel Caballero, en uno de sus artículos, señalaba que el desprecio de nuestros políticos hacia la gente es tan grande que no sólo les considera "mal educados" o "brutos", sino que les considera "delincuentes" o "hampones con los que se compartirá el botín después de perpetrar múltiples crímenes".

Es horrible ver cuánto nos hemos degradado, Juan Carlos. No obstante, creo queno todo está perdido y que el rescate de las formas es la primera medida que hay que ejercer para recomponer las cosas en esta malhadada república...

Eso sí: rescatar las formas, pero dispuestos a rajar barrigas.

Juan Carlos Chirinos dijo...

ja, ja, ja!! Roberto Echeto, el ilustrado navajúo! Como Blanco Fombona!
Sí, chamo, la reforma del lenguaje es el primer consejo que Confucio da a los gobernantes, y hasta que no entendamos eso, mal vamos...
Qué pena eso que cuentas, Romrod

Larry dijo...

El estado, pero muy particularmente la democracia promueven la mediocridad. Fíjense en el siguiente detalle, en democracia la forma más expedita para alcanzar el éxito es desarrollando habilidades políticas: como engañar, como mentir, como defraudar y salirse con la suya. Además de eso, le dices a la gente que todos pueden participar en el festín (a diferencia de una monarquía, donde los que nos son de "sangre azul" saben que jamás van a poder formar parte de la camarilla en el poder), lo cual hace que ahora todos tengan que desarrollar habilidades políticas para surgir. Agrégale a eso que para ganar una elección, el político está obligado a apelar a los institntos más bajos de las masas (en contraposición a la razón y la inteligencia), la envidia sobre todo, y tienes el coctel perfecto. El problema no es la gente en sí, es el sistema donde la pones.

EnigmasExpress /Gandica dijo...

- Cuál es el himno nacional de Venezuela - le pregunté a un estudiante que protestaba en San Cristóbal rompiendo vidrios porque le habían mandando a estudiar mucho.
Me dijo:
- Pues el vallenato.
En otra oportunidad la misma pregunta a otro estudiante.
- Cuál es el himno nacional de Venezuela?
- Pues el reggaetón.
Y así vamos.

EnigmasExpress /Gandica dijo...

Por cierto, observa cuáles son los blogs más leídos en Venezuela. Cinco de modelos, uno de arte pero arte graffitero. Dos de literatura erótica pero tirando al porno y dos en inglés bien definidos en su mensaje.
Ahora observa cuáles son los blogs más leídos en España y Argentina. Casi todos relacionados con algún tipo de información crítica y otras variantes.

Juan Carlos Chirinos dijo...

dónde puedo ver esas estadísticas, enigma? en blogger o en webstats?

EnigmasExpress /Gandica dijo...

En Blogalaxia raking Pero más o menos están en todos los buscadores.

Aqui Venezuela raking
Saludos

Frank dijo...

Me interesó mucho lo que dices sobre la graduada en Letras, ya que yo estudio en esta escuela. Y la situación no ha cambiado mucho. En toda la UCV, la mayoría de los estudiantes son unos ignorantes que aman la chabacanería. Hay que ver que Venezuela se hunde en la miseria cada vez más, por culpa de la gran parte de los venezolanos y su desprecio a la cultura y a la educación.

Juan Carlos Chirinos dijo...

gracias Enigma; los veré.
Frank, lo que cuantas da mucha pena, que ya en la propia escuela de letras no haya sino ignorancia es sintomático de lo que ocurre en el país

Frank dijo...

Aunque haya esta chabacanería en la escuela por parte del alumnado. No se puede negar que es uno de los pocos lugares donde se puede encontrar jovenes con cultura en este país. Personas que sí han leído libros, aunque es poco comparado con las horas de TV chatarra que consumen.

K-2 dijo...

Yo estudié en la USB, y me sorprendía que entre algunos de mis compañeros había quien se ufanaba de no haber vuelto a leer un libro desde bachillerato, y que sólo le interesaban los libros de texto de la carrera, ¡ah!, y El Meridiano.

Juan Carlos Chirinos dijo...

increíble, k-2

Elijah dijo...

Leer o no leer, he alli el dilema. El articulo de taganga esta bonisimo, lamentablemente, cierto. Quien pierde tiempo resientiendose por los que SI estudiaron, no le queda tiempo para su propia formacion. Por otro lado, cuidado con aquellos que se creen en el tope de los topes, pero en realidad son unos chapuceros. Esos son mas peligrosos que los mismos ignorantes.

TaMyKa'S sPot! dijo...

Con el mensaje central del post puedo apoyarte completamente,en la mediocridad que posee la gran mayoría del pueblo venezolano. Una de las cosas que tanto me molesta, y de la que me quejo diariamente es de eso precisamente y no sólo mediocridad intelectual, sino en cuánto al trabajo, a la vida en general. Asocio inmediatamente todo esto al conformismo patético que rige el comportamiento de la mayoría de los venezolanos, especialmente los de clase baja, pero no se salvan los demás. Y es que sencillamente pareciera que no quisieran salir de su ignorancia porque se conforman con lo que les den. Así es que Chávez ha sabido quedarse en el poder, dándole pan y agua al circo para distraer...y quizá no les da una casa buena, pero les pinta el rancho...
Con respecto a lo de la escuela de Letras, El siglo de oro español es una materia obligatoria de la carrera, me extraña q la tipa haya sabido nada. Pero bueno como en cualquier carrera, hay gente aún graduada que no sabe nada, o lo necesario para un trabajo que le cubra lo necesario. Pero es por lo mismo, ya que no todos los venezolnos se esfuerzan realmente para ser profesionales preparados que puedan dar el 200% sino que nuevamente se encierran en la mediocridad y aunque estudien pareciera que lo que hicieron fue pasear durante la carrera. Pero a pesar de todo Venezuela también cuenta con gente que quiere progresar, gente preparada, culta o en proceso de preparación para salir adelante... No se si las cosas cambien, pero a mi opinión venezuela necesita un buen golpe para que la gente reaccione y deje de estar sumida en tanto conformismo y estupidez...
Disculpa que mi opinión sea tan larga, pero es que es un tema que nunca acaba ...
Saludos!! =)

Juan Carlos Chirinos dijo...

No sólo te agradezco la opinió, sino que sea larga y sesuda: si no hablamos de ello, no lograremos nada. Hay que concienciar a la gente en que si se mantiene ignorante es más fácil de dominar. Saludos a ti, Tamyka