5 sept. 2006

Asante sana, Kira

Conocí a Kira Kariakin como editora de la revista Estilo. Allí trabajaba con la querida Aixa Sánchez cuando yo llegué a colaborar con ellas, pero ya la publicación tenía varios años, y era una referencia, como todos deben recordar, de una publicación exquisita, de vanguardia y culta. Cuando comencé a colabrorar haciendo reseñas de libros allí sentí que estaba haciendo por fin algo que me gustaba. Lástima que el destino, caprichoso en sus vericuetos, me tenía preparada otra bifurcación. Me vine a España, Kira dejó la revista (y la revista desapareció al poco tiempo, me parece); la última vez que nos vimos, nos tomamos un café en la cafetería El León, de La Castellana. Fue una despedida entrañable, creo: yo estaba a punto de marchar a España y Kira emprendía su aventura africana con su esposo Lino Ayala. Desde entonces hemos tenido noticias de ellos a través de Internet, y de k-minos, donde cuenta y nos muestra sus experiencias, para que todos podamos tenerlas con ellos. En medio del trabajo urbano de esta calurosa Madrid, y (semi) obsesionado con la desgraciada política venezolana, oyendo más a los malos mestureros, esos que Roberto llama los vampiros psíquicos, que a las cosas positivas de nuestro país, aparecen los post (¿postes?) de Kira con fotos hermosas, con descripciones que ya son una novela y uno, sentado frente a esta computadora mientras amanece lo que queda de verano, se relaja y siente ese bienestar que sólo da la literatura. La buena literatura. Pasen y lean --> k. Y nos reconcilia con el lado luminoso de la fuerza. Lavapiés sigue siendo una tripa, Caracas es más añorable y la vida sigue, normal, porque también es una aventura. Al final, nos regala una pequeña lección de lenguas, un breve thesaurus; nos enseña palabras africanas y nuevas: "En una estadía así de extensa, uno se apropia de las muletillas en swahili. Asante sana para las muchas gracias, karibú para bienvenido, sawa sawa para el ineludible okay, jambo para el hola, apana para el no, bwana en equivalencia al man del eslang en inglés o nuestro propio pana, mzungu para el blanco extranjero, kaburo para el blanco kenyano, entre otros… y así uno termina hablando el inglés africano del Este". Y así uno termina agradeciendo esta brisa fresca del hermoso continente. Y por eso este post.
Asante sana, Kira.

6 comentarios:

Miguel Pinto dijo...

Yo también conocí a Kira, pero porque trabajé con Lino en una empresa de tv por cable en Caracas, luego también trabajé con ella en la revista Estilo, hice muchos avisos publicitarios para algunos de sus clientes artistas y casas de subastas, una experiencia irrepetible.

Amigo, tenemos en comun la dicha de conocer a una persona simplemente maravillosa.

Juan Carlos Chirinos dijo...

gran amiga y escritora, la Kira, chico.

Kira dijo...

Pero bueno aquí ando con dos lagrimones... Gracias Juan Carlos. Gracias a Estilo conocí gente maravillosa como Aixa e hice amigos entrañables y también maravillosos como tú. Tenemos pendiente el vinito en España... a lo mejor en Diciembre.

Juan Carlos Chirinos dijo...

vente, que el rioja y el ribera del duero esperan por nuestros cuentos... un abrazo enorme

La rusa Joropera dijo...

Pues yo les digo que soy la más afortunada de todos porque mi persona es la hermana menor de esta maravillosa mujer, y comparto con ustedes lo increíble que es.

Juan Carlos Chirinos dijo...

¡ja, ja, ja! ¡Qué suertuda, rusajoropera! ¡Con hermanas así, pues uno ya sabe!
¡Saludos!