22 ago. 2006

Pagar impuestos, pero no votar

Felip Puig señalando el camino a los inmigrantes. (Foto de Domenec Umbert tomada de El Mundo)

Psoe e Izquierda Unida han planteado la "posibilidad de que se reconozca el derecho al voto en las municipales a los extranjeros no comunitarios", porque ya que vivimos aquí, y pagamos impuestos aquí, y sufrimos (o gozamos) a los alcaldes de aquí (aunque nuestros países sean motivo diario de atención en Internet), pues es de justicia que también tengamos derecho a decidir quién va a gobernar el trocito de calle por donde hacemos la vida real. De hecho, también deberíamos exigir el voto en la elecciones generales, que también los señores que gobiernan desde el Congreso de los Diputados y el palacio de La Moncloa influyen en nuestras vidas -y nuestros bolsillos-. Pero, ¡oh, dioses, ya salió el xenófobo, campuruso y unicejo de turno a dar sus razones para oponerse a un derecho que nos asiste plenamente. Felip Puig, diputado de Convergencia y Unión (así, en español, pa'que se joda) suelta esta perla que reseña El País en uno de sus editoriales de hoy, pidiendo "cautela para evitar decisiones que podrían ser 'una amenaza para el proyecto de país' y ha advertido de que 'Catalunya no puede regalar derechos políticos' a unos inmigrantes que ni tan siquiera 'tienen la cultura de saber lo que es votar en sus países'. ¿Qué tal? Es decir, parece oírse el siguiente subtexto en la frase de este [no encuentro el adjetivo apropiado para este tipo de político-basura]: "negro de mierda, sudaca de mierda, chino de mierda, moro de mierda que venís de esos paisitos tercermundistas a ensuciarnos nuestras ciudades [y a hacer el trabajo que nadie quiere hacer], encima queréis echarnos a perder nuestro país [léase en este caso Cataluña], y nuestro sistema político ejerciendo un derecho que, obviamente, desconocéis por subdesarrollados. Agradeced que por lo menos os dejamos vivir la experiencia de pagar IVA de 16% e IRPF de 18%. Agradeced la declaración de la renta a Hacienda. Agradeced, ingratos, que pertenecéis a esta gran potencia que somos. ¿Para qué queréis votar? Dejad esos trajines a los que sí sabemos de vida republicana, nosotros tan frescos, tan cultos, tan poco inmigrantes".
¡No me jodas, Puig!