25 ago. 2006

El panadero fascista

He estado intercambiando comentarios con amistoso en el post dedicado a los insultos que el Alcalde Mayor de Caracas le espetó en la cara a sus colegas de oficio pero rivales políticos, Leopoldo López y Enrique Capriles. Ambos alcaldes declaran que, tras el discurso grosero y lamentable que todos vimos (y por el cual será demandado), se cerraron las cortinas del teatro Teresa Carreño y el Alcalde mayor "se les fue pa'encima" (Ruben Blades dixit) y escupió a Capriles y trató de golpear a López. Escena por demás plausible. Amistoso, que dice ser "uno de los que defiende el homosexualismo como un movimiento profundamente revolucionario en sus luchas por el reconocimiento de sus derechos civiles", no está de acuerdo conmigo en que este gobierno cojea de fascismo, y cree que expresiones homófobas y xenófobas no forman parte del discurso diario del imaginario chavista. Creo que se equivoca muy mucho. Creo de hecho que Chávez le teme a la homosexualidad: ¿recuerdan cómo dejó de hablar del Oráculo del guerrero cuando el travieso Boris Izaguirre insinuó que era un libro gay?
El inaugurador del discurso grosero y salido de tono fue, por supuesto, el presidente, y todos, chavistas y antichavistas se fueron detrás de él: todos usan el insulto, la descalificación y la intolerancia, desde Mario Silva y Miguel Ángel Rodríguez, hasta Teodoro Petkoff (ahora escandalizado por las pataletas barretianas) y José Vicente Rangel (ese oscuro ser). Creo que han confundido la diatriba política y la eutrapelia de las ideas con "las alegres comadres de windsor" del verdulerismo político. Todas son señales del nivel en que está la discusión política.
Sin embargo, insisto en que el actual Alcalde Mayor ha cruzado límites que hasta a los propios chavistas saca los colores. En algún lugar leí que chavistas de alto rango llamaron a los alcaldes para disculparse por el comportamiento de su compañero de partido. Pero ni Jesse Chacón ni el poder moral quieren pronunciarse en público sobre "algo que no hemos visto", aducen. "Yo no estaba allí". Pero las cámaras sí estaban y todo el mundo lo vio. Esperemos a que un juez dictamine.
Dije que las palabras del actual Alcalde Mayor me recordaron los discursos de Hitler y Mussolini, y si no me creen lean Mein Kampf o acérquense a las lindezas del dictador italiano para que comparen y vean. Hitler en la cervecería de Munich no habría hecho mejor el acto de linchamiento público. Y entonces Amistoso insiste en que mis comparaciones con los dictadores son descabelladas. Yo creo que no; que Eco, que vivió sus primeros años infantiles adoctrinado por el fascismo y que conoció a los doce años el significado de la palabra libertad (que también es darle libertad a la retórica), esbozó una guía para perplejos que muestra muy bien en qué consiste la esencia del fascismo.
Y cada vez más constato que todo intento de un grupo político por hacer que todos piensen como ellos se acerca peligrosamente a las playas del fascismo. Que el talante y el discurso de Barreto, de Chávez, de Tascón, de Ron, de Varela (pero también de Carmona, Ortega y del cura español Rouco Varela) se parece demasiado al totalitarismo de la Alemania nazi o la Unión Soviética de Stalin. No olviden que Walter Martínez, el periodista más brillante (y perrunamente fiel) que tenía el chavismo, fue silenciado hace ya un año y nadie en el gobierno ha dicho ni mú. Ahora uno pone Venezolana de Televisión y ve a un señor que parece ser el presidente del canal y que habla como si una afasia avanzada le carcomiera las palabras.
Las características que desarrolla Eco, y que están muy, muy resumidas en el post anterior por uno que se apoda atravesao, parecen carecer de límites. Al principio, según esas reglas, hasta el panadero sería fascista, como dice amistoso; pero ocurre con el fascismo como ocurre con las enfermedades mentales; te las describen y crees que las tienes. Y la cosa no es así.
Creo que el quid del asunto radica en que el ánimo fascista no admite la contradicción y dos bestias lo mueven: el apetito voraz y la intransigencia. La envidia, en definitiva. Esa pasión sagrada con la que no se hacen los panes.

7 comentarios:

Fedosy dijo...

Ante la actitud de Barretico, sus amiguetes chavis se comportar como los monitos No veo el mal, no escucho el mal, no hablo del mal. Por otro lado, nunca entendi lo del perrito, mi pana. Que vainas es esa del perrito que saco a relucir Barreto?

Un abrazo
(debo los acentos)

Juan Carlos Chirinos dijo...

yo tampoco entendí lo del perro, ¿alguien lo sabe?

(aka) Rodrigo Coll dijo...

Supongo que justo ese es el truco del pana Barreto: la amenaza velada, el juego de sugerir que en cualquier momento se descubrirá algo que convierte al enemigo en un ser risible, retorcido o sencillamente estúpido.

El típico juego del facha que se cree libertario, del guapetón, del agresor doméstico.

Saludos por allá

Martha Beatriz dijo...

A mi no deja de sorprenderme que se llame a los que repudriamos la actuación de Barreto en mayor o menor grado, pacatos, "doñas", hipócritas, solo para no definirse; quiero al menos uno que tenga las "voluntades" de no irse por la tangente y decir: "si, me encantó como se maneja Barreto, asi debe gobernarse y asi se trata a los homosexuales (mujeres) (opositores)" y no darle tanta vuelta a lo que, por lo que comentan le parece justificado, por mi cuenta les sale un "reconócelo". Un saludo JC!

Juan Carlos Chirinos dijo...

Rodrigo: Barreto juega a que los demás son los que mandan a callar, los demás son los que amenazan, los demás son los intolerantes.
Martha: hay blogs chavistas donde se congratulan por la actuación de Barreto e incluso hay algunos que se quejan de que no hiboera sido más contundente... ¿qué tal?

Martha Beatriz dijo...

Si, JC pero no los que tratan de quedar bien con Dios y con el Diablo: los " conciliadores" quieren que " entendamos" el profundo contenido del plan para Caracas, que concah;e, que mala suerte se nos fue presentado con insultos. Si siempre estan los que radicalmente le dicen que si a todo lo del gobierno - y esos blogs no los visito - los que me perturban son los que se llenan la boca diciendo que este es el gobierno " mas democratico" que hemos tenido y que cuando los funcionarios que en el trabajan abren la bocota esta hablando " la voz del pueblo". Un saludo...

ROBERTO ECHETO dijo...

Queridos amigos, que quede claro: yo respeto a mis semejantes, los seres humanos, sean cuales sean sus circunstancias y sus preferencias. Eso sí: no me fastidien. No me pidan que valore por igual a Miguel Ángel Buonarroti (quien era sendo marico) y a alguien que simplemente da el culo. Dar el culo no es ningún mérito. Si eres marico y quieres que te respete por algo más que por ser humano, pensante, conciudadano, vecino, amigo o copartidario, pues tienes que hacer méritos que vayan más allá de bailar en discotecas y disfrazarte de plumas, dar el culo y andar por ahí restregándonos tu orgullo.