19 jul. 2006

Tiempo de valientes



El viernes fuimos Fátima y yo al cine y ¡por fin! vimos una película buena, es decir, una película que nos encantó: Tiempo de valientes (2005), de Damián Szifron (1975), director argentino como su nombre lo indica. Con Diego Peretti (1963), como el psicólogo, y Luis Luque (1956), como el policía, Szifron crea una pareja que no hace más que reeditar el arquetipo de sustitución de personalidad que inventara Cervantes para Don Quijote y Sancho, pero en plan psicoanálisis freudiano, tan querido en el país austral. Y todo se habría convertido en un tostón insufrible si no hubiera sido por la fabulosa inyección de humor ácido y de Buenos Aires underground. A juzgar por la crítica en cinesargentinos.com la película fue muy bien recibida en su país, y espero que aquí en España también. Lo mejor que he leído de ella lo dice un tal Chandler: "Es fácil, en Tiempo de valientes, el policía tiene cara de policía, el ladrón tiene cara de ladrón, el malo tiene cara de malo, ¡y la comisaría parece una comisaría!" ¿Qué más se le puede pedir a una película? Yo, por mi parte, se lo agradezco en el alma. Porque tenía ya tiempo que no veía algo que me alegrara de gastar los 6,50 € que cuesta aquí la gracia (cuidado, no se sabe hasta cuándo, porque esta gente de los cines españoles le sube el precio a las entradas sin avisar, by the face. Pero no pasa nada: yo estoy guardando los boletos como prueba, para cuando le suban diez céntimos más. A ver si vuelven a decirme "es que hace más de un año que no subimos el precio", como si eso fuera suficiente excusa para ir encareciéndolo sin avisar y sin consultar con nadie. Ojalá lo hagan, estoy rogando, para montar el chicken).
Tienen que verla. No me cansaré de subrayar la tronchante actuación de Peretti y Luque, quien por cierto, ganó Biznaga de plata al mejor actor latinoamericano en el Festival de Málaga del año pasado. Por su parte, Peretti obtuvo este año el premio al mejor actor del Festival Internacional de Cinema de Comedia de Peñíscola, y el director, allí, se llevó dos premios, mejor película y mejor director. No he visto más trabajos de este director; si son como este, espero encontrarlos en el vidoeclub culto que tenemos cerca de la casa. Hartito estoy de cine malo. Desde Syriana (2005) y Good Night, and Good Luck (2005), todo era un yermo. Es que el gran George es demasiado.
Total, que Tiempo de valientes es de esas películas divertidas e ingeniosas, con un guión poderoso y a la vez sencillo que te hace pensar en cuanto la ves: esto lo van a comprar en Hollywood para hacerlo edulcorado con Tom Hanks, Robin Williams y Meg Ryan. Tutatis no lo permita.