1 jun. 2006

Mario Silva & Miguel Ángel Rodríguez, o el periodismo basura

Como Venezolana de Televisión y Radio Caracas Televisión tienen el servicio de televisión on line en abierto, suelo ver ambos canales para tratar de estar informado, en la medida de lo posible, de lo que está pasando en Venezuela ahora mismo. Gracias a Internet, los que estamos afuera podemos leer de primera mano periódicos, revistas y ver y oír lo que pasa en nuestros países. Y, con el auge de los blogs (en Veneblogs hay ahora mismo 2669 blogs venezolanos registrados, y sigue creciendo), la imagen que nos llega del país puede estar menos distorsionada, o menos dirigida por determinadas líneas editoriales, sean del Estado o de la empresa privada. En los blogs, cada quien dice, muestra y hace lo que piensa, lo que le parece más adecuado. Y uno es libre de tomar, o no, lo que le dan. Lástima que ya Sócrates advirtió que el conocimiento no es algo que se pueda llevar en una cesta, como cuando vamos al mercado a comprar pescado o fruta; el conocimiento se lleva puesto. Entonces hay que saber qué queremos llevar encima y qué no.
Por eso no termino de decidir si ver La Hojilla, en VTV, y La Entrevista, en RCTV, no sea un acto de autoagresión que me propino cada vez, quizá con el secreto deseo de que de repente salgan Joselo o Emilio Lovera y digan que sólo se trataba de otro sketch de Radio Rochela o el programa homónimo del hermano de Simón Díaz. Pero no. No salen.
Y tengo que concluir que ambos programas, uno conducido por Mario Silva, y el otro llevado (es un decir) por Miguel Ángel Rodríguez, están dentro de las parrillas de sus respectivos canales como parte de los programas de información y opinión. ¿Opinión? ¿Información? No: maledicencia, manipulación, insulto, tergiversación y chabacanería pura y dura. Aquí en España sólo he visto este tipo de lenguaje en las tertulias campurusas de la televisión basura, esa que se dedica al periodismo del corazón, el que se ocupa si las pantaletas de la esposa del que fue primo segundo de uno que casi iba a ser torero estaban en la cama del novio de la que trabajó en la casa de una que casi hizo una película escrita por un ministro de la dictadura, y cosas por el estilo. Por memeces semejantes se caen a gritos e insultos aquí unos que parece que son periodistas pero que sólo saben expresarse con la invectiva y el tono elevado de la voz. Pues igualito hace el periodista de RCTV cuando invita a un político o personaje que no es de su agrado y, aunque no lo he escuchado gritar -porque no lo he visto entrevistando a nadie que no sea chavista-, el de VTV desarrolla un discurso tan zafio y embustero como el de su colega -gemelo, diría yo- del canal de Bárcenas. ¿Qué pasó en Venezuela para que esto ocurriera? Yo recuerdo que las entrevistas de Sofía Ímber eran particularmente peleonas y que ella apenas dejaba hablar a sus invitados, pero todo estaba en un clima ameno, y el insulto no era una forma de hablar. Ni que decir de las entrevistas de Pedro Berroeta, gran novelista además, que eran una exquisitez que VTV nos regalaba por las noches. Ahora es la ignorancia la falta de educación y la baba de la sinrazón la que se apodera de las pantallas. Alguno me dirá, quizá no sin razón, que el discurso grosero lo institucionalizó el presidente, que no escatima esfuerzos para insultar a su gemelo, el presidente gringo, a Alan García, a Fox, a Toledo, o a quien se atreva a contradecirle. Y algún otro me dirá que existe el discurso igual de chabacano de un diario como Tal Cual, y otro replicará con las acciones [casi] delictivas de aporrea.org (hasta donde yo sé, publicar conversaciones privadas no debe de estar dentro de los beneficios de la libertad de expresión), y así hasta el infinito.
¿Qué pasó en Venezuela para que esto ocurriera?
Si la información la manejan personajes tan siniestros como Silva y Rodríguez, parecería imposible que el país comience una etapa de consenso y concertación. Si tanto a unos como a otros les rinden réditos estos periodistas que se expresan como adolescentes y que no deben de saber para qué sirve la Retórica y, mucho menos, el arte de la persuasión, ¿qué podemos esperar los venezolanos? ¿Quieren una guerra civil? ¿Quieren una continua inestabilidad?
¿O es que de verdad creen que gritando, ofendiendo y diciendo mentiras pueden denunciar los atropellos del gobierno y los bulos de la oposición? ¿Creen que nos gusta el espectáculo que vemos cada día? Que el presidente tenga incontinencia verbal no quiere decir que tods tengan que tenerla, a pesar de que por malísima suerte él ocupa el podio desde donde se le escucha más, y desde donde lo escucha (y obedece) más gente. ¿Quién le dice al presidente que modere su lenguaje, que respete el tiempo de los demás, la opinión de los demás las ideas de los demás?
Es más fácil ponerse a berrear como lo hace él, olvidándose de lo que dice Leonardo más arriba, y que la verdad se puede decir más alto, pero no más claro. Qué triste todo.

2 comentarios:

Profesor Portillo dijo...

Me parece un análisis genial. Has hecho una descripción ajustada del vicio de lo que llaman periodismo del corazón y, lo siento, de la adquisición de ese estilo en el periodismo en general en Venezuela. Nunca es buena la pérdida de las condiciones procedimentales del diálogo. Lo siento.

Elijah dijo...

Opino que mas allá de que este pasando algo raro, lo que ocurre no es más que la sintonía que muestran los directivos de esos canales (VTV, RCTV) con la realidad del país. En los tiempos de CAP, al mismo se le acusaba de estar dirigiendo al país hacia la corrupción, pues si el líder máximo (que en ese tiempo era el) se le conocía como corrupto, o al menos, dispendioso con los bienes de la nación (el barquito para Bolivia—ay Bolivia no sabias lo que te esperaba), que podía esperarse de funcionarios de menor rango. Todavía me acuerdo, la grave expresión en la cara de aquellos que le propinaron el “golpe frió”. La digresión viene a colación, pues, bien pueden los venezolanos comparar hoy en dia con aquel que ha repetido hasta la saciedad que hizo lo que hizo porque estaba cansado de la corrupción (Isn’t it ironic? Don’t you think? Morisette dixit).
La televisión de hoy en dia en Venezuela, no es más que el espejo de las condiciones generales del país. Cuando existen cretinos, que hablan de “un proceso imparable”...no fuña, como diría una filosofa que tú y yo conocemos.