7 may. 2006

Dos leoncitos, cuatro arbolitos


No se me escapa, como habitante de esta ciudad maravillosa que es Madrid, que la citada baronesa pueda tener intereses que van más allá de los pobres árboles del Paseo del Prado; no se me escapa que quizá son buenas las intenciones de los arquitectos del proyecto y las del propio Alcalde, que no pocas veces se ha mostrado sensato aunque no pocas veces, también, ávido "remodelador de la ciudad" (en ambos casos no podemos sustraerle la buena fe). Pero como transeúnte que soy de las aceras y los rincones del Madrid central sé muy bien que muchas veces los árboles de las calles se pueden contar con los dedos de una mano, con ahorro de falanges, falanginas y falangetas. Como pueden ver en estas dos fotos (de móvil, avisao), el Congreso de los Diputados exhibe en su fachada dos (2) leones fundidos en bronce por Ponciano Ponzano en la Maestranza de Sevilla en 1866 "con los cañones tomados al enemigo en la guerra de África" (menuda declaración de principios, digo yo) y cuatro (4) árboles majunches que ni dan sombra sabrosa, ni adornan, ni . Y si frente al mismo edificio que es la sede del poder legislativo de este Reino de España, la naturaleza apenas está representada por cuatro de sus ejemplares más escuálidos (sin alegorías, por favor), ¿qué podemos esperar del resto de la ciudad? Creo que es por esta razón principalísima por lo que muchos apoyamos las protestas de la baronesa, aunque sus intereses sean por ahora poco claros para algunos. Porque no hay nada más atormentante que caminar por Madrid una tarde de verano sin un arbolito debajo del cual cobijarse.
Y si no me creen, vengan a comprobarlo.

3 comentarios:

ROBERTO ECHETO dijo...

¡Qué manía contemporánea esa de talar árboles, coño! En estos días se me ocurrió que no es que haya "calentamiento global", sino que han talado tanto árbol que ya no queda sombra donde resguardarse la mollera del sol veraniego ni hojas ni ramas que mueva el viento para placer de uno al oír semejante murmullo.

Yo propongo el garrote vil para los taladores madrileños y de todas las ciudades del orbe.

Anónimo dijo...

Sí, pero tampoco quedaría bien unos grandes robles delantes de un edificio tan singular ¿no? Podéis ver algunos detalles del Palacio del Crongreso de los Diputados. No es para taparlo con frondosos árboles. Es mi opinión. Otra cosa es el Paseo del Prado, que ya tiene su propia identidad como para andarlo cambiando ahora.

Juan Carlos Chirinos dijo...

Exacto es su opinón. La mía es que la naturaleza es más hermosa que los edificios.