17 dic. 2005

Narnia

¿A que el mapita recuerda la Tierra Media?

Así se llama el reino al que los hermanitos Pevensie ingresan a través de un armario. De los cuatro, por cierto, la mejor es Lucy, la pequeña, interpretada por Georgie Laura Henley, en su primera película. No está mal para tener sólo diez años, y a juzgar por sus compañeros de reparrto, sin duda es la primera actriz de la peli.
La metáfora cristiana está muy clara (aunque algunos dicen que puede ser publicidad subliminal): pero si dejamos de lado las connotaciones, podremos ver una película entretenida y en el fondo sin pretensión alguna de pasar a la Historia. Aunque algún éxito económico reportará a los productores, porque ya esta es la sexta ocasión en que se adapta la novela de C.S. Lewis. Ya está bueno, ¿no? No pocas veces se nota el decorado sobre el que los actores trabajan; cosa extremadamente extraña si tomamos en cuenta que se trata de Disney, cuya técnica mejora con cada película y que además ya existe la tecnología para hacernos creer que, lo que no existe, es. A veces es como estar viendo de nuevo Tron (1982), que a estas alturas enternece porque las costuras se ven por todos lados, aunque en su momento era lo más de lo más. Quizá a Narnia le pasa que ya hemos visto los Harry Potter y la trilogía de El señor de los anillos; conste que esto no sirve de justificación, sino de razonamiento. Una pena. Se ha gastado demasiado dinero (+ ó - 180 millones de dólares) en una historia que, por su pacatería, nace ya envejecida, y que no podrá evitar el sambenito de ideológica y típico producto de la puritana factoría Disney.
El que la quiera ir a ver, que vaya. Advertido queda. Abstenerse, eso sí, furibundos contra los evangelios y sensibles de ser captados por cualquier meme llorón. No se la pierdan quienes disfruten viendo animalitos hablando, faunos llorando e hipogrifos surcando los cielos. Y a otra cosa, Butterfly.

3 comentarios:

Elijah dijo...

El mapa se parece al de "Middle Earth" porque C.S. Lewis y J.R.R. Tolkien pertenecian a un club literario en Oxford, llamado "The Inklings" y tenian reuniones regulares en un pub cercano a la universidad,llamado "The Eagle and Child". Como lo sen~alas, el tema es crstiano, Lewis estaba profundamente inmerso en la Biblia y de hecho, la obra es sobre la venida de un mesias a una tierra donde existian bestias parlantes. En "The Eagle and Child" los miembors de "The Inklings" fumaban sus pipas (pasatiempo glorificado en "The Hobbit" y "The Lord of The Rings") y bebian "ale". En el pub, se leian porciones de "The Lord of The Rings" y otros "trabajos en progreso" de los miembors del grupo, los miembros eran generosos en sus criticas hacia el trabajo de cada uno. En todo caso en la obra de ambos escritores, Lewis y Tolkien se basa en la eterna dicotomia del Bien contra el Mal. Ambos escritores eran profundamente cristianos (Tolkien era catolico) pero ninguno, segun los academicos que estudian sus obras, era proclive a vender sus creencias de modo subliminal ni nada parecido. Eran solo un par de creadores, amantes de la fantasia y con profundos valores religiosos. Y mucho mejor que fue asi, pues cuanto hemos disfrutado y estamos disfrutando con sus obras. Por cierto, Lewis murio en 1963. Yo vi la primera produccion de la BBC y me parecio muy buena A Christopher le alquile por su parte,la co-produccion japonesa-britanica en dibujos animados, y esa me gusto aun mas, ademas de disfrutarla con mi hijo, que era la nota. La produccion nueva la voy a ver en cuanto llegue a Blockbuster o mejor a mi biblioteca local.

Elijah dijo...

AVISO: Chequea tu codigo fuente, las letras de los comentarios salen muy "chiquiticas" al menos en FireFox asi se ven

Bolboreta dijo...

Hola Juan Carlos!
Me encanta esta nueva sección. Hay una palabra que tiene un origen muy peculiar: "Coroto". Me contaron su origen, pero no sé si es cierto.
Quizás puedas publicar algo.
Un saludo cariñoso.