23 sept. 2005

Reflexión, mucha reflexión

Es sabido que cuando el dictador Francisco Franco ordenaba el fusilamiento de algún enemigo o disidente, utilizaba una frase que más bien parece inocente: "dénle café, mucho café". Quizá inspirado en aquella canción "yo te daré/ te daré niña hermosa/ te daré niña hermosa/ una cosa que yo sólo sé:/ ¡café!".
Como la historia se repite, aunque Spengler llamaría a este fenómeno la configuración orgánica de los acontencimientos históricos que no son los mismos pero semejantes, en el regaño de ayer de Chávez a dos de sus acólitos mediáticos, Mario Silva y Luis Tascón, parece que recupera la forma eufemística de dar órdenes. Dice Mr. President:

«Yo no voy a decir cosas porque no me voy a meter en eso directamente. Sólo quería llamarlos a la reflexión a ustedes dos en este momento, porque mucha gente los ve a ustedes. Tascón, en ti cree mucha gente, y Mario, en ti cree bastante gente. Entonces, ¡tengan cuidado! Sólo les pido eso delante de los que nos están oyendo. Es una reflexión»,

"Es una reflexión", suena más bien a "el que avisa no es traidor", así que pónganse las pilas señores y dejen de estar defendiendo a los que yo no les estoy diciendo.

DICTADURA.

Esta es la unica palabra que se puede usar para describir lo que está ocurriendo. Y encima, 24 horas pendiente de todos, cual Big Brother, por si alguien se sale de la raya. Y ahora no es que sea uno, haciendo oposición feroz, el vigilado, sino que, como siempre, las herejías que más se persiguen son las que más se parecen a la ortodoxia. No es lomismo que Teodoro Petkoff, o Marta Colomina, o Milagros Socorro se empeñen en denunciar los desmanes de este gobierno incluso trayendo pruebas y conveciendo a medio mundo, que Walter Martínez vaya por ahí dándoselas de Robin Hood más justiciero que el original: esa vaina sí que no, no hay suficiente bosque de Sherwood para todos.
Es una reflexión, nada más.
Pero mucha reflexión.

3 comentarios:

Raúl dijo...

Juan Carlos, tenía tiempo que no pasaba por tu Cuaderno de Taganga. Me sorpende tanto menjurje intelectual como ungüento de reflexión. Y no entiendo qué está pasando. Se que hay gente muy inteligente que pueden comprender mucho mejor lo que pasa en Venezuela y puede ser que mis gafas esten empañadas, pero si reflexionas, el discurso de la oposición es que ellos haría misiones como las de Chávez, el dictador, pero mucho mejor, por supuesto, porque ellos son mejores gerentes. Qué mejor, son gerentes a secas y harían Barrio Adentro, sin cubanos, tendrían Mercal sin militares, alfabetizarían a todos los ágrafos con un sistema parecido a Acude y quedarían pendiente con el Milagro de darle vista a quienes no pueden ver porque no hay que mandar a nadie a la Isla del Caimán Barbudo. Es decir, quieren hacer todo lo que hace Chávez, lo que pasa es que él es un dictador.

En cuanto a pensamiento, aquí se piensa lo que a cada quien le da la regalada gana. Aquí al socialismo se lo vacilan los que están a favor o en contra, al igual que lo hacen en España.

Yo no se por qué a ciertos intelectuales y escritores les da tanto asco el pueblo. No se acercan, mucho menos los políticos.

Hay que bajarse del castillo de cristal. Está comprobado que el vidrio es frágil. Sería bueno que no leer tanto a Petkoff, Colomina o Socorro. Ven y tómate un guayoyo con nosotros, los dóciles, los que no entienden nada.

Te lo digo de corazón, pana. Se que es difícil de entender ciertas cosas tan cerca y tan lejos de tanto calor, pero por aquí gozamos un mundo, inclusive cuando escuchamos a la histeria constante de la Colomina o la sorna del “Mata curas” convertido en ciudadano y el converso Teodoro.

Me gustaría saber cómo se hace justicia social sin tocar los privilegios de nadie. Me gustaría, cómo no. Siempre hay algo que ver en esta vida breve. Y mosca, no quiero convencerte de nada.

Un abrazo

Raúl

Juan Carlos Chirinos dijo...

Bueno, Raúl, este comentario tuyo no lo entiendo demasiado en este post, porque no logro dar con los privilegios de Walter Martínez que evitaban hacer justicia social. Lo que yo estoy denunciando aquí es el método totalitario y personalista del presidente que mando a callarse la boca a Martínez (que sigue siendo un fiel soldado y no abre la boca) y y que regañó en directo a tascón y a Silva, que guardaron abobinable silencio y obedecieron cual monjes benedictinos ante la Regla de Benito.
Denuncio la deplorable actitud de Chávez y su respuesta sumisa y chupamedias que, cosa insólita, refrenda la censura con un "gracias, presidente" dicho casi con la emoción de quien habla con un ídolo, escuchado con la reverencia debida a un dios que todo lo puede. En las sociedades democráticas, sólo un Papa (en una estructura dictatorial como la Iglesia) o semejante puede llamar a capítulo a sus correligionarios sabiendo que estos no levantarán la voz y obedecerán.
¿No se parece, Raúl, esto al comportamniento de un dictador, tipo Franco, Castro o Pinochet?* Di tú.

un abrazo Juan Carlos

* Addenda: la colocación de Fidel Castro entre Franco, Pincohet (y Mussolini, y Stalin) no es gratuita: a mí me da la mismo el totalitarismo de izquierda que el fascismo de derecha: estarás de acuerdo conmigo en que ambos producen muertos, hambre, pobreza y persecución.

Raúl dijo...

Juan Carlos, lamento decepcionarte, pero no comparto el criterio de colocar el totalitarimo de izquierda al lado del de derecha. No creo que lo que le ha causado Fidel Castro a Cuba es lo mismo que le ha causado a la humanidad Hitler y Mussolini. Creo que si de confundir se trata y de mantener ideas de los setenta, va bien mezclar a todos esos personajes en el mismo saco. Y no creo en los maniqueísmos, aunque algunas veces caiga en ello.

Lo hice en este comentario porque no hallaba donde escribir y realmente no importa. Lo que me parece extraño es que nadie se haya dado por enterado que un dictador no anda llamando a la televisión, a un programa. Un dictador tiene unos mecanismos, creo. Si Gomez hacía shitoo, es porque lo conocemos por la tenelovela muchos años después y gracias a Salvador Garmendia.

Solo quiero hacerte un llamado a reflexionar. Es muy fácil criticar como lo hacen algunos, ramplonamente y llamar dictador a Chávez. Yo que viví en una dictadura, te puedo asegurar que esto está muy lejos de lo que Uds. pregonan. Me dirás que los tiempos han cambiado, como me dice Doménico Chiappe. Si, han cambiado y por eso lo digo, porque también hay que cambiar la forma de pensar.

Un abrazo

Raúl

Addenda: Si por producción de “muertos, hambre, pobreza y persecución“, coloca a los Bush, en especial a George W., a Reagan, por supuesto. Al parecer muchos se nos queda grabado algunos iconos y se nos olvidan estos. Seguro que estrás de acuerdo conmigo en esto.

Addenda 2: Con respecto a lo de Walter Martínez no comparto la opinión de quienes lo apoyan. Este personaje hacía desmanes en nombre de Chávez. Se creía intocable, algo que siempre criticamos. Por eso no me pliego a su favor. Lo lamentable es que sea Chávez quién lo quita.

Addenda 3: Cómo va la escritura, en qué andas. Dame pistas.