21 jul. 2005

WAG THE DOG


Es lo que muchas veces hacen los políticios para que sus gobernados no se den cuenta de sus verdaderas intenciones. Y es lo úncio que se me ocurre pensar cuando analizo el deseo disparatado del Alcalde de Caracas, Juan Barreto, de cambiarle el nombre a la ciudad, como si eso fuera un principio irrenunciable y de esa forma mejorara las condiciones de los caraqueños (¿cuál será el gentilicio de los habitantes de la ciudad cuando ésta se llame Chavópolis, o Guaicapurogrado? ¿Chaveños? ¿Guaiqueños?). Sin duda es un wag the dog, una cortina de humo para que no se note que la ciudad se hunde, que no tienen ni lejana idea de lo que pueden hacer para rescatarla.
Porque la otra opción, la de que de verdad creen que cambiando el nombre borran la historia, es aterradora: ¿así de desquiciados están, así de fanáticos son? ¿Y cómo fue posible que viviéramos tantos años entre tanto loco y no nos hubiéramos dado cuenta? Sabíamos, algunos de los que lo conocimos cuando sólo era un periodista al servicio de El Nacional, que se trataba de un gordito acomplejado y resentido, de tantos que pululan por ahí, perfecta carne de cañón para aprovecharse de ellos en (y que ellos aprovechen de) los períodos oscuros y fanáticos como el que estamos viviendo.
Otro wag the dog lo hace el actual gobernador de Anzoátegui, Tarek Williams Saab (ahora ponen el William, sin "s", pero yo recuerdo la época en que este señor colocaba esa "s", quizá para emparentarse con el poeta norteamericano, o simplemente ahora no lo hace porque le parece una "s" niche): ha anunciado la creación de delatores informáticos, chicos que se dedicarán a decirle a las autoridades qué, cuándo y cuánto se ve en los cibercafés de Barcelona, Puerto la Cruz y demás poblaciones del estado. Esto me pareció un poco una cortina de humo para distraernnos la atención; pero preocupa porque huele demasiado a censura a la cubana, a pacatería comunista que busca el hombre nuevo: George Orwell no sabrá nunca cuántos hijitos ha dejado. Si esto no es una medida fascista que venga dios y lo vea. El tal gobernador, poeta dice él y algunos lo avalan (que de ello yo no salgo fiador, como diría Herodoto), quizá ha olvidado que escaló (perdón, quise decir se labró) una imagen convirtiéndose en adalid de los derechos humanos, si bien es cierto que en su cruzada solía defender terroristas de ETA, quizá porque no sabe que esta gente no lucha por la libertad sino que son unos asesinos capaces de reventarle la cabeza a un buen hombre cuando lleva a sus niñas a la escuela o mientras lee el periódico en una cafetería. Ahora no sé cómo va a defender los derechos humanos poniendo sapos en los cibercafés.
Y así.
Así nos van moviendo la cola para que no vemaos al perro, como para engañarnos como hace el Photoshop con la figura de la mujer que ilustra este texto. Quizá hasta que estemos sentados en el catre del campo de concentración, esperando nuestra ración de avena.

2 comentarios:

GJPW dijo...

Para mí, el Chavismo es un movimiento liderado por ASESINOS. Barreto y Tarek andan de lo mas fascistas en estos días.

Hace unos meses Barreto habló en Boston, donde vivo, y hubieras escuchado las locuras que decía. Se salvó porque su traductor no traducía todos los disparates que le salían de la boca.

Cuando empezó su charla, hubo una confusion sobre quien lo iba a traducir, un tipo gringo o una muchacha venezolana del consulado. Cuando se decidió que el gringo lo iba a traducir, Barreto dijo con una risita machista: "Pero yo quiero que ELLA me traduzca..."

Y las locuras que dijo Mari Pili esa noche, ni te cuento. El Chavismo va por el mismo camino del Nazismo.

Juan Carlos Chirinos dijo...

Sí, me imagino que habrá sido un espectáculo bochornoso. Qué vergüenza.