El niño malo cuenta hasta cien y se retira, Caracas, Norma, 2004.«Brillante relectura del viaje “europeo” hacia la sensualidad febril del sur. Un personaje abandona la calidez de las tierras tropicales para extraviarse en una tierra mítica situada muy al norte en la que los paisajes nevados crean una atmósfera lírica. Conformada por personajes entrañables, de gran plasticidad, El niño malo cuenta hasta cien y se retira se despliega a partir de una mirada que descubre en antagónicos paisajes (el fulgor del Caribe; el esplendor de la nieve) la unidad secreta de la existencia. Punto de partida para que temas como la aparición fugaz del mal, la memoria, el universo paralelo que construye el discurso poético, se desenvuelvan con brillantez y conformen una pieza de soberbia originalidad temática». Juan Carlos Méndez Guédez.
«Se trata de una novela mágica y sugerente, de prosa muy poética (sin ser, ¡oh, contradicción!) prosa poética. El autor, ganador de la Bienal Ramos Sucre en 2002, se estrena con esta novela en el género de la narrativa de largo aliento, demostrando buen dominio de la palabra y del oficio de escritor. No cabe duda de que Chirinos dará que hablar en un futuro cercano». Ana María Hernández, El Universal, Caracas.
«“La niña buena cuenta hasta cien y se retira./ La niña mala cuenta hasta cien y se retira./ La poetisa cuenta hasta cien y se retira”, son los versos de la poetisa valerana Ana Enriqueta Terán, robados por Juan Carlos Chirinos, para parafrasear el título de su primer trabajo narrativo de largo aliento: El niño malo cuenta hasta cien y se retira. La novela cuenta la historia de D. Jota, joven rapaz que se maneja en un tiempo y espacio vagos, cuyo único asidero real es la partida. Al comienzo del libro, el protagonista decide salir de Caracas, hastiado luego de una enloquecida carrera llena de excesos, una suerte de amok (rito malayo de locura homicida), donde pecar era una necesidad urgente antes de despedirse de la ciudad. Luego viene el exilio, hacia una realidad imposible, alucinada, en un pueblo cualquiera, sin nombre, repleto de nieve y trineos por todos lados, al norte de todo y muy lejos del trópico de donde proviene D. Jota. Son motivos temáticos la inocencia, lujuria, crueldad y una fascinación por la maldad, que definen las directrices narrativas de la ópera prima compuesta por el autor trujillano». Albinson Linares, El Nacional, Caracas.
«Malo. Muy malo es D. Jota, el personaje de la primera novela del escritor venezolano Juan Carlos Chirinos». Lisseth Boon, Últimas Noticias, Caracas.
«Una historia llena de crueldad y lujuria, pero también de inocencia y ternura». Arnaldo Rojas, Notitarde, Valencia.
«[Caracas] Es una ciudad complicada, sin duda. La inseguridad, la delicada situación social, política y económica, el tránsito descontrolado, no son precisamente material de brochure turístico. Así la describe Juan Carlos Chirinos, uno de los más interesantes jóvenes novelistas venezolanos, en El niño malo cuenta hasta cien y se retira (2004, editorial Norma; vale la pena buscarla en las librerías caraqueñas): “El aroma embriagante de Caracas lo tentaba aun después de tener todo listo; no es fácil escapar de ella, porque Caracas es una virgen escondida en sucesivos velos, sonriente y con algo dulzón que da el olor de la sangre. Caracas es un asesino, un seductor de mujeres y hombres, la llama de un candil que nunca se apaga. Caracas implora y hay que acudir...”». Daniel Flores, La Nación, Buenos Aires.
Leerse los gatos, Caracas, Memorias de Altagracia, 1997. Premio de relato breve en la embajada de España en Venezuela.«Leerse los gatos. La sola colocación de este título ya expone a su autor: la extrañeza de cambiar dados por gatos. Esto también nos habla de una inteligencia que usa y el artificio técnico, como afirmación de un talento muy particular. Hay en su libro lo que más puede interesarnos: narraciones vertiginosas y exactas, humor y desolación. No es difícil prever el futuro de Chirinos como narrador». José Balza, El Nacional, Caracas.
«These stories deal with the fictionality of literature. Their characters exist in a continuum of reality-fiction with no clear divide between the two, as in ‘Agnus Rey’ set in the times of Alexander the Great, or ‘Guerrero árabe’ which occurs in medieval times. Chirinos’ fascination with language and its relative inability to represent reality is successfully conveyed». Handbook of Latin American Studies, Library of Congress, Washington.
«Una veintena de cuentos bastan para percatarse que la joven literatura venezolana puede confrontarse sin prejuicio alguno a las letras de otras tierras. (...) Hemos releído varias veces algunos de sus cuentos para concluir, prepotente y caprichosamente, que podría haberse quedado aquí escribiendo, que con eso estaba bien, que entre sus cuentos estaba por un buen camino, que basta su universo para que se reflejen otros, tan ricos e infinitos como el suyo». Rubén Wisotzki, El Nacional, Caracas.
Homero haciendo zapping, Caracas, Fundación Ramos Sucre/UDO, 2003. (relatos). Ganador de la Bienal Internacional José Antonio Ramos Sucre, 2003.«Los barbors son criaturas mitad insectos mitad filósofos que viven en una ciudad que podría ser Caracas, Madrid, Ichbiliah o cualquiera de los lugares sobre los que descansa el universo literario de Juan Carlos Chirinos (Valera, Venezuela, 1967); y como él son lúcidas, alegres, y aman sobre todo la vida». José María Pérez-Zúñiga, Ideal, Granada.
«Juan Carlos Chirinos es quizá uno de los más experimentales narradores de las últimas promociones. Sus variables códigos argumentales, su apetito textualista, su sentido de juego y riesgo lo, convierten en un escritor multiforme». Antonio López Ortega, Hispamérica, University of Maryland.
«Homero haciendo zapping es un libro que intenta desplazarse de una ciudad a otra, de una idea a otra, de un mundo a otro, como en un ‘zapping’ textual, y quizás el denominador común sea la búsqueda de una manera propia de decir el mundo». Librusa.com.
«El propio título alude a la fusión de tiempos y espacios que pretende este conjunto de relatos. Algún relato reseña la ancianidad del Homero de La Odisea, pero también flota sobre estas historias el Homero Simpson de los dibujos animados. Recreaciones de la Grecia antigua o el mito de Don Juan; junto con visiones de una frenética ciudad del Caribe del siglo XX, se suceden para conformar un volumen en la que quedan abolidas las separaciones espacio/temporales, pues las pasiones humanas se hilvanan como una continuidad». Juan Carlos Méndez Guédez, Universia, Colombia.

Alejandro Magno, el vivo anhelo de conocer, Bogotá, Norma, 2004.
Albert Einstein, cartas probables para Hann, Bogotá, Norma, 2004. / México, 2005.Seleccionada para los «Libros del rincón», por la Secretaría de Educación Pública (SEP) de México.
«El autor recurre al truco literario de asumir la personalidad de Einstein, quien escribe a su amigo Hann para ayudarle a entender el universo y las fuerzas que en él interactúan. Basadas con rigor en textos del propio Einstein o de la comunidad científica, las cartas constituyen un ameno y didáctico recorrido por cosas de las que todo el mundo habla y muy pocos entienden. Es evidente que el libro está pensado para inducir el amor hacia la física y las ciencias exactas, y uno esperaría que uno que otro jovencito de mente inquieta, aunque algo desorientado, encuentre en sus páginas las señales de la ruta que conduce hacia el conocimiento científico, tan poco transitada en estas tierras tercermundistas en que la educación se distingue por producir alergia a las matemáticas y la física, cuando debería ser todo lo contrario». El Tiempo, Bogotá.

La reina de los cuatro nombres. Olimpia, madre de Alejandro Magno, Madrid, Oberon, 2005.
Francisco de Miranda, el nómada sentimental, Caracas, 2006/segunda edición: marzo de 2007.«Se acerca a Miranda con una mirada limpia, como podría acercarse cualquiera de nosotros». Rafael Osío Cabrices, El Nacional, Caracas.
«Un libro que todo venezolano, todo latinoamericano, todo amante de la humanidad, debería leer no una, sino varias veces». Eduardo Casanova, Literanova, Caracas.
«Miranda, el nómada sentimental es más un bien una deliciosa novela histórica, muy bien escrita, que hace amena la revisión de su pasado». E. A. Moreno Uribe, El Mundo, Caracas.
«Juan Carlos Chirinos es de la nueva hornada de nuestros creadores. Su precioso Miranda, el nómada sentimental es una sugestiva biografía del Precursor sin soslayar ningún punto de su fascinante vida, especialmente desde el ángulo del hombre de libros, del escritor autobiográfico, del viajero y del hombre que fue siempre fiel a su ideal: su ‘invento’ de la Independencia de Hispanoamérica». Roberto Lovera De-Sola, El Mundo, Caracas.
Pequeñas resistencias 3, Madrid, Páginas de espuma, 2004.«Páginas de Espuma ha apostado por este tipo de antologías para conocer a jóvenes escritores latinoamericanos en este lado del mundo. Ya en su segunda entrega le tocó el turno a Centroamérica, que tiene una literatura desconocida para muchos lectores. La Antología del Cuento Sudamericano reúne a cincuenta autores, quienes han sido editados por Andrés Neuman (Argentina), Paz Padilla (Bolivia), Max Valdés (Chile), Juan Gabriel Vásquez (Colombia), Xavier Oquendo (Ecuador), Milia Gayoso (Paraguay), Carlos Dávalos (Perú), Gabriel Peveroni (Uruguay) y Juan Carlos Chirinos (Venezuela). Estos autores también participan con sus propias creaciones en la antología». Carlos Arenas, Ocio Latino, Madrid.

Inmenso estrecho, Madrid, Kailas, 2006.

Las voces secretas, Caracas, Alfaguara, 2007.

21 del XXI, Caracas, Ediciones B, 2007.

